The Wave Pictures – Instant Coffee Baby

Cuando The Wave Pictures hicieron el mejor concierto del Primavera Sound 2008 en la fiesta de despedida del Apolo nosotros fuimos de los pocos en no sorprenderse. Presumimos de estar entre las personas que han estado en más actuaciones suyas, a excepción de sus novias, de su manager, de André Herman Dune y de Darren Hayman. La primera vez, sin embargo, llegamos tarde. Actuaron para cuatro personas en lo más recóndito del cartel de un festival de Les Bases en Barcelona encabezado por Darren Hayman y su mutante Secondary Modern que no eran otros que los propios Wave Pictures de incógnito a quienes más tarde Darren cedió dos canciones de su propio tiempo porque eran demasiado buenos para dejar que nos los perdiéramos. La segunda vez los vimos en un pub miserable del sur de Londres. Subieron a la tarima que hacía de escenario con tambor, bajo y ukelele para llenar veinte minutos de un concierto que les habían alargado al triple en el último momento y nos dejó a cada uno de los quince espectadores con el pecho a punto de reventar de un entusiasmo infantil. Durante otro reciente, en febrero, antes de cantar Now you’re pregnant, David Tattersall excusaba la obviedad del verso “But I don’t need therapy because I have cigarrettes” en la ceguera de un compositor primerizo seducido por el imaginario clásico del rock’n roll. No se excusó sin embargo haber escrito “We were only lonely little kids” con los mismos diecinueve años y en la misma canción, ni de tantas otras similares. Fingía, claro, él sabe bien que el rock necesita esos moldes universales. Sus letras, como la música de The Wave Pictures, están llenos de ellos. No se avergüenza de esas frases, llamaba la atención sobre ellas. Era una cuestión de vanidad, una manera de disfrutar la creciente base de seguidores semana tras semana iba llenando salas de tamaño respetable.

Nativos de la aldea galesa de Wymeswold, David Tattersal, Franic Rozycki y Hugh John Noble formaron Blind Summit en 1998. Empezaron a grabar maquetas caseras que regalaban empaquetadas en fundas de plástico con fotocopias de papel de color. Una de ellas, The Airplanes at Brescia, cayó en manos de Johnny Helm al final de un concierto en la misma época en que el batería original dejó el grupo por una carrera universitaria. Lo sustituyó en algunas actuaciones y se quedó el puesto. Ya como The Wave Pictures se trasladaron a Londres en 2005 para tocar donde les dejaban y grabar más maquetas a ritmo frenético. No las envían a discográficas sino a sus artistas favoritos, Darren Hayman, André Herman Düne. Éste los lleva de gira hasta Nueva York, los invita a tocar en su Peel Session, graba algunas versiones de los Wave Pictures que ellos corresponden con Catching Light: The songs of André Herman Dune. La hermana de André, Lisa Lund, los lleva como teloneros a varios conciertos en París durante 2006 y 2007. Darren Hayman les recluta para la Secondary Modern. Los contactos, los conciertos y Sophie, que empieza a circular en CD-R a finales de 2005 y sería reeditado en CD por Smoking Guns Record al año siguiente, van dándoles fama en el circuito londinense. Hasta entonces todos los conciertos habían tendido al lleno sin apreturas, con más curiosos que seguidores, pero en el de la Islington Academy patrocinado por la revista Time Out, una especie de Guía del Ocio, era patente que habían superado algún punto crítico. En contraste con su público habitual, éste estaba lleno de críos y cazadores de tendencias, pero lo más asombroso era que una proporción notable se sabía las canciones. Todas. The Wave Pictures, ataviados con ropa gastada que nunca estuvo de moda, encostrada de yeso y pintura reseca (aún trabajan como pintores de brocha gorda), querían mantener las distancias. David Tattersal anunciaba en un intermedio que se sentían fuera de lugar, que el aspecto de su público les parecía absurdo, que dónde coño metían las carteras en esos pantalones, que ellos se vestían, como siempre, en la sección de caballero de Marks & Spencer. Esa misma noche les preguntaron en una entrevista cómo sienta el reconocimiento repentino después de tantos años. Es extraño – respondía Tattersal – en algunos aspectos es muy positivo porque hay más gente que escucha tu música, en otros es extraño porque empiezas a comprender cómo suceden las cosas, cómo todo depende de a quién conoces.

