Michel Houellebecq / La posibilidad de una isla
CommonPeopleMusic es cultura amigos, y aunque les parezca mentira, no sólo sabemos leer sino que practicamos esporádicamente. Esta semana hemos matado el tiempo con el nuevo libro del célebre Michel Houellebecq, un autor de quien se han escrito muchas memeces en toda la prensa internacional. Por fin ha llegado la hora de aportar nuestro granito de arena.
La chorrada del título enfant terrible con que fue coronado hace años resume muchas de las controversias y polémicas que han rodeado a este caballero. A muchos tanto bombo mediático les afectaba, y no podían encontrar en sus novelas más que gilipolleces y provocación barata, sin comprender que estaban ahí como llamada de atención para una radiografía de nosotros mismos cruel como sólo pueden ser las verdades. La estupidez de la prensa no hacía menos cierto el hecho de que Ampliacion del campo de batalla y Plataforma eran dos buenas novelas, y el caso es que te rieras, indignases o admirases con él, merecía la pena leer a Houellebecq.
No me olvido de su segundo libro. Las partículas elementales, quizá algo por debajo de los anteriores por culpa de un fallo, que no fue seguir dando la vuelta a poco más o menos el molino (lo hizo con buenos resultados en Plataforma), sino cubrirlo de una pátina de filosofía pseudocientífica donde las profecías genéticas y narcolepsia cuántica despertaban algún bostezo. Era improbable que Houellebecq pudiera permitirse seguir por los mismos derroteros así que celebramos la llegada de Plataforma, menos diatribas metafísicas y más golpes bajos contra el urbanita occidental, hasta que el globo sonda de Lanzarote, un panfleto no menos breve que prescindible, volvio a traer malos augurios. Al parecer, aquellos pasajes coñazo más o menos minoritarios que lastraban Las partículas elementales se han convertido en uno, muy largo, llamado La posiblidad de una isla, de cuya lectura acabo de despertar con los ojos encostrados de legañas.
El bueno de Michel nos cuenta en esta ocasión la historia de un reconocido humorista aupado al triunfo popular a fuerza de cinismo y acidez que, fíjate, se hace mayor y cae en la crisis de los cincuenta. Pudiera parecer, así lo han creido muchos, que Houellebecq se pusiera esta vez en el punto de mira de sus propios ataques por medio de un protagonista, Daniel1, que lo representaría aún más que el resto de personajes que han desfilado por sus anteriores novelas, haciendo así un sano ejercio de honestidad verdaderamente loable. También podría ser, me temo, que estén equivocados.
Algo ha tenido Houellebecq para poder escribir tres buenos libros y a la vez dejar las bobadas de la prensa francesa (enfant terrible de las letras francesas, el Zaratustra de las clases medias..) en eso mismo, bobadas que no desvirtuaran sus novelas. Era mucha capacidad de observación y mucha puntería repartiendo la mala leche que le sobra. Pero hete aquí que el hombre ha optado esta vez por apartar las habilidades que tan bien maneja y tan buenos resultados le han dado en favor de la diatriba intelectual, o en otras palabras, se ha tomado demasiado en serio a sí mismo. Como resultado la impresión de que esta vez sí se ha tragado su propio hype es aplastante, Houellebecq parece creerse en la obligación de postular, profetizar más bien, sobre lo divino y lo humano, y como siempre ocurre en estos casos el resultado aburre. Aburre a las cabras, aburre a las ovejas, y lo peor de todo, aburre a sus lectores. La posibilidad de una isla da vueltas y más vueltas a la misma idea durante páginas y más páginas (envejecer, qué terrible maldición), así hasta sumar cuatrocientas, tras las cuales las apariciones de los clones futuros del protagonista sólo inspiran la triste metáfora de un discurso redundante que hubiera podido resumirse en tres o quizá cuatro hojas, contando la portada. Ahórrense las molestias.

Gran Torneo 2008
Boquerones en Vinagre 

no, me es indiferente
neko | 21.01.06 - 11:36 pm | #
Gravatar Houllebecq es un enfant terrible, hay quien solo ve detrás un buen especialista en marketing que sabe epatar.
Yo, sin haberlo leido todavía, espero el momento de leerlo para confrontar o refutar los datos recibidos, tanto en positivo, Arrabal, como otros muchos.
Dixie & bonhamled
Http://almadormida.blogspot.com
bonhamled | Homepage | 22.01.06 - 11:04 am | #
Es un especialista en marketing.
Si lo lees, no empieces con este.
galo | 22.01.06 - 12:20 pm | #
Mmm, discrepo. Yo estoy a punto de acabarlo y me ha entretenido bastante. Un pelín largo, como dices.
jaume | 22.01.06 - 12:30 pm | #
En Plataforma era curioso ver cómo el autor aseguraba, en boca de un personaje, que el Islam es “una religión que se inventaron dos moros en el desierto que no tenían nada que hacer, a parte de follarse a los camellos” -algo así, creo recordar que era-; y, ver, como decía, que el mismo libro inspiró -o eso dicen- los atentados en Bali en 2001 a unos cuantos musulmanes cabreados con el turismo sexual de occidente.
No pude acabar Ampliación, porque me parecía un truño; pero Plataforma, debo decirlo, me entusiasmó.
