Mo solid gold / Brand new testament
Si al volver después de tu dura jornada de trabajo escuchas al llegar a tu casa alguna frase como “Jesus loves you” o “Come together, feel the truth” puedes pensar que (a) han vuelto a echar por televisión alguna reposición de Sister Act o bien que (b) tu padre por fin ha encontrado su vocación y se marcha a evangelizar por el mundo y a devolver la visión a los ciegos en plan predicador. Ahora bien, hay otra opción. Se llama Mo Solid Gold, es un grupo inglés y teóricamente independiente. Suficientemente raro para ser comentado en esta página.
Desde luego, la historia de Mo Solid Gold tiene algo de parábola del hijo pródigo. Todo empieza a mediados de los 90, con la creación al amparo del mogollón del brit-pop de These Animal Men, un grupo flojito pero con un inusual amparo de la crítica, que les aupó al star-system antes de la publicación de su disco. Poco tiempo después les dio la espalda hasta su madre (el New Musical Express reconocería años más tarde haber tenido un error de bulto apoyándoles), se fueron tal y como llegaron y desaparecieron del mapa. Hasta que decidieron revitalizar el grupo con la llegada de un nuevo cantante, con un misterioso nombre (K), un físico de NBA y quién sabe si un oscuro pasado. Y así, volvieron a recorrer el camino que habían ganado hace tiempo, mucho más humildes y advertidos de los serios peligros del mundo de la música. Toda una lección.
“Brand New Testament” es, sin lugar a dudas, uno de los discos más desconcertantes que ha pasado por mi stereo. Lo primero que llama la atención es sin duda su filosofía existencial. En su página web se declaran a sí mismos como “True Believers“, lo cual podría no ser más que otra ligera extravagancia de un grupo musical creada por el exceso de alcohol y drogas. Nada más lejos de la realidad. Mo Solid Gold asumen una inusual condición de profetas de la religión cristiana y desparraman en cada uno de los cortes unos inquietantes sermones sobre el amor, la redención y la salvación. En fin, que eran unos chicos malos, pero han visto la luz. Visto desde una perspectiva adecuada, hasta puede resultar divertido.
Musicalmente, la arriesgada propuesta que ofrece “Brand New Testament” funciona de vez en cuando. “Prince of The New Wave” o “Spooky too” funcionan a la perfección, dejando un precioso regustito a los años mozos de los Black Crowes. Mo Solid Gold mezclan guitarras eléctricas con órganos de misa con soltura, y el resultado merece la pena. Sobre todo en “Personal Saviour”, una de esas canciones con magia suficiente para conseguir levantarte el ánimo estés donde estés. El aire gospell es perfecto, logrando recordar sin demasiados esfuerzos a los Ocean Colour Scene de “Moseley Shoals”. El problema viene cuando se olvidan de cualquier tipo de sonido secundario para dedicarse a facturar sermones puros y duros sobre la omnipotencia de Dios. “Come Together” es una de ellas. Es la típica canción de misa afroamericana con todo el coro dando palmas con sonrisas de oreja a oreja. Francamente, no les hacia falta. Quizá si hubieran decidido mantener en segundo plano su lado eclesiástico (y hablo musicalmente, con respecto a las letras no pongo objeciones), podríamos estar hablando de un disco curioso, especial y brillante. “Brand New Testament” se queda en una curiosidad demasiado cara y con demasiada competencia como para arriesgarse a adquirirlo.
Pepo

The Velvet Underground
Russian Red
Iggy Pop
Ya en su distribuidor
Crónica de una profanación (o The Hidden Cameras, Londres 23-08-2008) 