The Wave Pictures - Londres, 21/06/2007En una generación obsesionada con llamar la atención, la mayor excentricidad es ser normal. Los grupos jóvenes comprenden muy rápido que coexisten con millones dentro de un espacio minúsculo y creen tener que distinguirse del resto como sea, por todos los medios, fingen ser más raros de lo que son, buscan la formación rara, el traje raro, la actitud rara. The Wave Pictures son, por encima de todo, normales. Una normalidad rotunda y aplastante. Visten normal. Hablan normal. Tocan con guitarra, bajo y una batería a menudo incompleta después de años de tropezones con el cimbal en escenarios minúsculos. Sin pedales. Sin efectos. Sus influencias son los clásicos más recurrentes Bo Diddley, Chuck Berry, The Velvet Underground, Bob Dylan, The Modern Lovers, y a menudo despreciados, Bruce Springsteen, Dire Straits, Status Quo, Creedence Clearwater Revival. Sus canciones en sol y mi menor. Cantan sobre tópicos, chicas, cigarrillos y alcohol, madrugadas y peleas de bar, y camas con olor a humo y sexo, y café, novias y padres de novias, y celos, rupturas, reconciliaciones, besos, traiciones, odio, rabia y rencor, y puedes estar seguro de que una mitad de esas letras que cantan con una emoción capaz de derretirte las rodillas y parecen tener un vínculo común que tú crees íntimo, único, e indescifrable para el resto son meras invenciones, que Tattersall miente como un bellaco incluso confesando que “Everyone that knows me knows I make up these stories”, que todo es un juego brillante donde las palabras están al servicio de las canciones, por encima de la coherencia y la realidad. Están llenas de frases lapidarias, desconcertantes, homicidas, pero sobre todo suenan bien. Tienen derecho a tomarse indulgencias con el imaginario del rock, al “I don’t need therapy because I have cigarrettes”, a “The world is spinning faster than a 45″ porque las escogen con el mismo cuidado y habilidad que ensamblan las frases de una canción para hacerlas sonar como palíndromos (I remembered), absurdos pegadizos, estribillos devastadores, porque saben que cuando las palabras suenan bien es mejor dejarlas que nublen la porción de realidad que pudiera haber detrás de esas historias y creen otra distinta. The Wave Pictures - Primavera Sound 2008Sin embargo al cabo de los años se distinguen filamentos de traumas recurrentes que también aparecen en su último disco. La némesis italiana de Instant Coffee Baby (“.. your italian ex-boyfriend’s coffee machine that I stole when he left for Bologne. But when I burnt my finger on it, it’s like he came back and bit me for it, and you got cystitis didn’t you DIDN’T YOU?”) ya había asomado en Sophie. La chica de la zapatería de Now you are pregnant (“I’ve seen you selling shoes, but you’ve never heard me sing”), los zapatos como fetiche en Eskimo kiss (“you with the shoes you wore, to the wedding”). Los cuellos, “I remembered your bell your blue triangle and the ruby red brown earrings that dangled from your ear on to your neck” (I remembered), “All the kisses I lost to your neck” (Strange fruit for David), “If I made it through christmas without smoking until your parents went to bed, if you made it through too without sticking your nails in my neck I’d buy you bras instead of pickled eggs, chocolate instead of chutney, good red wine instead of bad red wine” (I love you like a madman). La cobardía de las cartas, “Back when you couldn’t put my name I wanted that handwriting in the mail every morning [..] But now you should know better than to reach me with a letter after all you’ve done” (Pen Pals), “I read your letter: ‘I love John lennon forever’, and I know you think I’m nuts but I really hate his guts” (Kiss Me). Aquí hablan de lo mismo que Hefner cuando Darren Hayman se pegaba de cabezazos contra las paredes porque no podía explicarse “How can she love me if she doesn’t even like the things I like”. Recuerden también los himnos al alcohol, al tabaco, a los cigarros. Los temas y la forma de hablar sobre ellos es muy similar a Hefner o Herman Düne, va más allá de los temas o el lenguaje. Como ellos, The Wave Pictures actualizan una actitud característica de The Modern Lovers, el ansia, la perplejidad y la indefensión ante idioteces aparentes que no lo son en realidad, que nos afectan a todos por igual pero la mayoría reprimimos y racionalizamos para no volvernos locos. Ellos las purgan sin tapujos. Las llamadas telefónicas, los llantos, las pataletas de Johnatan Richman eran una negativa a aceptar una realidad que no entendía ni quería entender aunque fuera a costa de hacer el ridículo, él lo hacía con una ironía y humor únicos. Puede parecer descabellado hablar ahora de The Smiths, no lo es pensando antes lo cerca que está Roadrunner de los ídolos de adolescencia de Morrissey, The New York Dolls (ellos también cantaban “and if I want too many things, don’t you know that I’m a human being”). Una década después, están Hefner en plena fiebre megalómana del Brit Pop aireando sus verguenzas en público (una: Fat Kelly’s Teeth). The Wave Pictures continúan en ese plan, en Leave that scene behind sus voces transmiten la incredulidad y ultraje e indefensión total de Johnathan Richman, vuelven una vez tras otra sobre episodios bochornosos, el glamouroso ex novio italiano de su novia los humilla a distancia con la cafetera poseída y la maldición de la cistitis, The Wave Pictures, Londres 31-1-2008los gritos desesperados de que te quiere como un demente, “Picked up a fight I couldn’t finish with a Marine from the village, he won”, “I never once got it up for you, but believe me when I say how much I wanted to”, una magnífica: “I shot straight at your heart, but the gun was the type with a little flag that pops out with the word BANG! written on it”. A través de las décadas se notan dos cambios. Nadie habla con la misma sinceridad que Johnatan Richman, y el sonido se suaviza, se hace pop. Lo primero también es cierto de The Wave Pictures, mezclan realidad con ficción, lo cual es una manera de protegerse, de mentir, incluso con canciones inofensivas como Just like a drummer (inspirada por el sueño invulnerable de Johnny Helm). Pero en cuanto a la música cortan de cuajo el acercamiento al pop y vuelven a la tradición del rock americano a través de propios Modern Lovers, Bruce Springsteen, Bob Dylan, Rolling Stones, Chuck Berry, etc. El cajón de influencias de su myspace está casi siempre copado por bluesmen venerables. Todos sus discos caseros sonaban como si llevasen décadas pudriéndose en el sótano de una taberna mohosa, los altavoces crujían liberando las guitarras. Suenan como el olor de una librería de segunda mano. Algunas canciones duelen como el lamento de un anciano en un porche de una cabaña en Alabama, pero era aún peor, aún más cruel, algo, la voz, las letras, tienen la frescura de un niño fascinado con la humedad y las telarañas.

