The Libertines – Can’t stand me now (1/385 canciones sin pesetas)
Con frecuencia nos reprochan ustedes, queridos lectores, rechazar novedades sin dedicarles suficiente atención pero deben entender que confiamos en la posteridad. Sabemos que cuando algo merece la pena ya se encargará de volver y darnos caza a su debido tiempo. The Libertines han sido un grupo al que no hicimos demasiado caso en su día, por no decir ninguno, y cuyas ramificaciones estamos tratando con la misma indiferencia (Babyshambles) o despreciando sin mayor trámite (Dirty Pretty Things) pero en los últimos días su espectro ha aparecido de no se sabe muy bien dónde para obligarnos a saldar una cuenta pendiente. Lo ha hecho con este trallazo monumental, publicado en agosto de 2004 como single de su segundo disco. Tras un año de broncas entre Carl Barat y Pete Doherty, éste se tomó unas vacaciones a principios del verano para desintoxicarse pero no tuvo mejor ocurrencia que irse a Tailandia. A su vuelta participó en la grabación del disco pero no volvería a tocar en directo con The Libertines. Estaba muy claro cuál era el destino de la banda. Can’t stand me now narraba entre líneas la desintegración del grupo con un entusiasmo fatalista donde brillaba como nunca la todavía impresionante compenetración de Barat y Doherty, era, es, una canción explosiva con un intercambio vertiginoso de coros, versos, riffs y estribillos que aún no ha sido superada por ninguno de los muchos enanos crecidos a su alrededor en los últimos años. Es imposible encontrar grabaciones en directo donde no se aprecie de manera bastante visible la tirantez que había entre ambos pero incluso en semejantes circunstancias es impresionante la diferencia con las actuaciones de los Libertines sin Doherty. En el segundo vídeo Carl Barat da una impresión tremenda de condenado a muerte, y si se fijan es él quien se atropella para cantar también las frases de Doherty en lugar de cederlas al guitarrista suplente o el bajista.
Los Punsetes LP2
Prolegómenos a Una Ópera Egipcia
La Habitación Roja Universal
Darker My Love 2
Asobi Seksu Nueva York, 29.01.2010 



Ah, al césar lo que es del césar. No solo can’t stand me now narra esa desintegración del grupo, sino que buena parte del disco lo hacía, y finiquitaba el fin de una amistad (What become of the likely lads) y de un sueño. Un disco subvalorado ante la inmediatez del primero.
Ese fin de era celebrado con furia, talento y alegría propios de un demente continua en el disco de dirty pretty things (¿quién será “The enemy”?, ¿a quien se le dice “Bang bang you are dead”?) mucho mejores de lo que tiende a reconocerseles.
Es cierto que Barat sin Doherty pierde fuerza y en directo más, pero hablamos del frontman más suicida de esta década, y Barat ha mejorado mucho (tuvo que hacer cursillo acelerado), sin bien el carisma es el que hay(o mejor dicho el que no hay).
Por cierto que el papel de Barat en Libertines era impresionante: Domador de fieras, apaga fuegos, el músico profesional, compinche de juergas, compositor principal haciendo de maestro para el talentoso Doherty, y sobre todo prestamista y pagador de fianzas: Eran una dualidad inseparable que acabó en ruina por lo insostenible del way of life dohertiniano.
joder que buena reflexión mycrofot,yo no me habia parado a analizar el segundo disco de esa manera,pero creo que la carisma se fue con Doherty,lástima que sólo pude verlos una vez en directo con Pete,dos mas sin él.
puto temazo
Vamos hombre, que tienen un negro en el grupo… No jodamos.
ya comenté en su día, daban un directo fuera de lo común puesto que los temas que parecen más vulgares en el disco, filibusteramente producidos para vender, sobre el escenario muestran su gestación deudora del encontronazo entre estos dos maulas de la vida
literal, encontronazos, tropezones, vocales, guitarrísticos y según intui personales, nada que ver en cuanto a personalidad entre uno u otro (el bocas, el tímido)
niños perdidos, músicos de los pies a la cabeza