Hasta los cojones de Of Montreal
Los sospechaba combustibles como fósforos y de ahí el racionamiento pero ingenuo de mí, no había contado con la manía de la radio de someterte a regímenes torrenciales de cualquier cosa que apunte a hype y han sido semanas de asedio entre Disconnect the dots, Rapture rapes the muses y lo digo aquí y ahora para la posteridad: estoy hasta los cojones de Of Montreal (¿otra sección? fecundidad fabulosa la de las secciones en esta revista, casi comparable a su mortandad). Que están bien, son graciosos, ja-ja, y lo pasamos pirata con Wraith pinned to the mist and other games, pero ya, punto, que es cada vez menos pop naïf y más sintonía de videojuego de plataformas y son dos éstos dos conceptos que algunos intentan dar de la mano pero están separados por un abismo llamado migraña. Seamos serios: a las sintonías de videojuego les duraba la gracia dos horas y a la tercera se habían convertido en torturas orientales. Yo jugaba al Game Boy sin sonido, y había batallas campales tras la cena para conseguir que mi hermana se pusiera los putos auriculares, y aun así quedaba un vestigio del taladro ultrasónico flotando por el salón. Esta clase de recuerdos dolorosos comienzan a traerme Of Montreal. Y luego ese aura de excéntricos admirables, de frikismo trendy, de qué loco estás, pásame los gauloises. Que no. Que hasta los cojones y punto.

Gran Torneo 2008
Boquerones en Vinagre 

pásame los gauloises. jajajaja ¡que bueno!
Oye pues su ultimo disco me gusta mucho. Es como un homenaje del indie a OMD.
A mi me gusta y me gustará Of Montreal, pero reconozco que Galo tiene algo de razón. Pueden llegar a cansar. De hecho me ha pasado eso un poco con el último, que lo escuché compulsivamente al principio.
No pueden llegar a cansar. Cansan, sin el menor género de dudas.
el sunlandic twins me gustó mucho, el resto de su discografia, incluyendo el último, me resulta muuuuy aburrido
un coñazo y punto.
A lo mejor si no hiciesen todas las canciones casi iguales..