Muse / Absolution

A Matt se le intenta achacar con frecuencia una cierta obsesión por emular a Thom Yorke que para qué engañarnos, existe, pero no mucho más que en una infinidad de grupos aparecidos en los últimos años. Lo que de verdad pierde al muchacho ha sido siempre una grandilocuencia que demasiado a menudo roza lo irritante, en especial cuando a) se materializa en gorgoritos y /o lesiones de tímpano, b) se pone el disfraz Queen. Así resultó que maduraron con un Origin of Symmetry que quedaba mutilado por una segunda mitad pesadísima con un considerable excedente de flipes que rayaba lo insufrible cuando pasaba por el tamiz Freddy Mercury. Pese a todo la primera mitad del disco era incontestable, Bellamy lanzaba casi sin despeinarse un demoledor aluvión de guitarras que en cinco canciones hubiera bastado para justificar el disco. En directo andaban por las mismas, llegaba un momento en que no venían a cuento tantos revolcones, brincos y aspavientos, aunque uno andaba bastante más preocupado por la integridad de sus tímpanos. Si algo les queda por demostrar con Absolution es que saben manejar sus propios excesos, el 6 de octubre lo tendrán en la calle. Nosotros que somos astutos y avezados y sobre todo periodistas ya lo tenemos.

A pesar de empiecen la tesis con un título como Apocalypse Please, hacen por intentarlo. Este segundo corte (el primero es más un arañazo) no trae demasiada novedad, Matt nos lleva de la manita a base de implorantes gorgoritos aaaoooaaaaaaa por caminos que ya les hemos visto recorrer como a modo de introducción. Si, somos Muse, venid. No es nada del otro mundo pero uno al menos coge algo de confianza. Y llega a alegrarse porque justo a la vuelta de la esquina Time is Running Out atiza la primera dosis de guitarras, casi racionada, pero prometedora mientras Matt alterna entre Marilyn Manson, Thom Yorke y Maria Callas (coño chico, la segunda canción es un poco pronto para los gorgoritos). Impacienta (brevemente) Sing for Absolution, tranquilita, piano, bajo y ambientitos algo Radiohead de fondo que más adelante y en colaboración con la guitarra empezarán a ser demasiadoRadiohead. Funciona pero yo quiero más guitarras, chaval.

Las trae Stockholm Syndrome. Típica de Muse, batería, bajo y guitarra frenéticas creando tensión, Matt alargando vocales hacia registros castrados, aparece sosegado un teclado cristalino, a Matt se le quiebra la voz, la guitarra va metiéndose en primer plano, y listo. Bastante conseguida pero conseguía más con Bliss, New Born o Plug in Baby. Falling away with you asusta porque sólo le falta salir con una acústica y una armónica, pero no, falsa alarma. Les da por ponerse tranquilos demasiado a menudo en este disco y cuando lo hacen les queda soso. El estribillo se queda cojo, no aporta nada especial y la diva Bellamy se pasea demasiado por los tonos altos.

Interlude impacienta y termina por sobrar (¿0:37 segundos de distorsión para qué valen concretamente?). A Hysteria la salva un estribillo que seguro tenía muchas más posibilidades. Los versos ejecutados por Matthew Callas empiezan a molestar el solo de guitarra está bien pero tampoco da para tanto. Da rabia porque hasta aquí suenan muy bien, compactos y tremendos subiendo el volúmen, pero cualquiera se arriesga con el castratti. En Blackout en plan Radiohead meloso acompañado por momento orquesta ni les pega ni pinta nada. Butterflies and Hurricanes lleva algo más electrónica de lo normal aunque queda aplastada por más Bellamy implorante (e incapaz de decir una palabra en menos de treintaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa segundos). Violines en plan película eterna de sobremesa dominical y paseos arriba-abajo por el piano (qué manía). Un coñazo. Ah, no, ahora pretende arreglarlo metiendo ruido en los últimos 30 segundos. Anda vete a cagar.

TSP viene a arreglar el desaguisado con los recursos de siempre, guitarrazos que es lo que de verdad hacen bien. De las mejores del disco. Funciona muy bien Endlessly, con una mano Massive Attack o alguna historia de esas electronicas, casi sin guitarras y otra vez con arreglos de cuerda. Al final va a ser capaz de cantar sin meter chillidos este muchacho. Thoughts of a dying atheist vuelve de nuevo a las raíces (y no podemos menos que agradecérselo) y no solo tienen el amable gesto de no poner en peligro nuestro oído interno sino que facturan una de las mejores del disco. Queda Ruled by Secrecy dando más motivos para que le acusen más de copiar a Radiohead y poniendo a prueba nuestra paciencia. Después de cincuenta minutos esto de jugar la depresión Yorke es un poquito arriesgado.

Muse no son grupo de moderación sino de vísceras. Funcionan cuando se lían a meter ruido, cuando Bellamy se dedica a lo suyo que es tocar la guitarra como un poseso y se deja de cantar óperas o hacer Kid As. Como resultado hay veces que terminan saliendo engendros sin pies ni cabeza pero nunca faltan unos cuantos mazazos que hacen merecer la pena al disco. Los intentos por moderarase dan como resultado flojeces como las que abundan aquí (mención especial para las del último párrafo). La contención termina siendo madre de la mediocridad y Absolution es un gran ejemplo. Bien es cierto que aguanta en el reproductor hasta el final, cosa difícil de conseguir con su predecesor, pero también es cierto que lo mejor de Absolution queda bastante lejos de aquéllos momentos de éxtasis que reservaba Origin of Symmetry.

galo
secciones » discos
etiquetas » , , ,
¿Le ofende la superioridad de nuestro critero? No se reprima:
  1. Alex,

    Buenas

    He (de)caído en esta página por casualidad y, aunque solo he leído este artículo, rapidamente me he dado cuenta de que es crítica ‘gratuíta’. Este tipo de cosas me parecen frivolidad pura, pero he de reconocer que es buena, ya lo que vendeis lo vendeis bien, creo.

    Respecto a las críticas sobre Absolution, supongo que cada cual tiene su opinión, pero espero que todo aquel que quiera descubrir Muse no caiga por aquí porque además de criticar por criticar, aquí el único que parece obsesionado con Radiohead es quien ha escrito este artículo tan constructivo como (f)útil.

    Un saludo!

    (Des)atentamente,

    Alex

Ánimo, deslúmbrenos con su ingenio:

PARA SERVIRLE
 
  • Nomine sus discos favoritos de 2008. La eliminatoria comienza el 1 de diciembre. (detalles)
  •  
  •  
NOVEDADES
RELACIONADOS
ESPECIALES