Extremely Influential N.Y. Guitar Band Seeks
Todos los miembros de The Velvet Underground son material de primera clase para crear leyendas, sin exceptuar siquiera a Angus MacLise, el percusionista alucinado que abandona el grupo porque alguien ofrece pagarles y huye al Nepal a morir de tuberculosis. Eso lo sé yo, lo saben ustedes, pero hacía falta alguien con el ojo para lo mundano de Darren Hayman para mover el foco sobre el personaje más improbable, el personaje maldito de la historia de la Velvet Underground: Doug Yule. Usted métase en la hipótesis de que tiene veintialgún años y toca como tocaba él y un día le ficha de rebote, porque es usted piscis, la mejor banda de la red de alcantarillado neoyorkino, que es como decir la cloaca magna del planeta, para reemplazar a un genio de tu generación, John Cale, y te toma bajo su protección el otro genio, un Lou Reed en su edad dorada, para reinventar la mejor banda de la década, e intervienes en dos discos, soberbios, seminales, y cuando abres los ojos sueño no era pero lo que fuera ya no es y sólo quedas tú y un reptil intentando engatusarte para exprimir los últimos réditos. Es que lo que hicieron Reed, Cale, Morrison Tucker, desertar nada menos que de la Velvet Underground fue asestarle heridas mortales, un trabajo duro, pero con honor, como apuñalar a César. A Doug Yule quedó la tarea más amarga, la más ingrata, cargar con el muerto. Porque eso fue lo que había detrás de aquella última gira con músicos a sueldo, del maltratado Squeeze que se borró de la discografía de la Velvet Underground para ser arrojado a los anales de la infamia. Doug Yule pagó un precio mucho más alto que su error, ¿usted está seguro de que hubiera tenido la sangre fría que le faltó a él para permanecer impasible frente al cadáver, ese cadáver, sin echarse sobre él, sacudirlo, disputárselo a la muerte? Es una historia compleja, triste y fascinante, con un potencial inmenso que Darren captura como un maestro:
Extremely influential New York guitar band
Seeks lead singer, stroke rhythm, guitarist
I guess I could switch, maybe play rhythm
Then get my friend Walter in on bass
I guess it could maybe be fun
I guess the band could carry on.
Se llama Doug Yule’s Velvet Underground, y está en Table for one, que pueden escuchar en Spotify.
Iba a concluir insistiendo en la necesidad de revisar la desatendida carrera de Darren Hayman cuando un golpe momentáneo de sensatez me lleva a seguir mi propio consejo y descubrir en su MySpace, al final de su lista de reproducción, un breve manifiesto que suscribimos con ardor. Por su valor, su vigencia, su importancia. (We love the) Bands That Don’t Reform. Y sí, en especial, va por ellos.
Los Punsetes LP2
Prolegómenos a Una Ópera Egipcia
La Habitación Roja Universal
Darker My Love 2
Asobi Seksu Nueva York, 29.01.2010 



Tuve la suerte de hablar con Darren Hayman en un Lemon Pop de hace ya varios años donde actuó en solitario (lástima que estuviese casi afónico aquella noche).
Después de acabar el concierto, Darren iba vendiendo CDs entre el público y charlando con la gente. Un tío majísimo. Yo llevaba una camiseta de la Velvet y sí, recuerdo que lo que más me sorprendió fue que me dijo que el mejor disco del grupo era “Squeeze”.
Batallitas :)
Yo casi le parto la mandíbula de un hombrazo cuando le abracé la noche que no vi por primera vez a los Wave Pictures y le di gracias por todo. Llevaba la camiseta de los Smiths, y me encomió por ello, y dijo que se lo recordase cuando pidiera la camiseta por correo a través de su web, porque así sacaba más beneficio. Otro motivo para The Hymn for the Things We Didn’t Do.
Vaya amistades tan guays. Yo un día vi a Nicky de GH, y a un ex-colega de Paquirrín.
Añadir que lo expuesto anteriormente ocurrió el mismo día.
Jaja… pues a mi se me cayó la cerveza (entera) por culpa de Darren Hayman en la Maravillas, por lo que me debe 3.50 euros. Empezaron a actuar Wave Pictures, y de repente Darren empieza a subir y bajar el escaloncillo del escenario por una esquina para toquetear algún cable, y creo que algún botoncillo de los amplis. A la tercera subida bajada, veo que va a bajar de golpe y de espaldas sobre mi botella, que descansaba en el borde (lejos de las primeras dos invasiones), así que me lanzo sobre ella como un poseso. La cerveza no pareció muy contenta con que la zarandearan tanto, y decidió estamparse contra el suelo.
A través de Facebook he conocido un poco a Doug Yule. Siempre me ha parecido que la historia no ha sido justa con el.
Incluso siendo el más jóven del grupo, ahora aparenta ser mayor que Reed o Cale. Desde hace años es constructor de violines, y tiene una banda de folk llamada “Red Dog”, o algo así.
Amable, aunque prefiere no hablar de la Velvet.
Por lo visto en la reunión del 92, Morrison y Tucker intentaron que Reed accediese a invitarlo a tocar, pero no este no cedió.
Independientemente de que se fuera la pinza con lo del “Squeeze”, creo que hizo un enorme trabajo en el “Loaded” y en el “Velvet Undergrund”.