¿Qué coño pasa con los nombres?
Yo la intención que tenía antes de que se me vaya de las manos la crónica autobiográfica, porque se me va a ir, es poner coto, o lanzar la voz de alarma, o hacer algo, con los nombres. Porque verán, hemos tolerado el paso de <<rinôçerôse>>, Stellastarr* y su verruga, Virüs, ego:tRip, unos cochinos llamados P:ano, pero cuando han llegado esos que, insatisfechos con Lo Mueso (no podemos culparles) se echaron por encima medio teclado para convertirse en (lo:muêso), nos vemos en la obligación moral de preguntarnos hasta dónde va a llegar esto. ¿Al Braille? :.::·.:: Por favor. Si pretendéis que no nos demos cuenta de vuestros nombres son absurdos despistándonos con asteriscos y diéresis lo lamento, no funciona. Acéptenlo de una vez, al final nadie queda del todo satisfecho con el suyo, Los Planetas, La Cura, Familia, Los Monos Árticos, todos suenan estúpidos, ocurre desde siempre y se ha soportado con estoicismo y resignación. Elijan uno y déjense de gilipolleces.
Pocas veces hablaré con mayor conocimiento que sobre la maldición de los nombres perteneciendo como pertenezco a una familia cuyos hijos aún se estremecen con la mera mención de gente como mi bisabuelo Adolfo. El hombre que bautizó a su primogénita como Apolinaria Perfecta Benita y engendró a mi abuelo, llamado Germán por consenso familiar hasta que la Patria lo llamó a filas por un nombre clandestino del que nadie había oido hablar salvo su padre, que recordaba con una mueca de triunfo el día que marchó al registro civil con la secreta determinación de inscribir a su heredero con el nombre que decidieran sus cojones de patriarca: Aniano. ¿Se hundió la familia? No. Dos generaciones más tarde yo mismo tuve que asumir un nombre que se ha propagado por el árbol genealógico ahorrando quebraderos de cabeza a los padres con la oportuna ayuda de la tradición. Para qué pensar, le ponemos como papá. Llevar nombres raros tiene sus ventajas, por ejempo, te da conversación, cosa que agradecemos quienes no tenemos mucha facilidad de diálogo. “¿Qué eres, francés?” Y son cinco minutos de explicaciones. Hay combinaciones infinitas: “Venga ya, es tu apodo. - Que no, toma el DNI. - ¿Pero no eras francés?” Etc. El camarero del bar donde mi familia tomaba el aperitivo me estuvo recibiendo con “¿Te tomaste la poción mágica?” cada domingo durante diez largos años, una depurada evolución del clásico “¡Como Asterix! Y eres francés ¿verdad?”. Reconforta llevar un nombre que agudiza el ingenio en las gentes.
Es el mío un nombre raro pero perfectamente católico y con una discreta a la par que sólida representación popular. En los agostos playeros siempre había algún señor con bigote que respondiera a llamada de mi madre para el almuerzo y aunque nunca dejé de sospechar que quizá lo hicieran atraídos por el aroma del tupperware me gustaba la sensación de pertenecer a una fraternidad secreta. Porque yo creo que lo peor de los nombres comunes es que se quedan sin usar. En el colegio llamarte Juan es garantía de mote y aunque los afortunados con apellido raro escapan más o menos ilesos como seas gordo te cuelgan un Bolly para el resto de tus días. Conozco a un Carlos del colegio que a los veintisiete aún es conocido como Pistacho, y todo porque se le ocurrió llevar un polo verde dos días seguidos en sexto de EGB. Sean sensatos, si dan a luz un niño robusto llámenle Aniano, pertenercerá a un club exclusivo, y qué van a hacer los niños ¿desperdiciar esa joya de nombre llamándole Foca? Ya habrá algún Juan con sobrepeso. Pero cuidado, si les sale un bebé gordito, con trenzas y bigote no le pongan como yo. Criatura.
Debido a mi marcada incontinencia editorial también he vivido de cerca el dilema de la elección. En el colegio co-fundé un tebeo con el genio creador del apodo Pistacho, y nos tentó usar la fuente Windings con teclas al azar, una banderita, una bomba, pero cedimos sólo de manera temporal hasta hasta encontrar un nombre en condiciones. Hurto Cómics, muy acorde con la filosofía del proyecto. Para esta venerable revista optamos por el clásico recurso del título de canción, con music porque commonpeople.com estaba comprado. Horrendo, pero no es el caso más sangrante. ¿Qué puede esperarse de algo “súper” y “pop”? ¿Es que la popular revista teen SuperPop no sirvió de ejemplo? ¿Arregla algo intercalar un ‘nova’?
