Chucho / Los diarios de petróleo
Es triste pero es cierto. El panorama musical está demasiado seco. El pop inglés, teórica y tradicional bandera de la música decente lleva unos años atascado en la magnífica herencia dejada en los 80 por sus compatriotas. Nos gustan muchos grupos y pasamos muy buenos ratos en ocasiones pero pocos nos vuelven locos como ocurrió en los 80 con tantos grupos. Estamos de capa caída. De tanto mirar al exterior esperando un bombazo corremos demasiado peligro de olvidar que en España hay vida después de Los Planetas. Y es que si el pop internacional está en horas bajas el pop español está renaciendo de sus cenizas desde finales de los noventa. Grupos como La habitación roja terminan de consagrarse, nos sorprende Nacho Vegas en su aventura en solitario, Ellos nos ponen a trotar sorprendidos la silla al son de diferentes, La buena vida fascina a propios y extraños. Si nos paramos a pensarlo, nos están dando más alegrías dentro de nuestras fronteras que fuera.
Fernando Alfaro, Surfin’ Bicho de antaño, es el creador de este Los diarios de petróleo que viene decidido a hacerse hueco en la difícil lista de mejores del 2001 blandiendo las armas de unas composiciones sorprendentes y quizá enigmáticas, un trabajo instrumental soberbio y una firme colección de fans entre los cuales estamos nosotros. Más que suficiente para ganarse un buen puesto.
Los diarios son una sucesión de quince grandes canciones ya publicadas en tres entregas-ep que encajan como un puzzle, que evidencian esa necesidad de escribir canciones de la que habla Fernando y te enganchan desde las primeras Cataratas de sueño hiladas entre arreglos de cuerdas y un deliciosa guitarra derramando gotas de petro-blues que empaparán todas las páginas del diario. El Secreto de la ciencia - decid A, decir MOR, AMOR, magnífica. El aire corriendo por casi todas ellas tras Abre las ventanas, que corra el aire, pide Alfaro y corre de hecho por todo el disco a través de Un agujero excéntrico para llegar a De Aire y meterse entre Muy poca gente levantándonos de la silla y haciéndonos bailotear felices. La magnífica Vision rayos X cantada a medias por Fernando y Isabel León y sus gloriosos dos minutos finales no nos protege de la divertida Chapoteosis de chiquillos en la bañera tras la intervención de un tal Ricardo Ardiendo empeñado en consumirte con todo el amor que te da. Chapoteosis en que toman papel activo los las pequeñas Alfaro y las confesiones paternas. La ¿decima? El rey del error figura como decimoprimera en la contraportada: 8, 9, 11, 10, 12.. Y quedan otras cuatro cuajando un final épico bordado por Mi padre y Extrarradio tras las que se esconde el decimosexto corte dedicado a todos los amigos perdidos.
Una hora casi exacta de la que no se puede decir mucho más que la obligatoriedad de compra para cualquier persona con dos dedos de frente, encima haces un bien a la maltratada música española y das de comer a estos héroes.
El lector opina
‘Mi carne está hecha de aire y no durará / la juventud es de aire y no va a durar / un edificio de aire como aire se irá‘. No es el disco de despedida de Fernando Alfaro, o por lo menos eso espero, pero tal y como se van revelando las canciones de su ansiado tercer LP al frente de Chucho, los diarios de petróleo, parece presagiar la muerte (compositiva o física) de este ‘perro rabioso’. En parte se debe a que Fernando cuando se dispone a crear una obra de este espesor y talante se vacía por completo volcándose de lleno en el proyecto, como ya ocurriese con Hermanos Carnales, capitaneando Surfin’ Bichos. Todo parece presagiar una de las obras fundamentales del pop estatal, y así es desde el principio con Cataratas de sueño y El Secreto de la ciencia, dos muestras de la belleza que nos encontraremos. Abre Todas Las Ventanas es pegadiza y un single de tirón asegurado, donde el aire (elemento que se repite durante todo el álbum) nos aclara las ideas y limpia nuestra mente de los turbios pensamientos (‘Y el humo veneno de toda la noche con el mal pensamiento se esfumó‘). En breve aparecen Un agujero excéntrico y la impresionante De Aire, nuevamente el aire se adueña de nuestras almas, que se presenta como el relevo a la emoción de Tejido de Felicidad y la poesía de Hermanos Carnales, sin olvidar el dolor de 78. Si sigues deleitándote con cada una de las canciones que componen los diarios de petróleo llegarás a la conclusión de que todas podrían ser singles o hits extraordinarios y mantendrían esa belleza y delicadeza con la que se dan a conocer : Demasiada Poca Gente, Visión de Rayos X, Chapoteosis de Chiquillos en la Bañera, Mi Padre, Ricardo Ardiendo…
Todas tienen en común el pop sistemático mezclado con el rock dramático y pinceladas electrónicas, con el aire y la familia como temática primordial. Un compacto mágico en sí, que como poco iguala la fuerza de Tejido de Felicidad y demanda un puesto entre lo más interesante aparecido en los últimos años, donde la confusión y las ventas reinan sobre estilos y tendencias. Es más el álbum se completa con una hermosa y cuidada trilogía de Eps repletos de temas inéditos (cuatro en cada Ep) y singles potenciales del fragmento principal.
Carlos (Tragiko Suceso)

Gran Torneo 2008
Boquerones en Vinagre 
