Exit Music (for a Film) – (Versiones VIII)
Es probable que no sepan, como yo hasta ayer, que Thom Yorke escribió Exit Music inspirado por la última escena de Romeo y Julieta. Les refresco la memoria: Julieta despierta en la cripta de los Capuleto. Encuentra a su lado el cadáver tibio de Romeo que, ignorante de la estratagema de Fray Lorenzo, se había envenenado creyéndola muerta. Julieta toma la daga de Romeo y se mata.
Desde que Thom Yorke vio de niño la película de Franco Zeffirelli nunca pudo entender por qué los amantes no huían después de la primera noche y escribió Exit Music (for a film) para dos personas que deberían huir ante un desastre inminente. Uno pensaría que Thom Yorke iba a escribir lo que debería haber sido, escapar y evitar la tragedia. Tal y como suena es evidente que no. Al principio Romeo intenta despertar a Julieta, vístete, antes de que tu padre nos oiga, esta noche escapamos, pero después le suplica respira, sigue respirando, no puedo hacer esto solo, y se entiende: están sobre la tumba, Romeo ha recuperado la consciencia por un momento y agoniza despidiéndose de los vivos: “Sing us a song / A song to keep us warm / There’s such a chill, such a chill / You can laugh / A spineless laugh / We hope your rules and wisdom choke you / Now we are one in everlasting peace”.
Sin embargo, creo que Thom Yorke se deja llevar por su habitual tremendismo. En mi (infalible) opinión el motivo fundamental de la tragedia no es el destino, ni mucho menos la rigidez de las convenciones sociales o el viejo antagonismo entre Capuletos y Montescos a los que culpa Romeo, sino él que es, en esencia, un cretino enfermo de un exhibicionimo narcisista. Horas antes del baile donde conocerá a Julieta estaba dando la paliza a su primo Benvolio confesando su amor definitivo por una tal Rosalinda, a la que olvida nada más atisba a esa otra muchacha que “enseña cómo arder a las antorchas”; también es el culpable, por bocazas, de la muerte de Mercutio; ellos, y el resto de víctimas, no lo son del Destino, sino de un mamarracho. Sin embargo el apocalipsis de Exit Music está justificado aunque sea de rebote: como saben, el poder tremebundo de un imbécil es mucho más peligroso que la ira de un dios.
Entonces llegan Vampire Weekend. El primer tercio más o menos se las apañan. Hay una caja de ritmos haciendo como tontunas con palos y una especie de flauta, pero envuelven la escena en un ambiente artificial, incómodo, y sirve para ese momento de despegar los párpados en la penumbra. Lo joden de mala manera cuando toca abrir el plano y descubrir la sangre, la desesperación, la muerte, estos pobres muchachos irrumpen en la cripta a son de batucada y verbena y atragantamiento, y tos, y silbidos, y “the tiiiiiiiiiiiirs, keep briiiiiiiiiiiidin”, e iiii tras iiii, y un crescendo catastrófico a varias voces engallinadas, el horror.
Se van a quedar con tres vídeos pero sean tan amables de permitir un inciso aprovechando la lenta pero segura revisión de grupos garage que venimos realizando este año: la inagotable enciclopedia Nuggets incluye una curiosa canción de Michael and the Messengers titulada Just Like Romeo & Juliet, original de The Reflections: es un chico fantaseando que comprando regalos a su amada serán como Romeo y Julieta pero de pronto piensa, cielos, si no logro un trabajo no tendré dinero y no podré comprarle regalos, y esto acabará en tragedia, como Romeo y Julieta. Eran un grupo sabio.
Vale, primero el original de Radiohead (por cierto, la favorita de nuestra becaria de entre toda su discografía), montado sobre la película de Zefirelli:
Segundo, la versión de Vampire Weekend que, por cierto, han anunciado nuevo disco estos días. Procede de una fechoría orquestada hace años en homenaje a Ok Computer por la web Stereogum, que no merece el honor de nuestro enlace:
Y una desconocida meritoria versión al piano sugerida por los relacionados del tubo, es Brad Mehldau, retorciéndose atormentado en plan fantasma de la ópera, como los Radiohead de verdad:
Rounded with a sleep
Los Directivos Por Amor y Jerarquía
¡Pelea!
Faraday 2010
Sam & Cooke + Kana Kapila + Capitán, Barcelona 20.06.2010 (+ entrevista) 

uiter

Muy bueno.
Un amigo jazzero me descubrió a Mehldau. Me dijo que es uno de los mejores pianistas de jazz contemporáneos, y que tiene una fijación por radiohead enfermiza.
Ha versioneado discos enteros. Como para tenerle un poco de miedo, vamos.