Los discos eran en realidad grabaciones precarias de conciertos privados. Son una banda de directo curtida durante diez años de actuaciones en bares de mala muerte, pero con una resistencia instintiva al acomodamiento. Siempre improvisan repertorios, piden sugerencias del público y conceden canciones de las que apenas se acuerdan. Las de Instant Coffee Baby cambiaron de actuación en actuación hasta las versiones finales del disco, y siguen mutando después. Buscan despistes y errores, y los encuentran, y los resuelven con soltura de veteranos. No es para sorprender a los demás, sino a sí mismos. Franic Rozycki es una especie de Don PimPon en un amago de risa perpetuo, y su bajo suena igual pero tiene una furia latente de oso amodorrado. Johnny Helm toca tarareando en sordina con la mirada perdida en el techo entre carcajadas involuntarias, cuando se une a los coros parece recién fugado de un manicomio. David Tattersall toca como un tentetieso, balanceándose sobre los talones con la boca unida al micrófono, siempre mira al fondo de la sala, un metro por encima del público, antes de los coros se separa sin prisas durante un segundo, ajusta clavijas, sube volúmenes y derrumba el local. Lo han hecho igual durante años, pero aún no se ha convertido en hábito. En el Primavera Sound miraban incrédulos, radiantes, cómo hervía uno de los mayores escenarios en los que han tocado nunca.

