Smashing Pumpkins en Madrid
Sí, Billy Corgan es un ególatra, no hay ninguna duda. Y lo es, en lo positivo y en lo negativo que el vocablo pueda significar. Sólo a él se le ocurriría diseñar un ‘concierto de despedida’ (¿?) en el que una hora y diez minutos del mismo fueran dedicados a glorificar la inspiración de un aventajado teclista, a experimentar e improvisar canciones practicamente desconocidas y a interpretar canciones tan intensas como ‘Today’(Siamese Dreams, 1993) o el reciente ‘Stand Inside Your Love’ de una manera exasperantemente lenta. Ocho interminables canciones, que a parte de asombrar o más bien enfadar( y mucho, me incluyo) al personal, suponían ese abismo al que siempre está dispuesto a llegar Corgan. Pero lo que más claro tengo es que ese juego con el fracaso es totalmente intencionado, el personaje en cuestión desea alejarse tanto del ‘mainstream’ que prevé canciones incluso malas, que rondan continuamente el batacazo. Lo peor y lo mejor es que siempre ha sido así. ¿Pose estética? ¿artista?…el hecho es que hay quien le odia y quien le quiere, y los últimos le preferimos según es. Todo listo para que James Iha presentara a ‘Mr. Billy Corgan’ y su túnica negra.
‘The Everlasting Gaze’(Machina, 2000) y ‘Bullet with the butterfly wings’ (Mellon collie & the infinte sadness, 1995) auguraban la electrificación de un concierto moribundo.Pero no, demasiada presencia del teclado y del bajo (Melisa, ex de Hole).Y la verdad, si algo han aportado Smashing Pumpkins al universo de la musica popular es la espiral de sentimientos que son capaces de transmitir con sus guitarras, la manera de hacerlas llorar de tristeza o gritar de rabia.
Pero milagrosamente, todos los problemas de sonido desaparecieron según sonaban los primeros acordes de ‘Heavy metal machine’.Aparecieron las guitarras, y perfectamente combinadas con el resto de los instrumentos, nos deleitaron con el feliz prodigio de la verdadera intensidad del grupo de Chicago. ‘Tonight, tonight’, ‘disarm’(Corgan solo con su guitarra acústica), ‘Try, try, try’ y enorme versión de ‘Porcelina of the vast ocean’ cambiaron la desidia del principio por la delicia de los grandes momentos. La cumbre: ‘Cherub Rock’, impresionante, directa, impulsiva, seamos claros…acojonante.
La escenografía se basaba en una pantalla situada detrás del escenario que proyectaba distintas imagenes según la canción en cuestión, poco innovador pero se agradece. Sin duda, lo mejor la luminotecnia, el efecto de las luces sobre una Melisa encuerada como rockera, sobre los movimentos de Corgan, sobre la batería verde de Chamberlain y sobre el traje rojo intenso de Iha solo hacían pensar en una banda de rock americana.
Me pregunto si alguna vez coincidirán de nuevo en un grupo dos guitarristas tan excepcionalmente dotados de técnica y expresividad como Corgan e Iha (!vaya riffs de guitarra los de cherub rock, mamma mia!), y aún más , y si se combinarán con un batería a la altura de Jimmy Chamberlain (animal salvaje de los tambores más primarios). Y el final? muy propio de una despedida. Sonaba ‘1979′ mientras los cuatro protagonistas, alineados (Chamberlain tocando la guitarra!) miraban a los ojos a un público entregado.
Raúl Saiz.

Gran Torneo 2008
Boquerones en Vinagre
Uh Huh Her + The Fashion, Nueva York 29-10-2008 
