La canción del verano
En estos meses de exilio estoy contando con la inestimable ayuda de mi querida hermana para mantenerme al día de los asuntos más vitales de la Patria. He vivido de primera mano las turbulencias que agitan el seno de la familia Serrano, he sabido de las tragedias personales sufridas por los vástagos de la fértil Academia de nuestra querida Nina y, en los últimos días, me envía con amor fraternal algunas candidatas a un título cuya periodicidad no le resta un ápice de trascendencia. Hablo, claro, de La Canción del Verano.
Descarto a dos candidatos en virtud de la reconocida apuesta que CommonPeopleMusic.com hace por la innovación musical. Son David Bustamante, a quien pesaron los rumores sobre su supuesta afición al empolvado nasal y ciertos malos tratos a su ex. Su propuesta es meritoria pero me duele reconocer que Devuelveme la vida nació en un entorno emocional inestable y con demasiadas prisas, forzando al bardo cántabro a caer en un par de plagios: Bisbal en lo musical y Jeff Buckley en lo estético (lástima que no haya sido al revés). La otra descartada es el dueto entre la colombiana Shakira y Alejandro Sanz, quien de tanto forzar la voz para hacerse el andaluz ha terminado sufriendo una afonía crónica que le hace cantar como un estibador de muelle adicto a la cazalla. Terrible.
En el sentro de la plasa se abrazan todos los hermanos, formando todos un muro, esperando con ilusión [..] los moros y los cristianos nos ponemos en posición. Eh-Eh-Eh. ¡�¿Pero esto qué es?! Pues nada más y nada menos que King África revisando la tradicional tonada Paquito el Chocolatero. Este saco de carne subdesarrollado y mongoloide, este paquidermo inframental osa atentar con sus aullidos degenerados contra los pilares de la Patria para convertirlos en el grito de guerra de un hatajo de alcohólicos sodomitas arrastrados al vicio y la depravación a la voz de A gosar con paquito erl chocolatieeeeerooo y �¿qué hacen las autoridades ante este atropello? Mirar a otro lado. Las orquestas taurinas deberán retirar inmediatamente el tradicional pasodoble de sus repertorios para prevenir una epidemia de vómitos en los ruedos españoles. Bajo ningún concepto podemos aceptar esto para tan distinguido galardón.
El segundo tema es un misil de crucero lanzado al corazón de las listas españolas por tres vejestorios exhumados de los sótanos del Sepu que se han unido bajo un nombre que todos ustedes van a recordar durante muchos, muchos años: Las Supremas de Móstoles. El afamado grupo de Diana Ross sufre otro de esos peculiares “homenajes” a la española que hacen a uno preguntarse �¿por qué en lugar enviar a la Armada Invencible no amenazamos a los ingleses con hacerles un homenaje? Los pobres mostoleños van a cargar con este estigma hasta el fin de los tiempos. �¿De dónde eres? - De Móstoles - ¡como Las Supremas! - y lo matarán a palos.
El temazo se titula Eres un enfermo y cuenta esa trágica historia que es ya el pan nuestro de cada día en multitud de hogares españoles: Internet y su inacabable surtido de pornografía barata pervierten a un marido disoluto que se da al vicio malsano del cibersexo. Con un realismo desgarrador, nuestras particulares Supremas lamentan el día en que abrieron la puerta de sus hogares a esta plaga infernal: “Un findesemana en el Corete Inglé / tú me convensitte pa compraretel interné / mardito momento que fue mi perdició / pue dede ese día ya no hasemos el amó“. El golfo que la protagonista tiene por marido no sólo dedica las noches a hacer “el amó a una tal pamela dentro del ordenadó” y ponerle “lo cuenno con el dijco duro la pantalla y el rató” (no me queda claro qué demonios hace el con el dijco duro y la pantalla, pero prefiero ignorar el destino del ratón), el muy infame hasta ignora las demandas carnales de su señora: “.. si me pongo sesi me dice a la cara / que la tarifa plana te compensa mucho má“. Díganme amigos, �¿quién en su sano juicio rechazaría la oferta de estas tres huríes enfundadas en unas sensuales enaguas del Alcampo? �¿Qué queda del Varón Español sin el felpudo de la espalda y la vocación semental con que Dios distinguió a nuestra orgullosa raza? Un francés, una alimaña gabacha, éso es lo único que queda a estas pobres mujeres. El grito desesperado “Mira vida mía et-to e un infiereno, ere un enfermo del síí-ber-ser-so” y la demanda de divorcio son un amargo desquite.
Huelga decir que Las Supremas son mis favoritas. Si la sección lírica no fuera motivo suficiente para merecer mi voto, la irresistible línea melódica que corona el estribillo despeja casi todas las dudas que pueda tenerse sobre el particular. Y digo casi todas, porque quisiera recuperar un tema que merece sin duda la consideración de todos ustedes. Pese a que su fecha de publicación pudiera servir de argumento para dejarlo fuera de concurso, apelo a su sentido de la responsabilidad para hacer un hueco entre los candidatos a Los Frikis y su Pozí Mix.
Este fascinante tema viene apoyado en una base rítmica cuyo verdadero valor reside en el lisérgico rapeado del popular tullido Pozí. No pierdan detalle: “Ay! [Trompeta] A! [Más trompeta] Llega, Amarrosa / Se enamora. Javierl. De amarosa. L-lo principá. Se queda en estado, de Javié. Se van Amarrosa, a la crinicarl. Pa tené su hijo. Normá. Arotrodia se va Marta, Amarrosa, a la casa, de Javié. Llega amparo. La mala. La asesina.” Midiendo los tiempos como los más laureados maestros de la Literatura Universal, Pozí suspende la trama de un delicado hilo mientras los simpáticos Frikis entonan el inquietante estribillo: “Que me fumo siete porros (posí) que me gasto los ahorros (posí) que me tienes hasta el gorro (posí)” �¿Y por qué siete? �¿Qué extraño ingenio cabalístico oculta Pozí en estos insólitos pareados? No hay tiempo para preguntas. “Usté. Qué hase aqui. Nada, mmamá. Voy. A estudiarl. Abogao, y jué. De usté no me acordado. Deondeviene? Er vaivai. Er mini. Er coño. ¡Me le quiere verl! Ua! Ua! Llega Amparo.” Es admirable cómo esta fascinante trama de muerte, amor y sexo enreda sus frondosas ramas en los más sórdidos rincones de la judicatura y el Poder en general, lo hace además prescindiendo de los tópicos más sobados del pop latino y explora con audacia estilos como el rap y la psicodelia consolidando los argumentos que hacen insignificante la cuestión de fechas y otorgan con justicia a este tema el codiciado título de Canción del Verano 2005. Enhorabuena.
galo

Gran Torneo 2008
Boquerones en Vinagre 