The Wave Pictures - Primavera Sound 2008Cuando supimos que Moshi Moshi los había fichado para publicar un disco temimos las consecuencias de que tuvieran más medios a su alcance, la sobreproducción, los adornos. En efecto, el primer single que publicaron contenía dos versiones nuevas de canciones viejas, We dressed up like snowmen y Now you’re pregnant, estopeadas con violines y con gorgoritos pusilánimes de la malhallada Lisa Lund. Éste es el único fallo de Instant Coffee Baby. The Wave Pictures parecen haber pagado una serie de deudas de gratitud con participaciones que no vienen a cuento. Hay dos canciones, Just like a drummer y en especial Strange fruit for David, destrozadas porque ha faltado un ¿manager? ¿productor? ¿benefector anónimo (nosotros)? que cerrase la puerta del estudio en las narices al enjambre de amigos, novias y familiares y les forzase a hacer lo que se nota que intentan: grabar como han hecho siempre. El asunto del violín, el folk en general, no es nuevo ni perjudicial en sí mismo. David Tattersal está en una banda de bluegrass con Darren Hayman. El año pasado, en los conciertos de The Wave Pictures, solía violar un ukelele que sonaba como un demonio eléctrico. Ensayan y graban en el sótano del Duke of Uke, una tienda de ukeleles junto al mercado de Spitalfields. Han dado docenas de conciertos acústicos. En sus discos anteriores han sonado armónicas, guitarras acústicas, banjos, lo mismo que en éste. La diferencia es que si antes tocaban la canción con ellos, o si el violín cumplía un papel concreto, en Instant Coffee Baby los usan como mero embellecimiento. Así, el violín sólo funciona en Leave the scene behind, un zumbido penetrante que recuerda el sadismo sónico de John Cale. En el resto no pueden aguantar los acelerones y derrapes de la guitarra ni los mazazos del bajo (Strange fruit for David), y el trino subterráneo de Lisa Lund chirría como un cuchillo contra una pizarra (We Come Alive). No es cuestión de velocidades o instrumentos o coros. Son emocionantes, impecables, los multitudinarios de Instant Coffee Baby. Es la oportunidad. O ausencia de. El mejor ejemplo está en la más lenta, January and December, Tattersal y Lund cantan a dúo. En la interpretación más perversa lo que quieren es echarse a la cama de una vez, “What I want to know is when this pub closes”. En la más amorosa aunque cantan “it’s you and me forever”, saben que van a separarse nada más cierre el pub, el tiempo es precioso y fugaz, que quieren saber cuándo va a cerrar el pub porque es todo el tiempo que les queda. Cuando la silban ratitas petulantes con falsetes resobados hasta la náusea o bien no tiene relación con la letra (caso primero) o suena a pastelada irredenta (segundo). Y en ambos casos, es inyectar la actitud lo-fi de ese folk estiloso y chupiguay para minorías con inquietudes tan practicado en las revistas que es en sí mismo una contradicción integral y no tiene nada que ver con The Wave Pictures. Instant Coffee Baby nos ha provocado un cabreo babilónico por este motivo, porque hemos visto crecer las canciones en directo, la brutalidad de los solos y los estribillos, y hemos visto los destrozos que han causado una serie de parásitos infiltrados en el estudio, haciendo sugerencias a las que The Wave Pictures no se han podido o sabido negar por gratitud o amabilidad o despiste o aturdimiento transitorio por el amago de éxito. Oye, pues meted aquí un violín, que sí, que quedaría muy original. Sale como mezclar a Springsteen con los Corrs. Decídselo a Lisa, que tiene esa voz tan bonita, Lisa anímate, que sí, no seas boba. Ay no, no, dejadles, no les presionéis. Lisa tonta, no te hagas de rogar. Suena como mezclar a Chuck Berry con Heidi.

Dicho esto, Instant Coffee Baby es el disco del año.

