The Raveonettes / Chain gang of love
Yo que en mi vida he visto los partidos del domingo me he descubierto en los recientes mundiales o europeos o lo que fueran parado frente al televisor ante eventos deportivos inverosímiles como hockey sobre hierba. He encontrado una particularidad, que siempre es en versión femenina. Pero creo que no me pasa a mi solo, prueben a comentar en su bar - qué buenas estaban las del hockey - y observará que son decenas los compa�eros depravados que siguen toda suerte de disciplinas deportivas siempre y cuando las practiquen jovencitas. Lo grande del tema es que durante el partido llegas a pensar que el hockey hierba es un deporte realmente interesante, el autoengañ�o llega a un punto que de pronto te ves mirando a la pelotita y no al culo de las jugadoras, incluso después, en el bar, se comentan las tácticas de la selección holandesa. Claro, al final te queda la duda. ¿Me gustará el hockey hierba o seré un depravado? Casi es preferible lo segundo.
El caso es que los Raveonettes suenan como si, en alguna costa tropical, Buddy Holly arbitrase un partido de voley playa entre la Velvet Underground y Jesus and Mary Chain. Uno, sentado en el sofá, presta atención, y hasta se lo pasa bien. Pero no se sabe por qué es, si por las jugadoras o por el deporte. En el descanso, de camino a por las patatas y la cerveza, no se necesita pensar mucho para ver que Chain Gang of Love es una macedonia de distorsiones y melodías con más a�os que la orilla del río. Por más que se la intente condimentar con algo de rock sesentero y ligeros toques de My Bloody Valentine. Ahora bien, resulta que según pensaba todo esto uno se ha preparado su bandejita con cerveza helada, fuente de patatas fritas y aceitunas rellenas la Españ�ola y va camino del salón a pasar la tarde con el partido sin el menor remordimiento, como ayer, anteayer y posiblemente mañ�ana. Resulta que Chain Gang of Love engancha, así que a pasarlo bien.

Gran Torneo 2008
Boquerones en Vinagre
Uh Huh Her + The Fashion, Nueva York 29-10-2008 