No comparto, o eso creo, el criterio de Galo -me pregunto, sin ánimo de polemizar, por qué no insultas a Houellebecq como a otros grupos de música tan poco honestos y menos racistas-, y espero de La Posibilidad de una Isla algo interesante. Ya veremos.
Anonymous | 22.01.06 - 9:17 pm | #
Por cierto, no estaría mal que este tipo de artículos se publicaran en el foro. Algo de literatura cínica, o, en su defecto, temas relacionados con la política no estarían de más. Y las típicas provocaciones para que los posts suban como la espuma tampoco.
Que sí, que esto va de música, pero el foro se muere de aburrimiento, y, pienso, es una pena.
Anonymous | 22.01.06 - 9:21 pm | #
He copiado esto al foro (sección cultura intelectualoide). Lo de sacar los comentarios por el foro es un proyecto pendiente pero requiere tiempo, ya se verá.
Penúltimo anónimo, polemiza todo lo que quieras, que si no nos aburrimos. No insulto a Houellebecq porque sí me parece (no tanto en este libro) bastante honesto, y no creo que sea tan racista como puedan dar a entender el tipo de frasecitas que citas (es una forma como cualquier otra de llamar la atención). Por otra parte no creo haber insultado a grupos por ser poco honestos, en todo caso por hacer discos horrendos (aunque insultar, lo que se dice insultar..)
galo | 22.01.06 - 10:02 pm | #
Penúltimo y último anónimos eran el mismo. Y este, también.
El caso es que para mí, en general, Houellebecq también es un tipo honesto; aunque ya en Plataforma no podía evitar imaginármelo pensando en la publicidad gratuita que surgiría de sus párrafos repletos de pajas, sexo anal, turismo sexual, relaciones de riesgo y más pajas. Lo de racista, aunque haya dicho lo contrario, sí que era para polemizar.
Respecto a los insultos y a la honestidad: pensaba que algún que otro artículo, como el del disco de versiones d elos Smiths, era especialmente crítico no ya por la calidad, sino por su, por así decirlo, propia naturaleza -discos que salen con el único objetivo de producir dinero-, lo que, al fin, creo está ligado a la honestidad.
Anonymous | 22.01.06 - 11:45 pm | #
En los discos homenajes (smiths y demás) critico fundamentalmente a una compañía que los utiliza para enmascarar sus campañas promocionales sin tomárselo siquiera con un poco de seriedad. No creo que el ánimo de lucro sea falta de honestidad. Tampoco creo que a los grupos les falte o vayan con mala intención, simplemente los meten un berenjenal y salen como buenamente pueden (me consta que más de un caso es en plan “hola, esta tarde os pasáis por aquí y nos grabáis una canción de los smiths para un homenaje”).
Houellebecq pudo haber ido a por dinero con Lanzarote, pero dudo que sea éste el caso. Temo que verdaderamente se ha creído que como filósofo fundamental del siglo XXI debía escribir la crítica de la razón pura para occidentales frustrados, y se ha puesto a ello, logrando algo igual de coñazo pero que no era para tanto, ni mucho menos. El clásico error de tomarse demasiado en serio a sí mismo, vamos.
galo | 23.01.06 - 2:55 pm | #
hola.
mi opinion sobre este libro es que quizas resulte cansino, aburrido, mter lo de la clonacion, lo de la secta.
las historias con isabelle y con esther, es mas o menos lo mismo de siempre, pero con mas mala leche si cabe.
quiza si no hubiera escrito lanzarote este libro gustaria mas.quiza le sobre tanto filosofar…
daniel24 | 24.01.06 - 12:34 pm | #
¿Me suicido por que envejezco? ¿Me suicido porque dicen que me clonarán? Es un coñazo de libro, se salvan unas pocas ideas inspiradas… Fóllame la Franja de Gaza.
Mudito21 | 25.01.06 - 8:48 pm | #
Gravatar Me gustaba Houellebecq hasta que me di cuenta de que la vida puede ser algo más que sexo y frustración por no tener la polla de un negro mandinga. En este libro Houellebecq se confirma como lo que es, un auténtico enemigo del humor y por lo tanto un auténtico amargado. Ya no tiene la gracia de “Ampliación” y se limita a martillearnos de nuevo con el discurso genético-naturalista de las “Partículas”. Muy aburrido, no lo pienso ni terminar.
pasota | 06.02.06 - 1:21 am | #
Gravatar Estoy a punto de acabarla; me parece una novela grandiosa. Sin ser su mejor obra, es infinitamente mejor que cualquier otra que puedas encontrar hoy en día en librerías.
La visión ácida y misantrópica de Houellebecq es difícilmente superable. ¿Qué más da si vuelve a repetirse? No podemos esperar que nadie se reinvente a sí mismo cada dos años; eso supondría caer en la aceleración del mercado.
La posibilidad de una isla es una novela extraordinariamente triste y pesimista. El espíritu que transmite cada frase de Daniel es el de la decadencia absoluta de la civilización occidental contemporánea. Por primera se aprecia la influencia de Lovecraft en Houellebecq.
Stavrogin | 25.03.06 - 11:56 pm | #
El mejor de los libros de Houellbecq sin discusión. En las librerias nada lo supera…quién? el paja de vila-matas? por favor!
Poasibilidad de una isla es impwerdible. Me recuerda a Borges pero sin sexo.
A los gallegos no les divierte porque no es gallego
A las mujeres menos porque -con razón- es misógino
Lean y hablen después