Hoggboy / Or 8?
Hay que tener cuidado cuando se escriben textos promocionales de un disco. No, no hablo de la manía que tiene todo el mundo de poner la última novedad de su sello como el disco definitivo, al fin y al cabo es algo relativamente normal y comprensible: hay que ganarse el pan. Lo que ya no es comprensible ni conveniente para los intereses de la propia discográfica es espantar al lector. Les explico, ha llegado a nuestras manos un disco de Hoggboy, cuatro ingleses fichados por Sinnamon. Junto a él la hoja promocional que empieza así: Drogas, mujeres, cuero y guitarras son los cuatro pilares que forman el universo Hoggboy. Más adelante leo que “están dispuestos a tomar el relevo de bandas de rock que están en la mente de todos“. Aunque bueno, “Odian a los Stereophonics..” empiezan a caerme mejor - “o a Jamiroquai..” - tampoco es para tanto, joder - “…y su meta en esta vida es reventar tus tímpanos con los riffs y acordes rockeros propios de bandas como The Stooges o Sex Pistols“. Madre de Dios, le quita las ganas a cualquiera, y por ello recomendé en su día que el/la encargado de redactar las hojas promocionales de fuera inmediatamente despedido.
Bueno pues resulta que nos han llamado (¡nos han llamado!) muy contrariados de Sinnamon para informarnos que la mente culpable de semejante despropósito no está su nómina (esto mejora sensiblemente nuestra opinión de su departamento de personal) sino que al parecer obtiene su salario de la discográfica británica de Hoggboy. Nos han comentado orgullosos que dado que el grupo saldrá en portada en revistas como Vogue (creo) y otras famosísimas que ahora no recuerdo será que la (hoja de) promo no es mala, sino que nosotros no tenemos ni zorra idea de marketing y promociones. Pues sí, CommonPeopleMusic.com agacha la cabeza y admite su error. Sinnamon tenía razón:si esta (hoja de) promo nos parece una bazofia es porque no tenemos ni puta idea de promociones, ni de marketing (ni de nada).
El objetivo de la (hoja de) promo es simplemente llamar la atención para saltar a las portadas internacionales, relegando a Britney Spears, Papá Levante, Christina Aguilera y N’Sync a páginas interiores. Si era esta la intención del británico redactor nos postramos ante ese grandísimo genio capaz de dibujar con tan agudo pincel la silueta de un grupo prefabricado para adornar revistas de tendencias y venderlo en masa a adolescentes rebeldes que se compren los discos por la “actitud” y la ropa del cantante: desde luego consiguió su objetivo. Lo que no tengo tan claro es si Hoggboy querían de verdad ser un grupo de portada del Vogue (!) mediante una carta de presentación que pone el acento en la ropa y la superrebelde y contestataria actitud, eso habría que preguntarselo. Clara clara sólo tengo una cosa: un disco como or 8? no merece ser tratado como un subproducto de usar y tirar.
Hablemos del disco. Bastan unos segundos de la primera canción para darme cuenta de que los grupos de que están dispuestos a tomar el relevo son los que en efecto sospechábamos: la hornada strokes
que ha invadido el mercado en 2002. A esto no hay mucho que comentar, no se puede tomar el relevo de algo que hace un a�o escaso que ha salido a la calle. Realmente no se toma ningún relevo: esa hornada post-strokes ni siquiera tiene un testigo en la mano que entregar a unos supuestos relevistas. Lo que hay es una serie de grupos más o menos decentes dedicados a unos derroteros con mayor o menor éxito formando entre todos un bloque en el que algunos (me resisto a creer que sean muchos) ven o quieren ver la resurrección de ese rock sucio de los stooges, mc5, etc. No hay tal resurrección primero porque jamás hubo muerte y segundo porque la mayoría de estos nuevos grupos tampoco son para tanto.
Aunque guardan alguna sorpresita en la manga: el tercer corte Don’t Get Lost tiene un comienzo más atribuíble a sus compañeros de sello Budapest que a unos “herederos” de los Stooges y se despacha tirando más de melodía que de guitarrazos (no les sale mal, tiene un puntillo T-Rex y otro Coldplay por ahí que quedan curiosos) or 8? dista bastante de caminar “por todas las vertientes del rock” como reza la promo. El disco se mueve por unos terrenos bastante cercanos entre sí, llamar a eso caminar por todas las vertientes del rock me parece pasarse tres pueblos.
Hoggboy se limitan a crear canciones con la base de guitarras que no es no propia “de bandas como Stooges o Sex Pistols” sino de cualquier grupo que se haya puesto a tocar algo de este estilo en los últimos veinte o treinta años. Algo que no es garantía ni de éxito ni de fracaso, a algunos les sale como el culo, a otros de maravilla. Lo más probable es que, precisamente como Hoggboy, se queden entre medias. Or 8? no termina de engancharte algunas les salen flojas (Upside Down, Call me Suck), la mayoría simplemente funcionan (Left & Right, Death of a Friend?, 1:10, Mile High Club), alguna destaca (So Young y Shouldn’t Let the Side Down y la peque�a y muy agradable sorpresa de Don’t Get Lost. nada te acelera las pulsaciones. Ninguna maravilla pero se deja escuchar sin problemas, un disco válido que desde luego no merece ser tratado como mera mercancía que vender a las revistas.
Referencias:
Escucha Left
& Right y Don’t
Get Lost, enlaces de la web de Sinnamon.

Gran Torneo 2008
Boquerones en Vinagre
Uh Huh Her + The Fashion, Nueva York 29-10-2008 
