Supergrass / Life on other planets
Se podría decir que el artículo que estás empezando a leer no es válido, y probablemente sea cierto. Antes de nada, he de advertiros de que si un servidor tiene una debilidad musical, de entre todos los grupos británicos y no británicos, independientes y no tan independientes, de entre todos, me quedo con Supergrass a ciegas. Efectivamente, en Common People también hay groupies. Lo siento, pero es así, soy un maldito fanático de Gaz Coombes, Mick Quinn y Danny Geoffey. Venga, y ya es hora de que se incluya a Rob Combes (hermano de Gaz) como parte del grupo, que ya lleva unos a�itos tocando el teclado con ellos. Digamos que si fuera tía, tendría una lista de preferencias bastante evidente. Objetivamente son los tres bastante feos, pero subjetivamente, huy, huy, huy… ejem.
Una de las opciones que barajé a la hora de hacer mi primer artículo de Supergrass fue hacer lo mismo que hice con Dire Straits , pero luego pensé en que en un futuro “próximo” haría críticas de sus anteriores trabajos (en orden cronológico: I Should Coco, In It For The Money, y Supergrass), así que dejaré eso para más adelante.
Llegados a este punto, juro que tenía escrito un párrafo bien grande lleno de epitafios reivindicativos a favor de este grupo, con frases lapidarias que harían temblar a pilares musicales tan sobrevalorados como Oasis, Suede, o los tan de moda Vines (premio Common People al mejor producto prefabricado / jamás lo entenderé…), Strokes (sí, he dicho Strokes y lo sé, yo hice la crítica), etc… pero como mi objetivo con este artículo no es crear polémica (¡nada más lejos de mi intención!), he decidido suprimirlo. Pero bueno, allá cada uno con sus gustos…
El disco abre con “Za”, el comienzo perfecto. La melodía de la casa cabalga por todos los rincones de tu cuarto. Se monta en el teclado inicial de Rob y empieza el trote con las primeras palabras de un Gaz muy Lennon:
Face, such a beautiful face
But time waits for no one
So why don’t we get it on, yeah
A estas alturas ya te sorprendes tarareando
el estribillo y tocando como un poseso tu guitarra invisible.
La música cabalga a lomos del imprescindible bajo de
Mick, siempre respaldado por los prodigiosos cambios de ritmo
a los que nos tiene acostumbrados Danny en la batería.
La segunda es “Rush Hour Soul”,
que es donde meten la quinta para empezar a emocionar a los
fans. Las guitarras emergen como ca�ones describiendo
riffs rotundos que a su vez hacen que te levantes de la silla
para coger ahora tu micro ficticio y cantar como un poseso:
What you wanna say that’s in my code
See you later for the rush hour soul
Took it all, now I feel like god
It’s tripping out my soul
Qué tiempos los de “I’d
Like To Know”, “Tonight”,
“Richard III”, “Caught
By The Fuzz”… Voy a empezar a llorar.
La guitarra acústica inicial de “Seen
The Light” puede parecer que vas a tener unos
minutos de descanso. Nada más lejos de la realidad.
Aquí es donde te acuerdas de maravillas del pasado
como “G-Song” o “You
Can See Me” y desearías haberte quedado
en los 17 para siempre.
Well, what you do is up to you
Take my hat and push on through
Well you can try to understand
I’m a rock’n'roll singer in a rock’n'roll band
Una delicia de canción, con píos
y balidos (no es co�a) de por medio, que hacen que
no puedas hacer otra cosa que pedir más de lo mismo.
El precio del disco empieza a verse recompensado.
Y llega una de mis favoritas, por no decir
la mejor. “Brecon Beacons”. ésta
canción lo tiene absolutamente todo para ser mi canción
del a�o. Desde luego es una evidente aspirante al puesto.
Guitarras punzantes, la fulgurante voz de Gaz, y un ritmo
frenético crean la combinación perfecta para
provocar que tus patillas empiecen a crecer por momentos.
Y si fuera poco, una de las mejores letras del disco:
Well they found the body down on Brecon
Beacons
There were tiny tears on the cheeks of witches
Well the jury’s all still out
About the sad and strange account
And now the fear grows in the minds of people
As the fires burn in the darkest reaches
Well the jury’s all still out
About the sad and strange account
Of a lonely girl from the Brecon Beacons
It’s retubution from the supernatural
You better watch out cos they’re coming to get you, woo
Well she took her last gasp as the
town was sleeping
While the finger pointed to a local policeman
Well the jury’s all still out
About the sad and strange account
Of a lonely girl from the Brecon Beacons
It’s retubution from the supernatural
You better watch out cos they’re coming to get you
When the stars are out there’s nowhere to run
You can’t hide from the witches of Brecon
She’s the Duchess
It’s retubution of a spiritual nature
You’d better watch out cos they’re coming to get you, woo

Creo que voy a batir el record de veces seguidas
que alguien a oído una canción, pero es que
no puedo, mi dedo ha cobrado vida propia y se me ha pegado
al botón “4”. Te lo digo, aunque sólo
tocasen esta canción en el próximo concierto,
merecería la pena ir a verlos en directo. Aún
me acuerdo de Benic�ssim… En cualquier caso, a una
semana de haber comprado el disco, es la primera canción
que ha conseguido que (al fin!!) se me quite de la cabeza
“Cuando Te Vas” de Chenoa.
