Black Mountain - In the future
Luca me dio la bienvenida al nueve de febrero vaciándose las entrañas disueltas por el alcohol con un quejido que reverberaba en el cuenco del retrete sonando como el bramido bestial de un dragón que saliera de un letargo milenario por las cañerías de mi humilde domicilio. Fueron minutos tensos en los que apenas pude zafarme de las sábanas, palpar el escritorio hasta dar con un arma aún cegado por párpados que parecían hechos de velcro y asentar los pies en la moqueta, San Jorge de calzoncillos y navajita suiza, dispuesto a vender caro mi pellejo. Cuando acerté a razonar el origen etílico del alboroto maldije a mi vecino en siete lenguas muertas pero me alegré, no crean, yo veo el lado positivo a todo menos los discos, porque a lo tonto había reunido valor para enfrentarme al segundo trabajo de Black Mountain, un mastodonte de rugidos, plañideras elegíacas, ascensos vertiginosos, caidas a plomo en vórtices de desolación. Lo han llamado In the future con intención profética, está claro, para pintar un futuro sombrío bajo nubarrones negros de los que Dios asomaría en sus horas libres para prometer catástrofes, plagas y cabalgatas apocalípiticas agitando su dedo relampagueante. “You will die” cantan en Tyrants, y uno se caga de miedo sí, al principio asusta, intimida, impone, pero si el diluvio no cae nunca uno aprende a reconocer los patrones y acaba por tomarse las amenazas a chufla. Los he escuchado durante tres semanas, paciente, no me quedaba fe en el desastre, y cuando esta tarde escuché Pornography por accidente creí haber encontrado una prueba del fracaso de In the future porque, al margen de diferencias de estilo, en Pornography The Cure no se entretienen con promesas ni amenazas, es desolación instantánea, atroz: quien tiene el poder no necesita dar avisos. Pero pensé que quizá la profecía y la habilidad de Black Mountain están ahí, en crear ese ambiente de expectación y alerta, preservarlo intacto durante semanas y dejarlo consumirse poco a poco hasta dejar un rescoldo vivo, el centro incandescente de ese cubo que aparece en la portada, si lo que promete In the future será el desastre, o sólo su inminencia eterna.

The Velvet Underground
Russian Red
Iggy Pop
Ya en su distribuidor
Crónica de una profanación (o The Hidden Cameras, Londres 23-08-2008) 