The Velvet Underground – Live at Max´s Kansas City

Para entender el atractivo único de los discos en directo yo recomiendo leer el breve texto de Julio Cortázar “La Tos de una Señora Alemana” y entonces todo cobrará sentido por sí mismo incluyendo muchas de las cosas que preveo voy a decir a continuación. La tos de una señora alemana es una tos imprevisible que abre un conducto acústico del año en que viva usted hasta el instante de 1947 en que una tos furtiva sonaba en un concierto dirigido por Wilhelm Furtwängler que, por razones irrelevantes para nuestro interés, registraba la radio Alemana en soporte desconocido para beneficio de la posteridad. Los ruidos en grabaciones de conciertos son habituales y producen efectos similares, pero uno se ve obligado a rumiar la cuestión de en qué medida aquello que provoca esa entrevisión temporal es distinta y si lo es, en qué, con respecto a la tos. Glenn Gould disfrutaba tanto tocando a Bach que no podía evitar tararear durante las sesiones, tanto y tan alto que los ingenieros nunca fueron capaces de limpiar la grabación y todavía hay que escucharle masticar las Variaciones Goldberg o las Suites Inglesas. Noten sin embargo que los casos no son similares, sabemos que es Glenn Gould, y no cuesta darse cuenta de que está siguiendo la música (luego tienes la impresión más probable de que te las explica). La tos, por el contrario, era un caso extraordinario, un ruido aislado, sin asidero posible al contexto, a los individuos del público, ni las particularidades de la música, fue una tos intrusa que perturbó la fluida progresión del tiempo. Max's Kansas CityEl hallazgo de Cortázar es más importante porque tiene ese elemento irrevocable de casualidad y anonimato unido a la precisión de una única tos imprevisible, tos suspendida en el tiempo, tos cuya historia nadie podrá jamás trazar hasta desenmascarar a la señora y darle un lugar en enciclopedias, en el libreto de las reediciones, en futuras reseñas, en las notas al pie de La Tos de una Señora Alemana. No quiero con esto menospreciar el poderoso efecto de grabaciones como las de Glenn Gould o Max’s Kansas City, donde sabemos a quién corresponden las voces de dos palurdos que hablan de música, películas, narcóticos y muchas memeces en medio de la grabación, incluso es probable que sea posible conjeturar quiénes eran los franceses de la mesa contigua, sino resaltar que lo fabuloso persiste. Ya no se trata de la prisa y el desdén de White Light / White Heat, de los juegos casi imperceptibles de Sterling y cómo despierta por unos segundos en Pale Blue Eyes cuando Lou anuncia “this is what she said” pero vuelve a cerrarse sobre sí mismo llenando el ambiente de arabescos Some Kinda Love, hay una magia especial y emocionante en combinaciones de ruidos casi inagotables, uno puede elegir a qué trozos atender y en qué combinaciones y haciéndolo la misma noche se renueva, da posibilidades infinitas. Mi momento preferido es cuando Jim Carroll dice “it’s freaking me out, there is twice as many people as yesterday” porque es como si siempre que lo escuchas hubiera el doble de gente que la vez anterior, y en verdad los hay, los oyes, hay voces familiares, otras que no estuvieron y notas que las palmas descompasadas de la primera Sweet Jane surgen por el mismo entusiasmo que te hace llegar Lou Reed a treinta y ocho años de distancia porque está siendo feliz cuando toca orgulloso sus acordes mágicos y cuando canta lo de sutqueis in ma hean, y que sum people just like to to out da-nsing, y las ivol muders y luego cuando grita con Sterling y Doug que sweet jane sweet jane sweet jane y que la la la lalala porque Lou Reed, Max's Kansas Cityeso es el veintiséis de julio del 70 pero luego habrá otro Sweet Jane del veintitrés de agosto donde suena agotado y triste porque era la última noche con su grupo y detrás de toda la amabilidad para con el público sabía que mañana no vendría a tocar y lo que de verdad le apetecía era emborracharse de melancolía pensando en Nico mientras cantase I’ll Be your Mirror y Pale Blue Eyes y Femme Fatale e iban a tener que disculparle pero las pensaba tocar porque le daba la gana y esta vez por Dios que no iban a impedirle darse el gusto de cantar Candy Says porque era su canción favorita, en serio, I really do like it y que me disculpen si I look funny while I sing it’s because I’m identifying like mad, porque sí, era el mismo hastío contra ese personaje indistinguible de la persona, y las mismas ganas de marcharse dejando el micrófono a Jim y su amiguita para disfrutar por su cuenta la resaca de domingo mirando volar pájaros azules. A mí me da por pensar que había un motivo para que tantas canciones de aquellas dos noches traten de renuncias y de huidas y de liberaciones, y es fabuloso estar allí notando que nadie se daba cuenta, algo que sabes porque los escuchas no darse cuenta sino beber, comer, drogarse, reír y hablar de Platoon como si lo que sonase no fueran los últimos segundos antes de que emergiera una leyenda de las cenizas de un grupo espléndido y tu no estuvieras escrutando su realidad desde otro lugar y otro tiempo intentando meter los dedos por el agujero para ensancharlo y ver si es posible escurrirse hasta el minuto 4:06 de New Age, agarrarse a una pata de una mesa, que el teclado sonase al silbido del viento cósmico disolviendo el tiempo y el cataclismo fuera una vez y para siempre.

PS. El avaro Joseph Freeman afirma tener una grabación de buena calidad tomada en otro de los concierto en Max’s, aún inédita, que incluiría cinco ausentes en este disco, It’s Just Too Much, Ocean, What Goes On, Head Held High, Oh! Sweet Nuthin’.

galo (03/06/2009)
¿Le ofende la superioridad de nuestro critero? No se reprima:
  1. jaume,

    ain’t got nuthin’ at aaaaaaaaaaallllll!!!!!

  2. miguelcrockett,

    Para mí el pitido de nosequé cosa que se acopla en mitad de “The Man Who Sold the World” en el Unplugged de Nirvana va unido a la propia canción, de forma que una parte (algo lerda) de mí espera que el pitido se retropropulse en el tiempo y aparezca en la original de Bowie cuando la escucho.

  3. galo,

    Yo ese me lo sé de memoria. Asáltame por la calle sin aviso previo y te lo reproduzco con calidad estereofónica. Fue un verano que me puse enfermo de delirar, y debo tenerlo incrustado en el subconsciente. Lo añado a la lista de candidatos para la improbable sección de discos en directo.

  4. zissou,

    Pido disculpas por el off-topic,pero sabrán entender: busco hace largos meses “Local information” de The French, por la red. Y me es imposible encontrarlo (ni Slsk,ni eMule,ni torrentes,ni blogs,ni nada…) y quería saber si alguien lo tiene en un hilo activo dando vueltas.Soy de Argentina así que comprarlo en formato físico no es una opción para mí.Gracias por adelantado si alguien lo tiene,sino,también.

  5. Thegirlwiththethorninherside,

    Pero qué bueno que es usted señor Galo. Sobre todo cuando evoca sentimientos comunes en textos como éste… Por favor, cierre el blog y coja la guitarra.

  6. cagatelorito,

    A mí me parece que estáis para encerrar. Pero a ver si escribís con más frecuencia, joder.

Ánimo, deslúmbrenos con su ingenio:

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