The Mae Shi (Pretemporada Primavera Sound 2009)

Y a esto es a lo que me refiero con ansiedad instrumental.

Es razonable pensar que la superabundante escena de histeria indiepunk renueva la pretensión de saltar por los aires las “anquilosadas estructuras de la tradición musical”, pero en los tiempos que corren es una actitud caduca y fuera de lugar. Tendría sentido cuando de hecho hubiera vigente alguna estructura oxidada coartando la libertad creativa de alguien, no ahora mismo, cuando lo que vemos es todo lo contrario, quien quiere monta el guirigay que le apetece y todos felices. La ansiedad de apilar instrumentos, chillar hasta la asfixia y buscar epifanías en el aturdimiento es, de hecho, un estándar en el que coinciden centenares de grupos desde Arcade Fire hasta Los Campesinos! en quienes el calificativo “excitante” que suele aplicárseles termina por resultar un tanto paradójico. Si ahora hay alguna liberación posible no es la de abandonarse al caos sino darle un orden.

Escuchando grupos así sientes la necesidad de pedirles que dejen de gritarte en el oído y digan lo que sea con un poco de calma; el problema es que no saben qué es lo que quieren decir. Nadie encuentra una explicación razonable a la arbitrariedad con que gustan o no este tipo de grupos, una distinción, algo que tengan éstos pero no aquéllos y justifique las preferencias. Gustan al azar porque su único atractivo es embotar los sentidos. A lo mejor tienen tanto éxito porque el público tampoco sabemos muy bien lo que queremos oír. La dinámica queda reducida a despistarse a sí mismos y al oyente de sus respectivas indecisiones, olvidarse unos de que no saben qué quieren tocar, a otros que no saben qué quieren escuchar, y esto, que tiene cierta gracia en el terreno lúdico, lleva el peligro de olvidar que uno no está tocando nada ni está escuchando nada, que al final por muy simpática que quede la foto alguien tendrá que ir a tocar los instrumentos, alguien tendrá que elegir dos para utilizar con sus dos únicas manos. El último disco de The Mae Shi empieza eso, con mucha energía y velocidad, la firme convicción de que toda gota de aire que pueda quedar en los pulmones sobra, y gran variedad de aparatitos con tono agudo. Con las prisas no notan, pero nosotros sí, que se les ha derrumbado encima el trastero y lo que suena no son canciones sino ellos retorciéndose entre los cascotes. Es a lo que suenan estas cosas, a escombreras de ruido. The Mae Shi son mejores desde la calma, cuando son ellos quienes controlan el operativo, canciones como Run To Your Grave. Al final hay un remix de todas las canciones que resume el disco en diez minutos. Basta y sobra. Lo único que aporta el resto es dolor de cabeza.

Ah, les podemos soplar como casi seguros a Shearwater.

galo (05/02/2009)
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¿Le ofende la superioridad de nuestro critero? No se reprima:
  1. lector,

    Yo solo esccuhe una cancion ayer en mis recomendaciones del Last.fm, bueno un trozo. No se como seran de buenos desde la calma, solo se que a los 30 segundos ya le habia dado a siguiente.

    Descartados de momento.

Ánimo, deslúmbrenos con su ingenio:

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