The Horrors – Primary Colours

Les va a costar creerlo pero es cierto: hemos vuelto a tener razón.

Quizá recuerden a este grupo compuesto por cinco criajos nativos de los barrios de moda de la capital británica adeptos al coleccionismo de singles de clásicos de garage que plagiaban certeros y sin escrúpulos como parte de una pantomima de terror gótico apenas apta para adolescentes sin estándares y cuyo momento de gloria vino con el palo de ciego del becario cazatendencias que les regaló una portada en el NME. A pesar de sus defectos The Horrors nos parecían dignos de seguimiento, así lo dijimos en su presentación en sociedad, con los sesenta y nueve gallifantes otorgados a su primer disco, Strange House, en la clasificación de 2007, y también en la crónica de uno de sus conciertos. En cualquier caso convenía ser realistas. Cuando fuimos a verlos pinchar se turnaban entre la cabina y mariposear con las admiradoras. Estaban como público en el primer concierto del retorno de My Bloody Valentine, de nuevo iban todos de punta en blanco, de nuevo con séquito. Y cómo no recordar el numerito de la sala Moby Dick cuando su líder se colgó de la bola, ésta cayó, cortes y laceraciones entre el público. La becaria, audaz, visionaria, nos contagiaba su confianza, ¿acaso no han sido los más grandes quienes más abusaron del disfraz? ¿No huele el uniforme de chico-corriente Brit-Pop, los vaqueros gastados, la rebeca con pelotillas, las Adidas Campus, después de quince años de uso ininterrumpido? ¿No merece desangrarse el espectador subnormal que juega con una bola de cristales como si fuera de Nivea? En fin, fuera como fuese The Horrors corrían grave peligro de quedarse en la payasada perpetua.

Por eso la ya de por sí espléndida sorpresa que supone el cambio brutal de Primary Colours es aún mayor, que sea el grupo más improbable quien intente espabilar a la abotargada escena británica, grupos acomodados en un revival estéril (la decepcionante evolución de Interpol es el mejor ejemplo) cuya única noción de progreso es rebajarse a llamar la atención del público adaptándose a modas de temporada, ahora suele ser haciendo ostentación de desenfreno neurótico para integrarse en el rebaño de Los Campesinos! Partiendo de un modesto puñado de influencias de garage ancestral, y sin perderlas, The Horrors han reunido muchas de aquellas ideas recuperadas en las sucesivas oleadas de revivals, su lección es consiste en combinarlas y mostránr vías de escape, de avance. Faris BadwanDe paso, por matar el tiempo, han creado una tesis densa y exhaustiva de la herencia post-punk donde han tenido huevos para enfrentarse en bloque con Neu!, Joy Division, Psychedelic Furs, Bauhaus, Stone Roses, Primal Scream, The House of Love, Spacemen 3, My Bloody Valentine, Ride, Jesus & Mary Chain, los primeros BRMC y un largo etcétera, y salir ilesos. Sí, Primary Colours es ambicioso y arrogante, no les quepa duda, pero lleva plomo en los guantes.

Mirror’s Image despierta con un bostezo abisal y una corriente de grava eléctrica que va moliéndose hasta un polvo uniforme, el bajo golpea con seguridad, rápido y limpio, la música es espesa, obsesiva en los detalles. Aceleran en Three Decades, transmite esa la sensación con la que salimos todos del concierto de My Bloody Valentine, pensando que yo quiero hacer eso, y haciéndolo, un shoegazing intrincado y frenético lleno de reflejos, crujidos y lamentos metálicos. Who Can Say da ganas de meterse por los altavoces y echar a correr a ninguna parte, es una de esas melodías agónicas que tienen ensimismados a tantos suecos, Mary Onettes, Cats on Fire, les suben en una trilladora a través de un campo de agujas para enseñarles para ver el horizonte tienen delante de las narices. En el estribillo frenan para hacer un guiño casi anecdótico a las girl bands que humilla sin piedad a los tarugos de Glasvegas y salen disparados otra vez con un bajo imparable, guitarras vibrando como un secador de manos infernal. La combinación de distorsión con bajos potentes y está hecha con delicadeza, ninguno avasalla al otro y juntos dan cuerpo y potencia a las canciones. Fluyen como un río de petróleo infestado de sonajeros envenenados. En Do You Remember suenan más cerca de The House of Love o Kitchens of Distinction, sin perder contundencia. New Ice Age es de las más próximas a su anterior disco, tiene esa base de garage psicótico pero saturada de un ruido mucho más sólido y complejo. En Scarlett Fields es más evidente que en ninguna otra la ejemplar evolución de Faris Badwan. Salvo excepciones contadas canta con una voz controlada, con el énfasis justo y sin ansia, consciente de que lo que tantas veces ha jugado en contra de grupos torpes como Editors o nuestros CatPeople: la emoción tiene que surgir por sí misma del conjunto, no forzada de manera obsesiva por el cantante. El autocontrol que demuestran en Scarlet Fields es asombroso, un grupo acostumbrado a desmadrarse sin medida lleva las riendas de una canción dependiente de mantener el equilibrio entre una melodía sosegada y ruidos al borde del desgarro vascular. I Only Think of You es la única por debajo de la media, se me hace lenta con siete minutos por tres o cuatro de las anteriores. evoluciona a mejor con una inyección de carburante psicodelico en I Can’t Control Myself y Primary Colours para cerrar a lo grande con el single, Sea Within a Sea, otra vez en los ocho minutos pero esta vez merecidos, con una mutación magnífica a la mitad que termina con visos de himno synth-pop. Es de ésta el vídeo, dirigido por Douglas Hart (Jesus & Mary Chain) y con lo que parece un homenaje implícito a Portishead, uno de cuyos miembros, Geoff Barrow, está detrás de la producción de Primary Colours y es probable que haya tenido un papel fundamental en la metamorfosis de The Horrors. Es el mejor disco que hemos escuchado en lo que va de año. Pueden descargarlo desde el foro.

