BRMC / Take them on, on your own

Lo que más me gusta de ti es que eres igual que Jorge pero más maduro. Jorge era el ex-novio de Claudia, que fue mi tercera novia hasta que pronunció la frase anterior, convirtiéndose en mi quinta ex-novia. Hay unos problemas que no vienen al caso con los ordinales, ya se lo contaré en otra ocasión. El caso es que la acompañé a su casa para resarcirla del abandono y de camino nos encontramos al tal Jorge, momento que aproveché para tomar las de Villadiego. Se prometieron hace un par de semanas.

Algunos amigos se mostraron altamente sorprendidos por mi huída, con lo felices que érais. Yo es que me sentía un poco como regurgitación de Whopper, emergiendo del esófago para evocar una deliciosa cena basura. Las regurgitaciones se disfrutan, es cierto, pero la hamburguesa tiene la partida ganada: vivió en el pasado, y contra eso no hay nada. Cielos, hablo como Proust, tómense un café. Cargadito.

Take them on, on your own es un poco más que regurgitación, es como tener un reflujo gástrico y soltar el whopper. Porque salvo alguna patata incrustada y un par de manchas de cocacola, poco cambia desde BRMC. Supongo que de alguna manera esto implica que si te gustó su debut también debería gustarte Take them on.., pero no acabo de estar del todo de acuerdo. Primero porque imagino que usted no es de los que si regurgita un whopper va y lo devora entre exclamaciones de alegría. ¡Qué bien, y trae las patatas! Segundo porque una cosa es repetir y otra calcar, y yo contra lo primero no tengo mucho, contra lo segundo sí. Es totalmente cierto que BRMC (el disco) trillaba sonidos que ya conocemos desde hace unos cuantos añitos, igual que el 95% de los discos publicados en los últimos años. Fantástico, suenan bien, quizá hasta aportan algo de personalidad, no vamos a pedirles milagros pero sí nos harán pasarlo bien unas cuantas escuchas. Lo que ya no es de recibo es cambiar las letras a las canciones mover un par de riffs de sitio, cambiar la portada y publicar ‘otro’ disco así por las buenas. Salvo destellitos muy ocasionales Take them on, on your own es un calco literal de BRMC. Se nota con las dos primeras, Stop y Six Barrel Shotgun, con las dos siguientes, We’re all in love, I Like the Rose, y con las ocho restantes. Cierto es que a ratos (Heart and Soul, alguna de las anteriores) uno se encuentra hasta disfrutando del disco, pero es imposible quitarse de encima la molesta impresión de que te estás comiendo los reflujos del whopper de ayer.

galo
secciones » discos
etiquetas » Sin etiquetas
¿Le ofende la superioridad de nuestro critero? No se reprima:
  1. javier,

    Anda, gilipollas. Eres más sabio que todos los de Grecia. Me ponen a cien los “enterados-inteligentes”. Resulta que quien tiene una idea musical y la desarrolla en dos discos (el tercero de BRMC es absolutamente diferente), se copia a si mismo y se regurgita su propio whooper. Por lo visto, en los tres cuartos de hora o poco más de un disco, se debe culminar, terminar, completar o sea desarrollar completamente -y olvidar después-, una idea, y no vale hacerlo en dos, o en tres. Serán una copia del primero, y no la continuacion de un trabajo concreto.
    No es “superioridad” lo que trasluce vuestra docta opinión. Es ignorancia supina revestida de datos de google.

  2. galo,

    Vaya, no estaba yo al tanto de que BRMC tenían en mente una trilogía. En tal caso rectifico, la segunda parte de la trilogía es calcada a la primera. No me interprete mal, su primer disco, perdón, episodio, es uno de mis discos favoritos y yo hubiera estado encantado de que hubieran desarrollado o continuado, la misma idea. Calcarla, no.

Ánimo, deslúmbrenos con su ingenio:

PARA SERVIRLE
 
 
  • Nomine sus discos favoritos de 2008. La eliminatoria comienza el 1 de diciembre. (detalles)
  •  
  •  
NOVEDADES
RELACIONADOS
ESPECIALES