Echo and the Bunnymen / Flowers

10 Septiembre 2005, 21:56 - en discos

El retorno tras algunos años sin publicar discos de Echo and
the Bunnymen está siendo toda una sucesión de discos a cual mejor. Tras alcanzar
la brillantez pop con ‘Evergreen‘ y ‘What are you gonna
do with your life?
‘, el grupo del enorme Ian McCulloch ( ‘Mac
the Mouth
‘ o una auténtica estrella del pop y no como otros que ahora
tratan de imitarlo ) vuelve a dar otra lección de pop elegante y señorial, mostrando
su gran personalidad como principal influencia y en una especie de camino aparte
en el pop del nuevo siglo, alejado de las tan dañinas comparaciones que amenazan
a otros grupos.

Desde el comienzo con ‘King of kings‘ queda
claro que estamos ante otra brillante obra de pop clásico con la voz de McCulloch
impregnando todas las canciones. El certero cóctel de letras orgullosas, épicas
y sentimentales combinadas con las siempre limpias y brillantes guitarras de
Will Sergeant y esas melodías que siempre dan en el clavo, logran alcanzar de
nuevo esa cima pop de la que no se bajan desde ‘Evergreen
y que esperamos que dure mucho tiempo.

La guitarra de ‘SuperMellowMan‘ te arrastra
sin querer; el estribillo de ‘Hide and seek‘ es tan tontorrón
que se te pega irrmediablemente ( ‘I know you know we know I’m going down
/ Help me get my feet back off the ground
‘) ; muestran su lado más descaradamente
pop, sin tanta ambición ni clasicismo en ‘Make me shine‘ con
la simpleza y efectividad de sus versos (’Love it when you say / I’m the
gold inside your goldmine / And I love the way / You just make me shine
‘)
confiando en un estribillo alegre y un ritmo que si no habláramos de estos caballeros
tildaría de que se puede satar o corear.

La variedad en el disco es desde mi punto de vista mayor que
en los dos anteriores, pese a que no creo que los supere en brillantez. Dejan
pinceladas de su época más ochentera en el comienzo y en partes de ‘It´s
alright
‘, pero enseguida la guitarra de Will te vuelve a mecer despacito,
de forma casi cristalina en ‘Buried alive‘, bajo una letra
bastante tenebrosa, algo que se repetirá con esa esa especie de halo de misterio
de ‘Flowers‘, con una letra que encaja a la perfección con
ese deje de amargura que te deja el estribillo (’And I, as it came undone
/ Knew that I’d lost everything / Everything I’d won
‘).

Para el final del disco vuelven a reservarse su lado más pop,,
con las guitarras rítmicas de ‘Everybody knows‘; ese sonido
que me recuerda a los mejores Stone Roses con unas armonías
no muy habituales en los Bunnymen de ‘Life goes on
o de nuevo ese comienzo más ochentero de ‘An eternity turns‘que
se diluye en más guitarras cristalinas y melodías enérgicas.

El final con ‘Burn for me‘ vuelve a dejar clara
su clase y elegancia en versos como ‘One night, you’ll see / The moon and
stars in motion / One night, your sea / Will melt into my ocean
‘en una
despedida que deja un sabor de boca precioso para un grupo de obligada presencia
pronto en nuestros escenarios..

Exprese su opinión insignificante sobre el disco con estas estúpidas estrellitas:
                   
etiquetas » Sin etiquetas

¿Le ofende la superioridad de nuestro critero? pulse aquí