Manu Chao / Próxima estación: esperanza

Hoy he pasado por el Madrid Rock y he vuelvo con material. Hoy
he cometido un grave error y un gran acierto. El acierto ha sido comprar próxima
estación: esperanza. El error coger la revista 40 magazine para leerla en el
metro sin darme cuenta de que en portada estaba Papá Levante.
Dios que feas son todas. Y qué huevos, frase de la entrevista: ‘las chicas de
papá levante cantáis de maravilla y sobre el escenario tenéis una coreografía
muy original’. Deberíamos destacar también esa en que refiriéndose a La
Habitación Roja
dicen ‘..grupo revelación del año’. En fin, menudo
viaje me han dado.

Este es el segundo trabajo en solitario de Manu Chao
después de aquel Clandestino que fue una especie de bombazo
(3 millones lleva vendidos) entre determinados sectores de jovenes rebeldes
comprometidos (con la botella, los bongos y estrellas rojas cosidas al culo,
poco más). Lógicamente no todos los neofans fueron de éstos, claro. En cualquier
caso es el tipo de cosa que te hace recelar del cantante en cuestión. Añadamos
a ésto que no es el tipo de música que solemos escuchar por aquí y os haréis
una idea de lo partidarios de este caballero que éramos.

Entre ambos discos Manu ha estado (para variar)
de viaje por Sudamérica, África, Europa en esa especie de periplo por el mundo
oprimido en que parece se ha convertido su vida. Es acusado y vilipendiado por
no poca gente de ser rico y dárselas de solidario portavoz de los desheredados,
podremos estar o no de acuerdo. Demasiados medios lo usan para darse un toque
llano, rebelde, independiente, vease Tentaciones. Podrá caernos mal por ello
o no. No obstante este es uno de esos momentos en que uno tiene que empezar
a replantearse algunas opiniones.

Me gustas tú lleva unos días metido en mi cabeza. Me gusta La Coruña,
me gustas tú. Esa mezcolanza de sonidos, ninguno de los cuales me
han gustado nunca por separado Me gusta tu vecina, me gustas tú
resulta que juntos forman una canción deliciosa. Qué voy a hacer,
je ne sais pa, que voy a hacer, je ne sais plus. Ha dado la casualidad
de que he podido escuchar un trozo del disco en un chisme de esos
del Madrid Rock y lo que he oído me ha gustado lo suficiente como
para arriesgarme. Son 17 canciones formadas por sonidos de todas
partes, de todos los estilos, de cualquier país. El dindonding del
metro de Madrid. Canciones en una especie de portugués (creo que
lo llaman portuñol o algo así), árabe, castellano, inglés, francés
en algunas partes. reggae por aquí, conatos de rap por allá (en
el 40 magazine dice rap guerrillero(?), ska machacón (¿?), salsa
anfetamínica(¿¿??), reggae peleón (¿¿¿???) y rock patchankero (??!?¿?¿?!))
No seré yo el que defina esto. Ahora mismo escuchando Trapped by
love esto suena a jazz, con eso lo digo todo. Siempre sazonado con
fragmentos de radios de toda sudamérica algunos de lo más curioso.

Es un disco agradable de escuchar, divertido en ocasiones, too
much too much promiscuity, que en ningún momento aburre. Resulta refrescante escuchar algo parecido
a música de anuncio de hotel hawaiiano con trompeteos, hay papito hay mamita,
que bien se está en la camita, ocultando un par de fogosos diciendose idioteces
en lo que parece ser un arrebato de pasión. Pasar acompañados por una cuña radiofónica
de nosequé remedio para los dolores atríticos del ama de casa a una negrita
que quiere chinitas ‘tururúúú dale una chinita que quiere fumar’. Divagaciones
sobre ¿el hombre de verdad? de un par brasileñas. Y la gloriosa infinita tristeza
en que navegando sobre prácticamente el mismo ritmo que Me gustas tú, presente
en unas cuantas canciones, convenientemente acompañado por partes meteorológicos
marinos y sabe Diós que cosas más, una niña pregunta a su madre cómo se hacen
los niños, le pide permiso pare tener uno. Locutor de radio hablando: Hoy
tenemos la oportunidad de dirigirnos a todos los niños..[..] revelaros el secreto
mas grande de la humanidad, la verdad sobre el nacimiento de los niños. Nos
hemos decidido a revelaros este misterio porque no consideramos justo el que
vosotros grandes y verdaderos amigos de lo autentico os sintais engañados, no
ya por vuestros padres sino por otras opiniones ignorantes
. Lo dicho: refrescante,
alegre casi siempre, muy satisfactorio, siempre con momento denuncia social
subyacente que no tienes más que ignorar si no te parece bien. Pues sí, me gusta.

galo
secciones » discos
etiquetas » Sin etiquetas
¿Le ofende la superioridad de nuestro critero? No se reprima:

Ánimo, deslúmbrenos con su ingenio:

mo
PARA SERVIRLE
 
NOVEDADES
RELACIONADOS
ESPECIALES