Editors / The back room
Bengali, bengali, no no no, he does not want to depress you. Oh no no no no no, he only wants to impress you. Oh oh oh oh, Bengali in platforms, he only wants to embrace your culture and be your friend forever.... ah, hola amigos, no les había visto entrar. �¿Cómo llevan la semana? Yo fatal, no sólo me he visto obligado a lidiar con una variante particularmente agresiva del �?bola que se ha hecho fuerte en mi garganta sino que he asistido al recrudecimiento de una de las peores pesadillas a las que puede uno enfrentarse en estos días: un indeseable del trabajo se está aficionando a recomendarme música. Quizá la culpa es mía por no decir desde el principio que sólo escucho polka y canto tirolés, si es el caso estoy pagando mi error con intereses. Lleva del orden de seis meses descubriéndome en exclusiva grupos como Kaiser Chiefs, Bloc Party y, alucinen, Razorlight (�¿qué tienen estos tíos ya? �¿año y medio?). No quiero quitarle la ilusión y suelo poner cara de ‘¡cielos Andy, no sé si seré capaz de asimilar otra revolución musical, es martes, aún no he digerido el fascinante rock de esos Kaiser Chiefs que me descubriste la semana pasada!‘ porque al fin y al cabo tengo buen corazón pero es que la cosa va a peor, los grupos son cada vez más malos y el tío tiene menos memoria que un besugo. Me ha descubierto a Kaiser Chiefs como siete veces en el último mes, y no fueron más porque el sábado fue a ver el cricket y se metió una comida de pub (mortal de necesidad) más dos curris y diez pintas en menos 10 horas, terminando con una gastroenteritis de nivel ciclón intestinal que lo tuvo postrado en la cama hasta el miércoles. Eso sí, ayer lo primero que hizo fue traerme el CD. Queridos amigos, estoy hasta los cojones.
Como pueden ustedes imaginar el chaval está totalmente fascinado con la nueva ola de pop británico. Vaya nombre. La simple mención de cualquiera de los frotacuerdas que defeca semanalmente el NME es motivo suficiente para desterrar el adjetivo nuevo en trescientos párrafos a la redonda. �¿Y qué coño de ola? esto no es más que una carrera a la voz de marica el último para exprimir de mala manera cualquier corriente musical anterior al cambio de siglo, sin cuartel, en un revival cada vez más fugaz, más feroz y más mierda perpetrado por una panda de carroñeros que cuando terminan con el cadáver no tienen reparos en devorarse entre sí (véanse The Rakes, Maxïmo Park, The Bravery, Kaiser Chiefs.., en fin, todos en general). No hay Dios que lo aguante. Llevo tres meses sobreviviendo única y exclusivamente a base de Dinosaur Jr. , The Smiths, The Cure, Joy Division, Pixies y muy poco más. Desgraciadamente no todos los aficionados hacen gala de mi aplomo, muchos caen indefensos al abismo de la desesperación: el folk. �¿De qué otra forma explicaríamos el éxito masivo de esta música de plañideras con guitarra acústica? �¿Cómo si no pudo Sufjan Stevens dejar su empleo como ambientador de funerales y hacer una carrera en el mundo de la música?
Empecé escribiendo la introducción del disco (otra de las reiteradas recomendaciones de Andy) pero está claro se me ha ido de las manos, centrémonos. The Editors no me disgustan en absoluto para ambientar mis duras jornadas laborales y menear la pierna, pero puestos a evaluar el disco con rigor y seriedad no hay quien niegue que tenemos un, otro, timo entre las manos. La voz es tan parecida a la del cantante de Interpol que llegas a sospechar que hayan raptado a punta de pistola (o amenazándole con un iPod lleno de gemidos folk), salvando ligeros matices de Paul - narcolepsia - Weller. Después de escuchar cortes como Camera, Munich, Fingers in the Factories da la impresión de que pensaron ‘coño, ya que delinquimos secuestramos a toda la banda, que toquen sus discos y nos dejamos de complicaciones’. Comparen Leif Erikson con Camera por poner un ejemplo. Pero eh, hay que reconocerles un mérito. Los tíos no se cierran a otras opciones, en una loable muestra de innovación y apertura creativa, también plagian a U2 (junten Bullets con Beautiful Day y miren al trasluz).
Na, que si les gustan Interpol y no les irrita el plagio les servirá para matar un rato. Si no pues nada. Por mi parte, con cuatro horas de escucha empiezo a estar aburrido. Casi que me vuelvo con Morrissey.. .. oh, life is hard enough when you belong here..

Gran Torneo 2008
Boquerones en Vinagre
Uh Huh Her + The Fashion, Nueva York 29-10-2008 

joer no me había fijado, pero el parecido entre los comienzos de Leif Erikson y Camera es para denunciarles. En cualquier caso, el disco entretiene, a falta de otro Turn on the bright lights…