Los Punsetes – LP
¿Podría decir algo mejor en favor de Los Punsetes que fueron ellos quienes consigueron que me rebajase a entrar por primera vez en mi vida en la hedionda sala Nasti? Fue una noche de noviembre. Llegué pronto, oí ruido y entré. Los Punsetes tocaban para veinte personas, canciones enteras, al terminarlas intercambiaban comentarios mínimos. Después del ensayo la sala se vació y esperé dentro para evitar el frío hasta que me echasen. Dos camareros cargaban cajas de refrescos entre barras fingiendo no verme: mi mayestático ademán, rubricado con la chapa Criterio, legitimaba mi presencia. Luego surgió un gorila, cerró unas cortinas, entró gente guardando cambio en el bolsillo. Con grande orgullo entendí que me había colado por error. Los Punsetes salieron con el local casi lleno, y ya sólo recuerdo que no hicieron nada. Eso, venir, tocar, irse. Imaginen poner un alma en el camino del Tiempo, verlo acercarse, engullirla sin tragedia, sin cataclismo, sin importancia, verlo alejarse. Los Punsetes suenan así. Los Punsetes suenan al tedio de un dios.
Pinta de Tarao los resume y quizá los explica: se acerca un individuo y dice: “Oye yo he venido en coche, puedo llevarte a casa. No hace falta que pases toda la noche ahí sentada. Ya sé que no me conoces de nada, ya sé que parece una propuesta descarada. Pero mira qué derroche, no me cuesta nada. Ya sé que las chicas por la noche están asustadas. Pero ¿tengo yo pinta de tarao? ¿Tengo pinta de empezar a hablar y perder el control y mirarte mal, taparte la ropa, rasgarte la ropa, guardar tu cadáver en el desván, coleccionarte, saborearte, hacer un entrante con algunas partes? ¿Tengo yo pinta de tarao?”. Pero no se confundan, Los Punsetes no son el tarao. Son la chica que no ha echado a correr y escucha y sigue escuchando y seguirá escuchando el delirio histérico del tarado hasta que la mate, porque lo natural es que salga mal y quieren que salga en sus carnes, quieren sufrir la venganza de un dios sanguinario, quieren convertirse en zombies de hipermercado, quieren sucumbir al absurdo, mirar de frente a todas las cosas que inquietan, que molestan, que uno no quiere tener delante porque no sabe cuánto podrá resistir el vértigo, el mismo vértigo de esperar al borde del andén en el instante en que el metro sale del túnel, ese vértigo que no procede del riesgo sino del indicio del impulso que te haría extender la cabeza; el vértigo de los balcones, de los puentes, su vacío magnético. Dicen que Los Punsetes dan mal rollo, estoy de acuerdo. Creo que el motivo es que en Los Punsetes no hay un ápice de ironía. Cuando hablan al tipo que frena en los accidentes, mira los cuerpos y huye al centro comercial para olvidarse de la muerte, hay una incómoda complicidad, quizá admiración, porque quien habla es el dios, diciendo que se cambiaría por él. Es suya la náusea de Queridoalberto, y es por envidia. Es él quien enumera desastres acechando en tuercas mal ajustadas, cimientos defectuosos, conductores de autobús borrachos, y los recita anhelante, porque lo natural es desconfiar y él es la certidumbre absoluta, la aberración. Su apática rabia en Fin del Mundo es porque toda esa gente está consiguiendo librarse de la muerte, convertirse en dioses, en él, que suplica morir en una discoteca de maricas, morir en el preciso instante que lo diga una chica, morir aunque sea una muerte tonta de esas que nadie se explica, pero morir. Porque en el infierno de Los Punsetes no hay muerte. Suele decirse en sus reseñas que un grupo postmoderno. Nadie parece darse cuenta de que, en realidad, suenan al grito desesperado de la postmodernidad por dejar de serlo. Por volver a creer en algo.
El concierto fue fabuloso. Su disco sigue siéndolo.
¡Pelea!
Faraday 2010
Sam & Cooke + Kana Kapila + Capitán, Barcelona 20.06.2010 (+ entrevista)
Primavera Sound 2010
No estamos muertos, estamos de parranda (ayer Sam & Cooke + Aias, Barcelona) 

uiter

¡Ya era hora!
Tengo intriga por el directo la verdad, pero me parece que exageras un pelín jefe,solo un pelín.
Era eso, la falta de ironía lo que me subyuga… Añadamos al planteamiento, lo musical. Una incógnita el por qué de tal elección a caballo entre dos décadas, y tan poco… ¿posmoderna?
Sería estupendo poder estar en los conciertos que dan esta semana.
Por fin una reseña en condiciones de este disco, ya empezaba a faltar. Para mi, el mejor nacional de 2008, con permiso del señor Crepusculo.
Y yo que me los pongo para pasar el rato, fíjate todo lo que me perdía, me pregunto qué pensarán ellos al leer estas cosas sobre su música, seguramente se asustarían/se descojonarían de la risa.
¿Pero es que no hay nadie que se de cuenta que el emperador va desnudo?
Los punsetes es el grupo más sobrevalorado de los últimos tiempos.Vale,las letras no están mal,la música es ,quizás, lo mejor.Pero la payasada contínua de la cantante resulta insoportable.Ya estamos muy mayorcitos para que nos “cuelen” esa patraña.Menos pose (única ,en este caso) y más canciones.
JAaaajajajaj!!
Pero qien te crees pedazo de payaso?? De que vas, de descubridor de grupos o que? (cantando para sólo 20 personas – te has quedado tan ancho al decirlo, eh figura??).
Yo también tengo anécdotas parecidas… Aun recuerdo aquella tarde de primavera, sentado junto al mar con mi gran amigo Joan Manuel, hablando de nuestras cosas. Tras un breve silencio, mi amigo comenzó a hablar sobre una tal Penélope, y compuso un poema en ese mismo instante. Maravillado por su forma de pensar, le dije: Serrat (que así le llamábamos los amigos), ¿Por qué no te pasas a la música? Y míralo ahora.
¿Ves? Yo también me sé inventar historias. Voy a hacer un blog de mierda como el tuyo, va.
F L I P A O.
que pena das.
Oye cr9, a ti te extirparon parte del cerebro cuando eras pequeño? La parte que almacena la capacidad de insultar no, desde luego, y a mí tampoco GILIPOLLAS. Un saludo.