¿Depresivos los Smiths?
“Cada vez que paso junto al cuarto de mi hija escucho a ese hombre al que están serrando las piernas, su sonido termina por guiarme hasta el estéreo, y resultas ser tú cantando“.
La edad, el celo materno, la menopausia, el abuso de quizá disculpen a esta madre insensata que escribía su repulsa a Morrissey por vía postal. Pero a qué perdón pueden aspirar ustedes, deberían estar ya bronceados con el fulgor del Criterio que irradian sus monitores cada vez que abren esta venerable revista y sin embargo siguen insistiendo con la bobada de que los Smiths son depresivos. ¿Es que no les basta nuestra palabra? ¿Acaso creen que no tenemos otra cosa que hacer que rebatir tonterías? Pues se equivocan. Sufran aquí y ahora nuestra represalia incruenta en forma de diarrea textual y a ver si aprenden de una vez por todas cuál es el precio de llevarnos la contraria.
Más que depresivo, el papel que Morrissey representaba era lastimero y autocomplaciente hasta rozar el límite de lo patético. Eran conscientes de ello tanto como que para no hacer el ridículo era impresdindible ironizar sobre ese victimismo. Lo hicieron de forma constante, en sus letras (.. how dearly I love to get carried away, Accept yourself), en canciones donde Marr parece burlarse con sus guitarras de los lloriqueos de Morrissey (Heaven knows I’m miserable now). Ahora bien, sí había una tragedia de fondo y Morrissey nunca admitió dudas sobre su legitimidad para quejarse (ask me why and I will spit in your eye, Still Ill) ni trivializaciones porque en el fondo no era ninguna broma: When you laugh about people who feel so very lonely their only desire is to die, well, I’m afraid it doesn’t make me smile. I wish I could laugh but that joke isn’t funny anymore. Its too close to home and its too near the bone. More than you’ll ever know.
Este drama corre por toda su discografía y no se reduce a miserias puntuales, una ruptura, un desengaño, una pataleta, sino algo más radical. En Miserable lie, cuando escuchen ..love is just a miserable lie, you have destroyed my flower-like life, you have corrupted my innocent mind sabrán que no canta al amante sino al amor mismo tras descubrir el engaño que ocultan sus falsos ideales (I know the wind-swept mystical air, it means I’d like to see your underwear), que what do we get for our trouble and pain? Just a rented room in Whalley Range. Y sin embargo, escuchándola no suena a decepción o lamento sino a rabia y ánimo vengativo. Algo similar ocurre en varias de sus canciones “depresivas”, esa depresión oculta el auténtico motor de los Smiths con un disfraz algo atípico pero inconfundible: venganza (”I was feeling hatred, hating everything! but not being offensively hateful. It was like hate for quite gentle people”). Obligado como todos a jugar con reglas ajenas sin posibilidad de elegirlas, Nature played this trick on me, Morrissey se niega a ser razonable y traga con la imposición porque no hay alternativa pero reclama su venganza: pienso protestar y lloriquear hasta que os salga por las orejas.
Debió ser en este preciso instante cuando aquella madre pasó por el cuarto de su hija, pero al retroceder espantada por el pasillo no tuvo tiempo de ver cómo la ironía ganaba la partida al dramatismo, y no sólo en canciones joviales, vimos Miserable lie, sino también en algunas de sus canciones más “depresivas”. El comienzo apocalíptico de Last night I dreamt that somebody loved me, tan excesivo que resulta imposible no encontrar una burla ya implícita en el propio título, versos como ..and as I climb into an empty bed.. oh well, enough said (I know it’s over) o el puro pitorreo de Heaven knows I’m miserable now. ¿Por qué tomar tan en serio las palabras de alguien que canta stop me if you think that you’ve heard this one before y segundos despues nothing’s changed, I still love you? Nuestro lector insolente cometía este error con Well I wonder, recuerden, una batería que late con la inercia vital de un comatoso, esta letra..
Well I wonder, do you hear me when you sleep? I hoarsely cry
Well I wonder, do you see me when we pass? I half-die
Please keep me in mind
Gasping - but somehow still alive
This is the fierce last stand of all I am
Gasping - dying - but somehow still alive.
This is the final stand of all I am
Please keep me in mind
¿Demasiado trágico? Bueno, qué otra cosa iba a decir.. ¿Sé que lo superaré, y reencontraré el amor? Esto no es Justin Timberlake amigos, la auténtica desesperación se siente definitiva, mortal, desesperada, y así se describe. Pero, ¿es sólo un adiós melancólico y resignado? Noten la fijación obsesiva que insinúan las dos preguntas del comienzo, (¿me escuchas?, ¿me ves?), en el cambio de This is the fierce last stand a ..the final last stand más que una progresión lógica (cada vez más abatido etc.) parece que rectifica su discurso para dar algo de credibilidad en un ultimatum que de repente suena muy dudoso, más aún en alguien como Morrissey. El fierce last stand of all I am le traiciona, una vez más se hace la víctima y manipula sus palabras vistiéndolas con la melancolía de un último adiós. Pero hay veneno en ese ..please keep me in mind que no es una súplica sino una maldición que se repite cada noche, ¿me escuchas cuando duermes?, cada día ¿me ves cuando nos cruzamos?. Well I wonder no es es la última despedida, es una condena a perpetuidad.
