Alex Torío / Last year’s man
Acabo de leer un libro de detectives y con tristeza me he ido dando cuenta de que soy un negado para la profesi�n. Resulta que el protagonista se ha visto inmerso en un caso que se enmara�a a partir de un asesinato aparentemente trivial. En el asunto mediaba (o medraba m�s bien) una bell�sima pelirroja que finalmente era la mala mal�sima asesina. Me ha impresionado que el protagonista no s�lo se beneficiase a la imponente joven sino que adem�s fuera consciente desde el primer cap�tulo de que era ella y no otro cualquiera de los abundantes y m�s probables culpables quienes hab�an cometido el delito. Lo sab�a porque se fijaba en los detalles, porque era un detective y porque ten�a un sombrero de detective, lo cual quieran que no tiene que ayudar.
El caso es que hoy me he puesto a escribir la sobre el primer trabajo de �lex Tor�o que lleva ya unas semanas en mi poder y la impresi�n ha sido la misma. Yo andaba absolutamente convencido de que el individuo este era americano, con un nombre raro, s�, pero no m�s que muchos otros. Mi problema es que no me fijaba en los detalles. Por ejemplo, las tildes son reveladoras. O el libreto interior, con im�genes que no pueden ser m�s que de una ciudad cualquiera de nuestro amado pa�s. O con esa se�ora que reina en la contraportada del libreto, d�nde sino en Espa�a pueden estar esas mujeres redondas de pelo corto y pendientes de perlas y rebeca y cara colorada por el fr�o.
La culpa no es del todo m�a, hay que decirlo, y no s�lo porque Sinnamon le presente en su promo con dos referencias “americanas” claras, Leonard Cohen (presente adem�s en el t�tulo del LP) y Tom Waits, con que sino porque Last year’s man suena cre�ble. Hay ciertos tipos, estilos o como quiera llamarlo en los que a m� hay que hacerme creer seg�n qu� cosas para poder disfrutar de un disco. Leonard Cohen podr�a ser un impersonator de Gen�s-Astrud mientras sus discos siguiesen sonando igual de descarnados. Podr�a ser dependiente de una tienda de golosinas, estar casado, tener cuatro hijos, amueblar su casa en Ikea y comprar libros de autoayuda; mientras sus discos siguieran sonando igual me los creer�a y los disfrutar�a tanto como ahora. Algo parecido ocurre con Alex Tor�o. Cuando sus fotos no me corresponden en absoluto con lo que escucho en el disco, pero me da igual porque la mayor parte del disco disco suena de forma que est� estoy lo suficientemente convencido de que lo que oigo es un yanki taciturno con demasiadas horas de taberna, humo y budweiser. T� disfrutas de una sand�a porque sabe y parece una sand�a, qu� m�s da que abras los ojos y sea una magdalena.

The Velvet Underground
Russian Red
Iggy Pop
Ya en su distribuidor
Crónica de una profanación (o The Hidden Cameras, Londres 23-08-2008) 