Desert hearts / Lets get worse
Me apostaría algunos euros sin miedo a perderlos a que Desert Hearts nunca serán la comidilla de ciertas publicaciones musicales sensacionalistas porque aquí, por mucho que quieran buscar y rebuscar, no hay hype ni nada que se le parezca, de momento. Seguramente su primer trabajo, Let’s get worse, no aportará ninguna novedad espectacular al pop-rock alternativo que se practica hoy en día; porque en este camino tan transitado no nos queda más remedio que reconocer que está todo requeteinventado y las referencias más inmediatas a las que alude este trío procedente de Belfast son obvias: Pixies, My Bloody Valentine, Sonic Youth, Yo la Tengo, alguna cosilla de los Smiths, el recuerdo lejano a The Breeders en las canciones con parte vocal femenina .. ¿Y qué? ¿Acaso es esto un obstáculo para decir bien alto que Let’s get worse es un disco enorme? Pues no, porque a diferencia de otras muchas bandas con idénticos puntos de partida, Desert Hearts no se dedican simplemente a copiar y además han sido capaces de componer un puñado de grandes canciones con entidad propia. Canciones muy equilibradas en las que tienen cabida dos términos aparentemente opuestos como pueden ser la sensibilidad y el ruido sin la necesidad de acudir a las ya clásicas combinaciones entre distorsión y melodía a las que ya estamos más que acostumbrados. Desert hearts no tienen esa urgencia característica de muchas otras bandas del estilo por encontrar el estribillo perfecto y facilón, por llegar cuanto antes a esa parte de la canción que pretende engatusar al público y que ha sido concebida para permanecer durante el máximo tiempo posible en tu memoria. La búsqueda de un sonido sólido y consistente y no de grandes canciones o hits momentáneos es el principal objetivo marcado en este grandisco; después de bastantes escuchas no se adivina un sólo single con garantías de éxito, pero sí se puede observar que estamos ante una banda con un sonido delicioso que es capaz de atraparte con una facilidad pasmosa y en mi caso de provocar efectos casi, casi hipnóticos. Un disco imprescindible desde ya.
[Morgan] (colaboración)

Gran Torneo 2008
Boquerones en Vinagre 