Hemos repetido varias veces que el motor de los Smiths es la venganza, no tantas que el único tema de sus canciones es el deseo. En su primer single, Hand in glove, conviven el entusiasmo explosivo de Morrissey ante el deseo cumplido en Johnny Marr y el anticipo de un destino inexorable: I know my love too well, and I probably never see you again. Esta conexión con la despedida de I wont share you no es en absoluto casual pues ambas tratan el mismo objeto de deseo desde dos perspectivas distintas: realización y extinción. Díganme, ¿no es inevitable encontrar en I won’t share you el mismo espíritu de aquel fierce last stand of all I am? I won’t share you, I see you somewhere, I see you sometime.. parece tener su continuación lógica en do you see me when you pass, do you hear me when I sleep, Well I wonder añadiría así una nueva perspectiva al cuadro con esa maldición disfrazada de despedida.. .. please keep me in mind.
Siempre lo mismo desde distintos ángulos, eeseos cumplidos y extintos, también frustrados, perdidos, agotados, recordados. Algunos más proclives al lamento y es lógico que se traten como tales. Pero ¿es motivo suficiente para atizarles la etiqueta de grupo depresivo? No, mucho menos cuando al contrario de lo que cabría esperar de un grupo hundido en la miseria el hecho de tratar esos temas nunca les obligó a utilizar el mismo tono. Vean por ejemplo Still Ill y Back to the old house, comparten un tema central: Under the iron bridge we kissed, and although we ended up with sore lips it just wasn’t like the old days anymore.. (Still Ill), I don’t want to go back to the old house, there are too many memories. When you cycle by, there began all my dreams, the saddest thing I’ve ever seen. And you never knew how much I really liked to, because I never even told you [..] are you still there? I would love to go back to the old house. But I never will (Back to the old house). Sin embargo la melancolía de ésta queda muy lejos de Still ill (Inglaterra es mía, te escupo en el ojo, etc.).
No es recomendable fiarse de los Smiths ni en el tono. La jovialidad aparente de Miserable lie era engañosa, Well I wonder puede no ser producto exclusivo de la desesperación.
Del mismo modo otra de las depresivas oficiales, Please let me get what I want, no es tan terrible como suena. Puede cantarla alguien agotado y al borde del derrumbe, pero desde el primer verso (good times, for a change) demuestra ser una canción cargada de esperanza en cuya súplica para ver los sueños cumplidos por primera vez está implícito que existen y que podrían realizarse.
Tampoco vamos a negar que tienen alguna canción devastadora, claro, pero esto no demuestra más que cuando quieren sonar depresivos lo consiguen con la misma brillantez que cuando deciden mostrarse alegres en canciones resplandecientes This charming man, Ask, Nowhere fast, There is a light that never goes out, The boy with the thorn in his side. Encasquetar la depresión como actitud predominante en los Smiths es un disparate, y en este sentido parece muy significativo que su tema más mortal no estuviera incluido en ningún disco de estudio. Hablo por supuesto de Asleep.
Sing me to sleep, I’m tired and I, I want to go to bed.
Sing me to sleep and then leave me alone.
Don’t try to wake me in the morning ’cause I will be gone.
Don’t feel bad for me, I want you to know
Deep in the cell of my heart I will feel so glad to go.
Sing me to sleep, I don’t want to wake up on my own anymore.
Sing to me, I don’t want to wake up on my own anymore.
Don’t feel bad for me, I want you to know
Deep in the cell of my heart I really want to go.
There is another world, there is a better world.
Well, there must be.
Bye …
Cantada con el último aliento de una agonía atroz merece el título de una de las canciones más depresivas de la historia, y de hecho es mucho más terrible bajo la superficie. Quien canta es víctima de una maldición de la que sólo puede escaparse cuando alguien le acompañe para morir, pero él sigue solo y suplica a alguien que no existe, sin saber que nadie le va a salvar, que esta noche cree cerrar los ojos por última vez para dirigirse a ese otro mundo mejor que debe existir (no es esperanza, es desesperación) pero a la mañana siguiente volverá a despertar solo, volverá a acostarse solo, cantará la misma canción solo, suplicando que alguien lo ayude a morir, y sabiendo que jamás lo logrará.
Pero Asleep nos da una pista clave sobre los Smiths. Son de los que se detienen en medio de los puentes mirando al vacío para saborear su drama existencial (y de paso llamar un poco la atención), pero aunque llegarán incluso a suplicar que los empujen no son de los que se tiran. Venderán cada tragedia como mortal, definitiva e insuperable, pero sabremos lo es sólo hasta la siguiente porque nos lo cuentan a cada canción (the story is old - I know, But it goes on, oh it goes on, and on, Never had no one ever), porque incluso en sus canciones más atormentadas la supervivencia se asume, somehow still alive en Well I wonder, still I cling.. en I know it’s over y la tragedia se rechaza, se la resiste con buena o mala cara, a veces frívolos, melancólicos, desafiantes, alegres, insoportables, llorones, devastados, agresivos, o quejicas hasta la náusea, pero sin ceder al lamento y la conmiseración gratuita. Sin ser depresivos coño.

Gran Torneo 2008
Boquerones en Vinagre 

“No hay palabras depresivas, sólo mentes depresivas”. Bob Dylan
Excelente resumen. Es justo como yo pensaba.
Artículo magistral.
Y The Smiths no son depresivos, si lo fueran, no habrían salvado mi vida.
He dicho.
Muy mal artículo. Tristemente, los Smiths son un grupo cojonudo pero sus letras son una puta mierda, así que no veo la necesidad de poner en relieve el peor aspecto de un grupo mítico cuando se intenta defenderlo…
su motor no es la venganza!
su motor son los sentimientos mas extremos
esos que siento todos los dias……
Pero hombre, desarrolle, desarrolle.