Division of Laura Lee / Black City

10 Septiembre 2005, 21:56 - en discos

No he empezado nada bien con este disco. Ha sido ponerlo y exclamar
¡ya estamos otra vez! Otros jovencitos chillones subiéndose al
carro ése del garaje (es de febrero de 2002), con poco más que
ofrecer que unas guitarras que ya son machaconas de tanto oírlas supuestamente
rebosantes de energía. Lo que me faltaba era enterarme de que son del
mismo país y discográfica que los palurdos de los Hives.
Demasiadas casualidades, sinceramente, no estoy yo para tonterías habiendo
terminado de golpe en el soulseek discos de Neil Young, Elf
Power
, Sisters of Mercy, J.J. Cale,
Slowdive y Yo la tengo en dos días.
Si vamos a empezar con una réplica del timo de Hives
casi que mejor pasamos a otra cosa y tan. amigos.

He buscado alguna información que me confirme si el disco
entero es en el mismo plan que las tres primeras canciones, tres tostones sólo
perpetrables por los soporíferos Hives, pero parece
que estos son mucho mejores. O eso dice el AllMusic.
Porque son como más variados, como que no se quedan tan encerrados en
el garaje ese. Trapped In ha parecido dar algo de credibilidad
a esa afirmación, se notaba como un giro hacia algo más Interpol
y en el resto me he acordado de Electric Soft Parade, había
algun sintetizador por ahí. En fin, intentaré terminar el disco,
pero advierto que no estoy demasiado indulgente.

Trapped In al menos hace que dejes de lanzar
improperios a los altavoces, pero tampoco da para mucho más. Tras Nummer
One
y con el ratón acercándose peligrosamente al icono
cuadrado, otra pesadez exactamente igual que las ochenta y tres mil con que
nos bombardearon el año pasado. Aceptable si no estuviese saturado ya
de los mismos berridos una y otra vez. Del desgarro traqueal de pronto saltan
a a tocar los bongos en I guess I’m healed) (hay una cosa llamada
transición lógica y tal, chicos), una pieza brit al uso de grupete
brit al uso que se podría tener en pie si no fuera machacada sin piedad
por el breve pero no por ello menos lamentable solo de “percusión”
étnica del final.

The truch is fucked retorna a los sonidos algo
“oscuros” que introdujeron con Trapped In , todo
se queda en una maraña de ruidos y una línea de bajo que intuyo
pretende dar algo de tensión con poco éxito. Floja. Llevo ya 15
quince minutos sin cagarme en nadie pero estos chicos amablemente reinciden
con Access Identity y su poderoso efecto laxante (¿no
te gustan los Hives? Pues toma dos tazas) aliviado por la enérgica
Black City, lo que se supone es la estrella del disco. Podría
serlo (una estrella poco brillante para un disco poco brillante, claro) pero
estos chavales están realmente empeñados en pisotear cualquier
indicio de satisfacción que pudiera asomar por nuestros cerebros y esta
vez descuelgan un sampler o lo que coño sea ese ruido lo suficientemente
lamentable para olvidarte del resto de la canción. Muy aficionados al
sampler gratuíto me parecen estos tipos. En Need to get some una sirena
de policía, aquí de buenas a primeras piditidos de teléfono.
¿Qué, probando algún programita nuevo?

Entre Black City y el nuevo y escandaloso tostón
Second Rule Is queda encajado a presión I walk
on broken glass
de pronto en plan medio Radiohead
con voz melódica y susurrante abriendo un hito en la historia de la incoherencia
y el despropósito. ¿Qué habéis usado para elegir
el orden de las canciones? ¿Un bingo? Pocas ganas me quedan de escuchar
unas Pretty Electric y Wild and Crazy que
van a quedar demasiado distorsionadas por el aburrimiento que tengo encima.
Aunque no sé por qué me da que si las escuchase “fresco”
la impresión sería la misma. Oh Dios, que vuelve a empezar, rápido,
un martillo.

Galo.

Exprese su opinión insignificante sobre el disco con estas estúpidas estrellitas:
                   
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