En la prensa musical muchos han recurrido al incombustible apéndice Pop. PopMadrid, PopChild, PopPage, SatelitePop.. quizá sean demasiados, pero a falta de otras ideas da nombres tontorrones y sobre todo inocuos siempre que se respete un principio fundamental: ponga la palabra que ponga, déjela en paz. Este error perdió a Muzikalia. Primero, ¿por qué zeta? Segundo, ¿por qué ka? Pues porque Musicalia suena como el horror, pero ¿acaso la zeta y la ka imprimen un carácter más dinámico, más juvenil, es más guay, o más bien como dinamizar a MariaTeresaCampos con una gorra puesta del revés? Un consejo, abrir el diccionario por una página al azar es una costumbre sana y fértil que se está perdiendo, recupérenla, úsenlos bilíngües si hace falta (Familia es ridículo, Family es muy mono) pero por favor, se lo pido de rodillas, no enreden con las palabras.
Quiero decir con todo esto que si de algo me ha servido sobrevivir en ese valle de lágrimas ha sido para confirmar que los nombres nunca satisfacen y la elección siempre es atropellada e insuficiente, pero nunca mortal. Tenga usted una web, un grupo musical o una de esas apestosas criaturas que llaman niños, confíe en mi. No pasa nada por elegir un nombre raro, feo, ridículo o exótico: todos lo son un poco. Pero tengan dignidad, coño, dejen en paz las comas, los asteriscos, las diéresis y los corchetes, que no arreglan nada, que hay que poner uno y es mejor hacerlo rápido e indoloro, apretar los dientes, coger el que sea aunque suene absurdo porque lo importante no es el nombre sino qué hace uno con él y sobre todo, cuando llegue la tentación, cuando crean que disfrazándolo con puntos y acentos circunflejos van a solucionar algo, que va a quedar más guay, más ingenioso, o por no lo quiera Dios, más actual, comprendan que se equivocan y desistan. Buenas noches.

Gran Torneo 2008
Boquerones en Vinagre
Uh Huh Her + The Fashion, Nueva York 29-10-2008 

Espera, espera, ahórrate el resto…¿de verdad te llamas Aniano?
los viejos fantasmas ¿qué demonios te pasó con supernovapop? ¿hay alguna anécdota curiosa que ilustre tanto pique?
Yo fui condenada a llevar en la E.G.B de ser un bollo distinto cada semana,gracias a mi gracioso nombre católico,ahora me doy cuenta que mas vale eso que uno mas normal y común.
Yo tengo dos nombres, uno pedante (Alvar, no Álvaro, Alvar) y otro de niño pijo (Luis, que para siempre será Luisito). Todo desembocó en un “Barsison”, procedente del previo “Alvarsito” (nombre con que un cura me rebautizó, imagino que por parangón con Bart Simpson o por simple estupidez) que me ponía de los nervios.
Un nombre como (lo:muêso) permite dar a través del google con un artículo como este, no es gran cosa, pero por ejemplo Family lo tendrían muy crudo.
“Pero tengan dignidad, coño, dejen en paz las comas, los asteriscos, las diéresis y los corchetes, que no arreglan nada, que hay que poner uno y es mejor hacerlo rápido e indoloro, apretar los dientes, coger el que sea aunque suene absurdo porque lo importante no es el nombre sino qué hace uno con él y sobre todo, cuando llegue la tentación, cuando crean que disfrazándolo con puntos y acentos circunflejos van a solucionar algo, que va a quedar más guay, más ingenioso, o por no lo quiera Dios, más actual, comprendan que se equivocan y desistan”
Nos has pillado! Sólo queríamos ser guays! Guay? Mola como nombre no? Güâii.
?nïân0 es aún más bonito si cabe.
Raül (esa diéresis es real, infórmese)
Aniano es un nombre pelogrosisimo para hacer rimas faciles en el colegio, o a lo peor, para sufrir diminutivos chorra de las abuelas. Imaginense : “Aniiiii, ven a cenar!!!” Y todos los invitados esperando a la pequeña Ani…y caras de poquer cuando aparece un tipo de 30 con tripa, flequillo y camiseta de Divine Comedy. Yo opto por embrutecernos ya del todo y recuperar “Paco”. Es arcaico, pero respetable, coño, y dotado de cierta masculinidad. Oir al entrar al bar “Que pasa Paquitooo” no es ofensivo, mucho menos que “Edelmirito” o casos extremos…. No complicarse la vida, de verdad; los experimentos para la Preysler.
pues a mi me gustan los circunflejos y las diéresis. No se, mola! Rinocerose no mola ni la mitad que Rinocêrose! y musicalia no mola nada para nombre de una web, en cambio Muzikalia mola mazo! y no compares lomueso con (lo:muêso), es mucho más bonito el segundo. Ahora fíjate la diferencia entre aniano y âNi@nö.
Sobran las palabras….y faltan circünflêjoS!
En la búsqueda de tus temas eres tan rebuscado y retorcido como alguno de los nombres que citas, solo falta saber que fue antes, si tu o el resto.
No los busco, amigo, me vienen. Me persiguen.