Tócate las narices…
“Can’t Get Up”
es la canción que circulaba por Internet con el nombre
de “Forest Of Reasons” y podría
haber sido el primer single del disco sin ningún problema.
Acuérdate de la primera vez que oíste “Going
Out”, por ejemplo, y descubrirás cómo
vuelve Gaz a alegrarte el día como lo hizo entonces.
ésta es una canción “made in Supergrass”,
donde no faltan los jugueteos con las guitarras creando ritmos
impecables, gritos espeluznantes o los clásicos falsetes
de marca Mick Quinn. Y desde luego está la letra, que
jamás decepciona. Estaría hablando de otro grupo
si así fuera.
�
Waking up on a Sunday
I’ve been riding for a night or two
Looking out of the window
I’m so tired another drink will do
I’m just living a story
Like I heard it on a 45
There’s no one here to rely on
It’s the sign that makes me wonder why
El sexto corte se titula “Evening
Of The Day”. Esta podría ser la canción
clave que decidiría el rumbo de un disco, pero no de
éste. Desde la primera canción sabes lo que
te espera y si te va a gustar o no, así que no se esperan
desilusiones a estas alturas. Tienes suerte, durante cinco
minutos vas a poder estar sentado, eso sí, agarrado
como un moco al estribillo que va a hacer las delicias de
tu periquito. Más quisiera el capullo del Ashcroft
ese…
As I’m looking at the view
All I’m thinking of is you
(if) she’s not on that three fifteen
Then I’m gonna know what sorrow means
(if) she’s not on that three fifteen
Then I’m gonna know what sorrow means
Sí, aún estás en la misma
canción, aunque no lo parezca. Te giras hacia tu estéreo
para comprobar qué es lo que pasa, qué son esos
ruidos, esos silbidos a lo “Dos Hombres Y Un Destino”,
esos tosidos que se oyen como si vinieran del mismo pasillo…
Efectivamente, aún estás en la sexta, pero mola.
El séptimo corte atraviesa tus orejas
como un ciclón. Arrasando como Paulina Rubio,
se podría decir (¿o era Shakira?).
Uno de los temas más radiados en UK, y primer single
del álbum, “Never Done Nothing Like That
Before” provoca que entre en tu cuarto el familiar
más cercano para gritarte que bajes la musiquita de
las narices. Es entonces cuando te caza in-fraganti haciendo
una de tus célebres muecas musicales (ya me entendéis:
ojos cerrados, mordiéndote el labio inferior, como
esforzándote en apurar el acorde ficticio de la misma
guitarra invisible de antes). Y no es para menos, cómo
explicároslo, toma de referencia “Mansize
Rooster”, “Lose It”,
“Lenny”…
Well I’m blowing my chunks with the
kids all three
Never done nothing like that before
Now I’m doing time for the PTA
Never done nothing like that before
Never before, you don’t know what you’re talking about
Sorprendentemente, “Funniest
Thing” se ha convertido en la canción
que más estoy tarareando desde ayer. ¿Por qué?
Tienes que oírla para entenderlo. Es preferible decir
esto a poner memeces como las que llevo escribiendo desde
hace un rato. ¿Será el pegadizo estribillo?
¿Será el cambio de ritmo que le da pie? ¿Serán
los clásicos coros de Mick Quinn? ¿Será
el “That iiiiiiiiiis haaaaaaaaard… / Honey,
that iiiiiiiiis haaaaaaaaard…”. Juzga por
ti mismo. Aunque suene redundante, posiblemente sea la canción
más “divertida” del álbum.
Was the funniest thing that I saw
All these creatures were climbing the walls
While the synergy flows through my brains
That is hard
Atención, porque se acerca la recta
final y llega el single más conocido del disco: “Grace”
. Ahora es cuando todos gritáis:
Oh Grace
Save your money for the children
Oh Grace
Save your money, save your money girl !!!!!
