Sidonie – El Incendio

“Se han superado porque son reales”, porque “logran ser lo que pretenden” (no pregunten el qué), porque “son una fuerza de la naturaleza, pura pasión y calor” y porque hacen disfrutar a los retoños del crítico. No, no es la emisión de tarde de Kiss FM, es Don Disturbios hablando del último disco de Sidonie en el número de septiembre de Monodosonoro que, protagonizado en portada por los Dorian ataviados con un frustrado intento de uniforme tachuelado en pose Man Machine kraftwerkiano que es mero anticipo para una grotesca desgracia de rostros porosos y grasientos a página completa en el artículo interior, obliga a agradecer a Mondosonoro el valioso favor que hacen a la música nacional reiterando su cutrez.

Don Disturbios nos confunde. Sabio como es quitar importancia al “eterno riesgo/dilema de haber caído en el terreno de la comercialidad, esa bestia parda que persigue al indie sin pretensiones”, nos cuesta creer que leyendo su propio artículo no haya encontrado pretensiones en abundancia dos líneas más abajo (“llevamos años reividicando nuestra necesidad de componer canciones pop infalibles … cuando sacamos Shell Kids nuestro objetivo era el mismo que ahora: conseguir llegar a cuanta más gente mejor”). Tampoco parece adecuado apoyar a Sidonie usando el término diplomático estándar para designar al pop desechable: “indie sin pretensiones”. El artículo podría ser irónico, habiendo comprendido su autor la inutilidad de atacar a un grupo protegido con un argumento a prueba de bomba: “toda opinión en mi contra es falaz, esnob y motivada por mi nueva fama”.

Sin embargo lo de pop desechable es, en el caso de un grupo con el historial reciente de Sidonie, una mejora heroica que dejan patente en El Incendio y merece nuestra enhorabuena. El disco es para eso, dejarlo deslizarse sin mayor acritud al fondo de la papelera y consignarlo al olvido. Moderando los disparates de trabajos anteriores, El Incendio está plagado de canciones cursis donde sabemos que te quieren mucho te quieren mucho de verdad y las escenas suceden a “la vera del mar”, el sabor de tus besos “de tu boca yo probé”, la voz está “quebrada”, los amantes se observan al despertar, sus apodos son Romeo y Julieta, te dicen adiós, muchas veces, el viento lleva mensajes, por ti les salen rosas de la boca (nananana-nanana-na x 10), hay páginas de blanco papel, lunas de marfil, cosas que saben a miel, el amor es cosa de locos y de hecho lo inventó un loco al que se lanzan vivas, etc. En su entrañable ingenuidad a veces pecan de imprudentes, En Mi Garganta, por ejemplo, al insistir en que “está en mi garganta, me está cortando y sangra, me ahoga el te quiero que jamás podré decir” provocan la asociación inevitable con un drama de toses causado por una espina de pescadilla en una cena familiar muy distante, suponemos, de las emotivas intenciones de Sidonie. Luego hacen weah! yeah! así entre palmas y cosas que dan mucha vergüenza, aunque junto a piezas de inspiración regional como Sin Querer o Al Viento consolidan una sólida candidatura a participar en esos discos de duetos con vacas sagradas del populismo nacional tipo Joaquín Sabina que fueron tan frecuentes hace quince años, esta ruta podría depararles una carrera prometedora. Sidonie, por supuesto, tienen gustos diferenciadores como los Beatles, Love o los Kinks, cuya influencia exponen en primer plano, amable gesto para facilitar el trabajo de los juntaletras de suplementos culturales de los diarios nacionales. Atentos a las más recientes preferencias de la música internacional, no olvidan encontrar hueco para steel guitars y otra parafernalia de ruralismo americano.

galo (12/09/2009)
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¿Le ofende la superioridad de nuestro critero? No se reprima:
  1. lector,

    Lo he leido muy por encima, me da muchisima pereza. El otro dia escuche un trozo de una cancion y me parecio horripilante. En ingles no eran gran cosa pero eran simpaticos. Ahora son unos pelmazos. Y de la Mondosonoro pues que se va a decir, desde que se volvieron fans acerrimos de Lori Meyers y Vetusta Morla perdieron todo credito (para mi ojo, alla cada uno con lo que le guste).

    Me gusta mucho el fondo nuevo de la pagina he de añadir :)

  2. alize,

    Dinosaur Jr,
    ¿Quién o qué es Haze?

    No les escuché a estos desde los sitares, y bueno, ya no les puedo coger manía, pasaron a ser no escuchables (2 minutos del disco y ya astragan), sin más.

  3. Gable,

    La mierda debe ser atrayente, porque prácticamente todo el panorama español se sumerge en ella.

  4. galo,

    ¿O surge de?

  5. miguelcrockett,

    Pues yo escuché el tema “El Incendio” y despertó en mi emociones auténticas, concretamente una vergüenza ajena que no sentía desde “Yo quiero bailar” de Sonia y Selena… Lo único malo del artículo es que aparezcan los nombres de los Love o los Kinks escritos tan cerquita del de Sidonie, igual sería mejor escribirlo como los L*** y los K**** (para que no les salpique).

    “Luna de marfil” , qué tíos…

  6. the outdoor type,

    El disco es malo de cojones. Y aqui, como de costumbre, todos a chuparle la polla al señor galo.

  7. cruisher,

    the outdoor type, ¿has leído el artículo? Es más, ¿sabes leer?

  8. alberto,

    Este artículo está muy mal escrito. Es ilegible.

  9. Inocencio,

    ¿Con los discos tan buenos que hay por el mundo, por que os molestais en hacer críticas de este tipo de mediocridades?

  10. galo,

    Porque nos da la gana.

Ánimo, deslúmbrenos con su ingenio:

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