Electrelane / The power out
La vecina de arriba, doña Julia, está vieja pero sobre todo tarada. Aunque no menos que su asistenta. De 9:00 a 9:25 truenan por el patio escalofriantes berridos: ‘arriba julita’, ‘buenos días julita’, aunque me estremece especialmente el de ‘muy bien julita, a la primera’, porque yo las cosas que son a la primera las asocio automáticamente con supositorios y derivados. Es de los pocos ruidos domésticos a los que no me he acostumbrado, porque uno acaba por hacerse a los ruidos de su casa llegando a no oirlos con los años. Estaba pensando que puede que algo similar pase con la música. Discos que se mantienen dentro de unos parámetros que ya están muy usados se hacen rutinarios y pasan por tu cabeza como los crujidos del parqué. Más bien ni siquiera pasan.
Antes bastaba con unos cuantos estribillos pegadizos para engancharte durante días. A día de hoy no es suficiente; tienes un disco puesto mientras haces lo que sea y últimamente me doy cuenta que gana quien te roba un segundo de atención, te aparta de lo que estés haciendo y te mantiene unos cuantos minutos escuchando. Esto es importante con la saturación de discos que nos trae Internet. Cada vez es más frecuente que pasen desapercibidos discos que luego, volviéndolos a escuchar con tranquilidad, te parecen excelentes. Porque no me refiero a lo bueno que sea un disco sino a la capacidad que tenga de llamar la atención, de no andar sobre huellas que nos resultan ya tan familiares que ni las notamos. El año pasado los discos de The Rapture o Sleepy Jackson fueron buenos ejemplos. En la redacción la respuesta a ‘qué te parece’ no era bueno o malo sino ‘raro’. Pepo con las semanas cambiaba el veredicto de Rapture, de interesante a mierda y luego la hostia en verso. The Power Out es otro de estos discos, concretamente el que más se ha hecho escuchar en el último mes. A dia de hoy es de los mejores halagos que puedo hacer a un disco.
The power out arranca discreto con One under the sea introduciendo un sonido que sigue la línea de Stereolab. Salvo una voz algo peculiar no se ha notado nada llamativo. Pero son listos, On Parade mantiene el hilo, acelera el ritmo y ponen sobre el tapete un juego de guitarras que subirá la apuesta de forma considerable más adelante. Sólo dos minutos y la voz que ha ido haciendo un discreto post-punk pone la carta Rapture sobre la mesa. Dos minutos y medio, fin, patada en el culo, The Valleys órgano y coros cuasi eclesiales. Una salida de tono que escuchando el disco tumbado en la cama molestaría pero de momento ha conseguido que pares de teclear el tiempo suficiente para arquear una ceja y mirar al altavoz. Empiezan a conseguirlo, la siguiente les será más fácil: estás más alerta.
Inquieta la escurridiza guitarra que se esconde tras Birds. Paras de nuevo. Subes el volumen. Esperas atento al próximo movimiento, no pasa nada, está casi quieta pero pronto cobra vida y serpentea entre la voz, desaparecen antes de tiempo y llevas dos minutos mirando a la nada cuando empieza Take the bit between your teeth. Ahora hacen rock, crudo, rítmico, a regañadientes uno hace amago de volver a lo que sea que deba hacer. Freno otra vez, y cambio de marcha a la atmósferica Oh Sombra con un aire de dream pop, farfulla algo �¿es español? �¿qué coño ha dicho? caíste en la trampa, se desatan las guitarras y sí, es alguna clase de español violado y desafinado, hay que escucharla otra vez a ver si se entiende algo. El caso es que hasta está bien, el caso es que la segunda vez tú también aullas oh sombra, oh sombra, aiaieaaoaa. Seis minutos más abducido. Windchill trae de vuelta esa maldita guitarra andando a tiendas por una melodía deliciosa, van diez minutos, esa voz .. Intentan hipnótizar con This deed, consigues zafarte pero esperan más berridos sobre más coros que agujerean tu concentración preparando para Love Builds up donde se inicia un suave crescendo que puede llevar a cualquier sitio. Cualquier sitio parece estar después de un prado de electrónica. Cualquier sitio parece ser Going out man, esto casi puede bailarse. Ni siquiera extraña que entre medias se pongan a jugar al European son de la Velvet, al final sí podía bailarse para recibir casi con enfado la despedida de You make me weak at the Knees.


Britney Spears + Ciara, Londres 6-6-2009
Anntona – En la Cama con Anntona
The Velvet Underground – Live at Max´s Kansas City
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Excelente album, todo él, sin excepción. El mejor grupo que he escuchado desde hace tiempo.