galo (04/04/2009)
¿Le ofende la superioridad de nuestro critero? No se reprima:
  1. caudalista,

    Son el grupo favorito del margaritu de Aida, con eso queda todo dicho, aunque entiendo perfectamente que lo de que vayan al Pe Ese les hagan subir varios puestos en vuestra escala de molabilidad.
    TRASPASAR.

  2. lector,

    Pues a mi el primer single aquel que sacaron me horrorizo mas bien. No entiendo muy bien que pintan en el PS, pero bueno, habra que escuchar el disco antes de decir nada…

  3. probertoj,

    Yo lo vengo leyendo en varios sitios y no me lo acabo de creer. Y si CommonPeople cae en la unanimidad general, me da reparo no escucharlo, pero para mí ya habían entrado en la fase payasada perpetua.

  4. mau®ock,

    muy de acuerdo con vuestra visión salvo que yo jamás les tuve ni siquiera en cuarentena. sorprendente giro y sorprendentes maneras de asimilar ciertas bandas y regurgitarlas en algo propio, pero hay ciertos trucos de my bloody valentine demasiado calcados, como esas melodías que se aceleran y ralentizan sonando casi desafinadas para construir partes de las canciones. me ha parecido ver un guiño al lovelees en el min. 6:55. un disco tremendo, de todos modos.

  5. stella,

    jajajaja no los odiaban con el primer disco…..esos tipos que sabian que eran de otro mundo hicieron un buen disco…aunque tuvieron que dejar el maquillaje

  6. albert,

    interpol son neoyorquinos.

  7. Julio,

    No me ha matado, pero está bastante bien. Supongo que le daré más escuchas y sospecho que me gustará más. En el primero tenían trazas de gustarme, por el estilo adoptado pero finalmente me dió pereza ponerme con él. Por cierto, ¿tienen editada la versión de “No love lost”?

  8. viri,

    …Por mi parte totalmente de acuerdo que es el mejor disco que hemos escuchado en lo que va de año, el primer album, me dejo con un poco de ganas de saver que mas habia atras de sus caras pintadas,y esa emocion que transmitian en el publico… pero con este disco van tomando nuestros sentidos poco a poco…
    ben articulo, me parecio bastante sincero al leerlo… y ya espero este 23 d mayo par apoder escucharlos (:
    saludos.

  9. catalán cabreado,

    Les honra poner fotos de Wright, Corbu, los Smithson y lo que parece… Milton Keynes? en el video. Brutalismo o muerte. El ¿solo? es buenísimo y da sentido a una canción que hasta ese momento parece algo desordenada. Por desgracia la parte “soleada” que sigue es un desbarre que incluye un plagio un poco malo de la banda sonora de un juego del Commodore 64 que no alcanzo a acertar ahora… en fin, igualmente mola, hasta dos meses después mola.

  10. diego,

    SE INSPIRARON EN LE ALIGHT OF NIGHT
    DE LOS CRYSTAL STILTS DEL 2008

  11. freerider,

    Uno: la comuna dice que su debut era tan desangelado, salvo el trallazo de Sheena, que su continuación, Primary Colours, parece una obra maestra. Disiento. El segundo tiene a favor que nadie esperarse nada de él y una rotunda producción de sonido, nada más.

    Dos: ‘Who can i say’ no está mal, pero British Sea Power lo hicieron mejor con ‘Waving flags’.

    Tres: la portada me hizo dar un brinco hasta el Pornography de los Cure, y luego… en fin, un poco de Bauhaus, una pizca de Birthday Party, mucho The Chameleons, The Sound, pero sin dejar huella, como la crónica de un reportaje.

    Cuatro: ‘Sea within la sea’ revela la verdad, las cartas boca arriba: descarado disco de productor. Escúchese ‘The rip’ de Portishead.

    Cinco: 45 minutos de escucha para acabar sintiendo el impulso de ir a youtube a por esto:

    http://www.youtube.com/watch?v=KKbjZ0nhiV8&feature=player_embedded

Ánimo, deslúmbrenos con su ingenio:

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