The Rapture / Echoes
Si un DJ perpetrase loops y pitiditos mientras al Robert Smith de Three Imaginary Boys le metieran un pellizco en el escroto, se condensaría una masa verduzca en el suelo que formaría la palabra R-A-P-T-U-R-E. Yo creí haber encontrado alguna grabación clandestina del evento cuando metí Echoes en la lista de reproducciones del winamp, así que lo quité deprisa por no manchar el parqué. Me quedó como una desazón. Y esos berridos qué coño eran. Este año lo veo falto de emociones y sólo hallo refugio en la divinidad de los elefantes o la inescrutable ventriloquía, pero poco más, estoy como receptivo a las disonancias.
Intrigado compré unos plastiquitos y los dispuse convenientemente por el suelo, dejé la fregona a mano y volví a poner Echoes pese a las protestas de mi gato, que es muy sibarita y no va más allá de Charlie Parker. En efecto mis primeras impresiones fueron acertadas, con unos cuantos samplers Olio da paso al impersonator de Robert Smith versión falsete electrodance que bien mirado tiene su punto. Un punto que evoluciona a asteriscomon en Heaven, que es como hagamos todos ruido a ver qué sale y lo que sale es un caos maravilloso como los puzzles que no encajan. Eso es lo que hacen The Rapture, volcar la caja de un puzzle de los Alpes sobre una madera, poner un cristal y colgarlo de la pared. Hay trozos que encajan y si se mira de cerca aparece una ladera o una cumbre nevada o un alpinista o Open up your heart o Infatuation, pero a nada que te alejes las piezas se retuercen unas sobre otras y te joden la armonía. Es cuando uno tiene pegar la nariz al cristal y dejar que resbale sobre copos de nieve y todo terminará en brinco cada tres guijarros con pierna alterna berreando ‘Hausoo-tienshuevoos’ que no es otra cosa que House of Jealous Lovers. Aunque mejor berrear bajito en previsión de un alud porque según nos advierte el eco es un alud de piececitas sería fatal, de culo en el suelo cubierto de puzzle y cristales y viscosidades verdemoco. A estas alturas es inevitable trotar y berrear indebidamente en las altas cumbres así que a quién le importa pudiendo aullar I need your love y tropezar con alguna pieza gritando Killing en caída libre hacia el baldosín, que es frío como la nieve y el reproche ocular del gato muy en desacuerdo con mi actitud. �?l se lo pierde.

Gran Torneo 2008
Boquerones en Vinagre
Uh Huh Her + The Fashion, Nueva York 29-10-2008 
