Los Planetas / Unidad de desplazamiento
En primer lugar, he de decir que me compré el disco ayer y que lo he oído una vez de un tirón y otra vez todas las canciones sueltas. Ahora voy a ponerme a comentarlo mientras lo vuelvo a escuchar.
Bueno, Los Planetas comenzaron con dos discos ruidosos, de pop de guitarras con los que crearon un sonido que ningún grupo patrio poseía, haciéndolos totalemnte inconfundibles y dejando una serie de grupos totalmente influenciados por su estilo. ¿ Qué hubiera pasado, comercialmente, si hubieran bajado un poquito las guitarras y hubieran subido la voz de J.? En mi opinión, no hubieran sido los nuevos Mecano, desde luego, pero podrían haber llegado a un público mucho más mayoritario. Y es que ¿a quién no le gustaba su Himno Generacional 83 o disfrutaba del poderío pop de David y Claudia? ¿No se hubiera sentido la juventud identificada con Qué puedo hacer o Nuevas sensaciones ?
Para el último disco, de un nombre tan largo que no quiero escribir, dejaron a un lado tanto ruido y empezaron a usar guitarras acústicas, arreglos de cuerda y dieron cabida a registros pop más clásicos (preciosa La playa) en un disco dedicada a cierta persona que trajo por el camino de la amargura a J. y a ese estado de resaca en el que parecieron vivir tras su éxito.
A continuación llegó ese recopilatorio de caras B con alguna nueva canción nada del otro mundo.
Y por fin publican en septiembre su nuevo disco. Por un lado, tengo que reconocer que es una especie de resumen de sus anteriores etapas: vuelven a sonar ruidosos en ocasiones costándonos un mundo entender la voz de J. (¿no habéis oído nunca lo de ‘¿cantan en español?’ ? ). Y también aparecen esas canciones de streap-tease emocional en las que nos cuentan sus problemas, miedos, excesos con las drogas y sobre todo ese desamor en el que parecen instalados.
Así, tras un casi-instrumental inicial (otro cerrará el disco) aparece una de las cartas importantes del disco : en Santos que yo te pinte (’pero lo que estás haciendo es que me está matando’) vuelven a mostrarnos su desgarro por una relación sentimental (¿otra más?) dolorosa. También en Maniobra de evasión muestran de nuevo su dolor (’ voy a dejar de perseguirte todo el tiempo’). Con palabras realmente sencillas consiguen como siempre expresar las emociones más complejas.
Pero no sólo de buenos sentimientos viven Los Planetas. Al igual que en anteriores discos, vuelven a tirar de ironía, sarcasmo y ácida maldad, dardos envenenados a quién antes les falló. En Vas a verme por la tele (adelanto single), una de las joyas del disco no les tiembla la voz al decir ‘puede que uno de estos días aparezcas muerta , pero si se pasan prometo enviar unas flores caras el día del entierro’.
Estoy intentando pasar deprisa las canciones del disco y comentarlas todas pero quiero escucharlas todas, ya que son realmente buenas y las letras son realmente geniales ( puedes leerlas en un extraordinario digi-pack) Las grandes canciones del disco no acaban aquí. La excepcional Un buen día ( canción perfecta para ponértela un sábado por la mañana) refleja la tristeza de alguien abandonado (’ no he vuelto a pensar en ti hasta que he llegado a casa y ya no he podido dormir como siempre me pasa ‘) ; en Que no sea Kang, por favor (toma título) vuelven a ligar versos de aúpa : ’si alguien del futuro oyera esto que venga a salvarnos’ ; en Plan de fuga se rinden definitivamente (’ ahora sé que todo era mentira’) en una canción con una línea de bajo trepidante…
En definitiva, otro pedazo de disco ( y no es el primero ) de esta banda de aquí que podría dar muchas clases a los de fuera.
Óscar

Gran Torneo 2008
Boquerones en Vinagre 
