The Clean – Compilation
Mírenlo de otra forma, ¿qué motivo hay para no tratar como novedad algo que nunca se supo que existía? Rebobino. Pienso en el reproche de no saber apreciar la música contemporánea y recurrir siempre a los abuelos, porque cabe preguntarse qué diferencia hay entre descubrir un grupo hoy o hacerlo en quince años, si para uno la experiencia será igual de nueva en ambos casos, es lo que cuenta. Por supuesto, influencias e influidos se funden en una red atemporal y se pone en riesgo la utilidad de las significaciones históricas. Pero recuerden que cuando un disco depende de la historia está condenado a pudrirse. ¿Cuántas vacas sagradas han quedado obsoletas, inescuchables? Discutíamos las nuestras, las del brit pop en el bar de la redacción durante los festejos del solsticio, qué mal parados salían algunos (y qué bien otros).
The Clean no son de Brooklyn, con esto nos basta para saber que no son una novedad. Nuestros lectores más instruidos sabrán también que su nacionalidad es neozelandesa, su año de formación es 1978 y su carrera discontinua, se separaron en 1982 y 1988 y en los intervalos se juntaban para grabar lo que tuvieran en cada momento dejando un total de quince títulos entre discos, singles y EPs. Que al principio triunfaron en su patria y no sólo porque no hubiera más grupos, luego confraternizaron con los primeros Yo La Tengo y hace poco fueron versionados por los The Hidden Cameras. Que siguen en activo, el año pasado anunciaron una gira sorpresa y publicaron las grabaciones en su último disco, Mashed, aparte de la reedición de Compilation que un buen hombre ha dejado caer en nuestras manos. Sabrán, sobre todo, que The Clean suenan a gloria.
En 1978 la onda expansiva del punk ya había llegado al fin del mundo pero si algo llama la atención de The Clean es que manejan sus emociones a la perfección. Se nota en la transición entre Tally Ho!, Anything Could Happen y Point that thing Somewhere Else, atravesadas por una misma impaciencia enseñan tres actitudes distintas, la gamberrada punzante en la primera, el autodominio de la segunda, la presión trepidante de la tercera, origen de unos bajos líquidos y contundentes como una riada de plomo que se propagarán por Flowers y Fish hasta estrellarse contra un organillo de feria en Beatnik y luego anudarse en estómago de Getting Older para hacerles cantar con la melancolía de post punk británico de los ochenta eso tan fácilón de you’re getting older, you’re getting old now, and you don’t know what to do que sólo puede cantarse con dignidad cuando se sabe recuperar la frescura de Oddity, la psicodelia juguetona de Whatever I do Is Right, las guitarras exhuberantes de Billy Two.
Con estas cosas uno siempre hace propósito de “investigar escenas”. En efecto hay una lista de grupos neozelandeses afines, un breve repaso a las biografías revela que la mayoría son, de hecho, ramificaciones de The Clean. Por frustrante que parezca a primera vista, en realidad es un aliciente adicional para buscarlos. The Bats, The Chills, Tall Dwarfs, The Verlaines, Sneaky Feelings. Ya les contaremos. O no.
El tema de los vídeos.. en fin, nos cuesta decidir.
¡Pelea!
Faraday 2010
Sam & Cooke + Kana Kapila + Capitán, Barcelona 20.06.2010 (+ entrevista)
Primavera Sound 2010
No estamos muertos, estamos de parranda (ayer Sam & Cooke + Aias, Barcelona) 

uiter

Totalmente de acuerdo con lo expuesto en el primer parrafo. Como es costumbre en usted, se luce mucho mas favoreciendo a un grupo que criticandolo.