5 Canciones al azar
Mi compañero Phil es un galés cincuentón con una extraña plasta de pelo ovino plantada a mala idea en medio del cráneo y una lengua de viejo grande y viscosa que a veces parece querer escapar por una boca sin labios que es como un vacío, como una cueva en plena cara. En las últimas horas de mi dura jornada laboral intento evadirme de la visión de este zampabollos subdesarrollado con una selección aleatoria de los novecientos sesenta y tres mp3 que oculto en mi ordenador. Sirva la honradez a prueba de bomba que es seña de identidad de la casa como garantía de que esta selección será fruto exclusivo del azar. Les animo a enviarnos sus playlist comentadas a nuestra dirección de correo. Oh Dios mío, creo el primate se va a merendar una banana, rápido, entremos en materia antes de que vaya a más. Play.
1. The Cure - Primary. Un disco el segundo de The Cure con el que sin duda todos ustedes deberían contar en sus discotecas. Este grupo empezó a gustarme hace ya bastantes años en esa época de la pubertad en que uno busca tribu a la que afiliarse y tras desechar el rap (Vanilla Ice y MC Hammer podían tener gracia pero el tema del vestuario fue una barrera infranqueable) me quería hacer no gótico pero sí oscuro y misterioso, así que me encajaban más Depeche Mode. En un campamento conocí a un monitor tres o cuatro varios años mayor al que admiraba por su cabello cardado y cuando le expresé mi afición a Depeche Mode replicó que no estaban mal, pero que The Cure siempre le habían parecido más divertidos. Él tenía razón, aunque no lo comprendí hasta años después de desplazar mi interés a los de Robert Smith. Desgraciadamente mi mentor se paseaba por los bosques con un libro de Bakunin y el director del campamento tenía un llavero del Karol Wojtila, circunstancia que provocó diferencias irreconciliables y no volví a verlo. Lo recordaré como el benefactor que me encauzó por el buen camino. Compré primero Wild Mood Swings, que estaba recién publicado por aquel entonces, y fui retrocediendo en la historia del grupo que ha sido mi favorito hasta hace bastante poco. Con los años he ido apreciando más esa primera época de The Cure, el punk descarnado de su debut y la densidad de sus siguientes discos. Primary es desde hace tiempo una de mis canciones favoritas, adoro ese tándem frenético entre la guitarra y línea de bajo y Robert Smith aún conserva todo el descaro adolescente de sus inicios que ahora suena mucho más fruto de la costumbre. Un buen comienzo.
2. My Bloody Valentine - Sometimes. Entraron en mi vida hace cosa de dos años, cuando me dio por escuchar mitos a ver si tenían la fama justificada, y tienen buena parte de responsabilidad en mi afición por el shoegazing. La primera impresión que tuve de Loveless fue la que tiene todo el mundo: este disco está roto. Yo defiendo que los esfuerzos se deben hacer en el retrete, no escuchando discos, y a veces hay quien se sorprende de que me guste tanto este disco porque supuestamente es uno de esos que exigen horas de tormento y penuria antes de poder apreciarlo. No creo que este sea el caso porque entre otras cosas nunca lo habría bajado dos o tres veces veces más para ver si estaba roto de verdad. Loveless engancha desde el principio y te arrastra con una fuerza irresistible. Es uno de los poquísimos discos con los que sé que debo tener precaución porque pueden cambiarme radicalmente el ánimo, después de Loveless estoy literalmente hipotizado, no sé muy bien dónde pero es un lugar delicioso. Adoro el contraste que hacen las melodías silbando en esa ventisca de guitarras pulverizadas. Sometimes es mi tercera preferida de este disco, un pequeño remanso de calma en una tormenta que se siente palpitar contra la cara y deja pasar algunos rayos de sol antes sepultarte en el espectacular final de What you want, mi favorita, y Soon.
3. La Habitación Roja - Nunca Ganaremos el Mundial. Óscar me pasó cintas de LHR y Largometraje, me encantaron y las machaqué a conciencia pero hace ya bastante tiempo que no las escucho. Radio me pareció muy decente y aunque 4 fue un pequeño pinchazo han podido poner el parche con Nuevos Tiempos, esta es una de sus mejores canciones. Hay que reconocer que lo de Nunca ganaremos el mundial suena bastante Planetas (todo el disco en realidad, quizá por eso suene mejor) pero siguen dejando notar su propia personalidad y tienen derecho a permitirse alguna licencia de ese tipo. No creo que hubieran podido igualar a Los Planetas pero está claro que si no hubieran existido LHR hubieran sido bastante más importantes. En fin, una buena canción, que no es poco.
4. Happy Mondays - Gods Cop. Estos fueron otros a los que me aficioné en la temporada de revisión de mitos. Los había probado antes sin mucho éxito así que me sorprendió que Pills ‘n thrills & bellyaches tuviera tan buena acogida en mi reproductor. Las canciones son pegajosas como resina y la voz de este tío me encanta, termina las frases desafiando la frontera del macarrismo y la diversión, cuando dice ..kneeeeees parece que si se divierte una pizca más va a reventar. Lo peor es que se te pega y te vuelves un poco Shaun Ryder, asunto peligroso porque cuando llega a la parte de God rains it e’s all on me (que viene a ser como Dios hace llover éxtasis sobre mi) casi te los tragabas todos. Vivan los Happy Mondays, coño.
5. The Smiths - This Charming Man. Me ha venido a ver la Virgen. Aparte de ser una de las mejores canciones de a) The Smiths, b) los 80 y c) la historia y me gusta absolutamente todo desde la primera hasta la última nota. Tiene una de las mejores guitarras que salieron a Johnny Marr del zurrón mágico donde se guardase los encantamientos (Morrissey debió robarselo como venganza por largarse del del grupo). Cuando conseguí tocarla entera, aunque me sonó (y suena) algo artítica, creo que dejé una mancha almidonada en los vaqueros. Ese bajo tan saltarín y bucólico correteando por la solitaria colina donde Morrissey contempla abatido su rueda pinchada. Un Morrissey que suena tan virginal, tan .. will nature make a man of me yet y a la vez tan crudo, justo en ese momento en que supo que empezaba a materializar la venganza que llevaba años urdiendo en su cueva de Manchester. No es mi canción preferida de los Smiths, que fueron quienes sustituyeron a The Cure en mi trono particular, pero sí una de las cinco primeras.
Y Stop, que es hora de largarse.

Gran Torneo 2008
Boquerones en Vinagre 

Interesante.