La granja / Tobogan
La gente tiene los cojones cuadrados con una geometría verdaderamente envidiable. Llegan los tíos estos de La Granja y sueltan, así, con toda su cara dura, que ‘Se ha perdido mucho público por cantar en inglés…’. Le hierve a uno la sangre, de verdad, porque arreas, pones el disco y te ves sepultado bajo una inmiselicorde sucesión de frases horteras y petardas en su máxima expresión. Patochadas del calibre de ‘yo soy quien regaló la caja a Pandora’ o ‘el que fabrica sueños que saben a amapola’ o no se qué ridiculez de ‘no me creo tus lágrimas negras’ capaces de convertir a La Casa Azul son sobredosis de piruletas en estatua de sal de pura verguenza ajena.
Mirad hijos, la gente canta en ingles para que no se les entienda, para que nosotros los oyentes no tengamos que soportar tamañas tonterías, para que podamos hacernos los tontos y limitarnos a escuchar la música, que a veces hasta tiene algo aprovechable. Incluso ese pop vuestro tan Flechazo, aunque definitivamente sobado y previsible, suena efectivo. Siempre y cuando mantenéis la boca cerrada, claro, porque lo que resulta imposible es escuchar un disco que te hace presa de ardientes accesos de vergüenza ajena cada treinta segundos. Y uno puede hacer un esfuerzo, puede mostrarse comprensivo con los uuh uuh uh uh, con los parapapas, con todo, pero no con mamarrachadas tipo ‘pregúntaselo al gatito de ojos claros? o no hay mensajes en mi torre de control / imagino que no hay nadie en casa / sólo quiero escapar, como hacía Harry Houdini’. Así ya podéis componer gloria bendita que no habrá quien se trague el dichoso disco. Prefiero pasar las vacaciones en un estuche de Hello Kitty.

Gran Torneo 2008
Boquerones en Vinagre 