Esta es una canción ganadora. Una apuesta
segura. Tiene exactamente todos los ingredientes que necesita
para colarse en las listas de los 40 Principales (pese a todos
los que nos pesa), Top Of The Pops, etc… Exactamente lo
mismo que tuvo en su tiempo “Alright”
o “Pumping On Your Stereo”. Pero
lo cierto es que, después de todo, esta canción
resume a la perfección toda la frescura del disco:
ritmos acelerados, guitarras eléctricas, Gaz en estado
de gracia, coros que te harán gritar, letras que te
harán saltar y mucha, mucha diversión (oh, dulce
adolescencia…):
Well we jumped all night
On your trampoline
When you kissed the sky
Made your sister scream
You ate our chips
And you drank our Coke
Then you showed me Mars
Through your telescope
Tres últimas canciones. La primera
de ellas y número diez del disco es “LA
Song”. De nuevo, los de Oxford nos vuelven
a tomar el pelo con un enga�oso teclado inicial, que
desemboca en un estruendo de guitarras, rompedoras baterías
y sonidos electrónicos para dar paso a Gaz cantando
a lo Courtney Taylor con el sombrero de vaquero (ecos incluidos):
Well they meet in the ruin of fables
They see inside ourselves and what we are make of
Come along and stick on a label
We do the dance of the mashed potato
…
Cos they’re superfragilistically-anus
Esto llega a su fin, pero aún hay tiempo
para un último cartucho. La melódica “Prophet
15” se propone como el tema más templado,
sencillo y original de “Life On Other Planets”.
Como ya hicieran Billy Joel en “We
Didn’t Start The Fire” o Madonna
en “Vogue”, Gaz echa la vista
atrás oteando algunas de las celebridades del pasado
siglo:
Oscar Wilde and Peter Cooke close by
Che Guevara and Steve McQueen, right there, oh yeah
I’m caught in a car and I can’t get
out
I can’t explain, I can’t drive
Can’t drive
And Davy Crocket and Joan Of Arc close
by
And David Banner and Roger Moore they’re all there, oh yeah
Finalmente, es “Run”
la que pone punto y final al disco. Una balada para terminar
siempre queda bien. Psicodelia y calma total importada del
anterior álbum hacen un fin de fiesta perfecto para
un concierto perfecto. Esta es la monta�a rusa del
disco, con guitarras sosegadas y frenéticas, teclados
serenos y rabiosos, baterías dulces y furiosas… y
que permite que el disco termine con la misma melodía
con la que empezó en “Za”.
Una maravilla, vamos.
I can see a long way down
Heaven had the time to grow
Heaven had the time to grow
Now the fire’s burned down low
Lying in the afterglow
Living in your afterglow
Uno
de los factores a favor que tiene Supergrass
es que no es un grupo al uso. A la hora de compilar las canciones,
no utilizan el mismo patético método que muchos
de los grupos preponderantes en la música “independiente”
(insisto en las comillas porque cada vez me hace más
gracia este apelativo) que consiste en componer como mucho
dos o tres singles y listo, a rellenar. Otro disco más.
Estoy seguro de que si metieran carne picada o calamares nadie
se daría cuenta. Supergrass, en cambio, es uno de los
pocos grupos que ahora puedo recordar que son capaces de hacer
discos “redondos”, en los que todas las canciones
tienen potencial para convertirse en clásicos, y que
tienen el forzoso factor que hace de un disco un gran disco:
tanto el conjunto como el orden de las canciones crean unos
escenarios diferentes, unas realidades únicas que hacen
que por un exiguo espacio de tiempo te teletransportes a otro
universo. Muy pocos son capaces de hacer esto con cada trabajo
que hacen. Cómo alguien dijo una vez, ¿por qué
deprimirte con Radiohead, o Mercury
Rev, por ejemplo, cuando te lo puedes pasar genial
con cualquier disco de Supergrass? Ya, claro,
hay una música para cada estado de ánimo, lo
se. Pero qué queréis que os diga, a mí
“I Should Coco” me vale para
todos.
Que quede claro: esto no es un panfleto publicitario.
Ni Parlophone me paga por decir esto, ni Supergrass
es primo mío, ni saco yo provecho por nada, pero lo
cierto es que cada disco te puede proporcionar un goce y una
diversión que no se puede contar en horas. A riesgo
de parecer pedante, no espero que nadie me de la razón
en nada de lo que he dicho en este artículo, pero es
lo que pienso y tenía que decirlo. Bueno, que os den
morcillas, voy a poner el disco otra vez.
Miguel.

Gran Torneo 2008
Boquerones en Vinagre
Uh Huh Her + The Fashion, Nueva York 29-10-2008 

Gran ártículo, principalmente porque el disco me encanta y coincido en todo lo que dice. Supergrass es ese grupo diferente q hace discos q nunca te cansas de escuchar y q puedes disfrutarlos de principio a fin sin saltarte un solo tema.
Enhorabuena por el artículo y gracias Supergrass por ser tan buenos