Y como lo van a encontrar en cualquier parte, hemos preferido incluir en esta casete que les ofrecemos aquí con una portada que jamás podrán usar una selección de canciones de su discografía oficiosa extraída de nuestro repositorio documental por la siempre hacendosa Becaria. En la cara B escucharán a nueve precursores de The Wave Pictures, confiamos que algún lector distinguido sepa reconocer el original de alguna canción versionada por ellos en discos anteriores. Bájenlo. No olviden que actuarán en el Primavera Club en Madrid y Barcelona la segunda semana de diciembre.

galo (18/08/2008)
¿Le ofende la superioridad de nuestro critero? No se reprima:
  1. Kaiku,

    Comence a escuchar a este grupo a raiz de la vuestra web (que, por cierto, leo asiduamente)

    Soy valenciano, periodista y dirijo una revista de musica tambien en la red: http://www.vinilovalencia.com

    Estare manyana en el concierto de The Wave Pictures en el Soho (Londres)…Estaras??

  2. caudalista,

    Vaya relato tan ameno.

  3. galo,

    Haré lo posible, si ticketweb lo consiente.

  4. lector,

    Ah, que gran disco, me encanta Strange Fruit For David, ¿cual es la favorita del señor Galo?

  5. alize,

    Me encantaría escucharles en concierto este otoño. ¿Hay alguna posibilidad de que giren?

  6. becaria,

    En reino unido no paran de tocar,Londres en especial, si no tendrás que esperar a mediados de diciembre, Madrid y Bcn.

  7. mycroft,

    No esta mal pero ¿disco del año?
    ¿no es una coña?

  8. galo,

    ¿Alternativas?

  9. mycroft,

    The Indelicates, The Verve (en serio), The Duels (a estos pajaros no hay que perderlos de vista), Elbow, Im am Kloot, Charlatans, Spiritualized, Wire, Micah P. Hinson (no soy fan pero al cesar lo que es del cesar. Esta vez es algo mas que un llorica triston), Envelopes…

  10. galo,

    Si pretendes que escuche a Micah P Hinson vas listo. Probaré algo, que de todas formas acabara pillándonos el toro para la lista de fin de año como no espabilemos.

  11. galo,

    Empezamos bien, la primera de Indelicates plagiada nota por nota de una de Morrissey. Y la rata que canta la segunda es repugnante.

  12. mycroft,

    Puestos a plagiar mejor morrissey que Hefner.

  13. mycroft,

    Aquí le dejo el myspace de una debilidad mia: Hunters Run.
    http://www.myspace.com/huntersrun

  14. Ian,

    Eres pedante hasta metiéndote con los Wave Pictures, háztelo mirar

    Y sí, discazo del año

  15. Ian,

    Por cierto, ¿de dónde habéis sacado “You left them in my bed”? No la encuentro en ningún disco

  16. galo,

    Ian, http://rapidshare.com/files/146150805/You_Left_Them_In_my_Bed.rar

  17. mnislaih,

    Pues yo lo acabo de descubrir ahora. Menos mal que llego a tiempo. Que vienen al Tanned Tin casi pasado mañana!

    Desde luego, va ya gus ta zo de crí ti ca.
    Todas las de la web son como ésta?

  18. Regina,

    Estos tíos son la hostia. Ayer les vi por segunda vez en el Apolo y aún estoy flipando!

  19. numero9,

    Muy chulo el grupo, el disco y todo pero con lo susceptible que es usted con plagios, apropiaciones y demás, algunas melodías, fraseos, tonalidades y brillos de ciertas canciones (“I love you like a Madman” abriendo el disco por ejemplo) calcaditas a The Smiths…

  20. galo,

    Los préstamos en sí no son el problema. Todo el mundo los hace, y más los novatos. El problema es cuando no hay nada más allá del préstamo. The Wave Pictures lo tienen, otros no.

  21. José,

    JAJAJAJAJA En fin.

  22. jav,

    He escrito algunas veces por aquí opinando en distintos artículos, y siempre criticando la excesiva veneración que a mi juicio teneis (tienes) por The Wave Pictures.
    Ahora bien, hace pocos meses les dí una segunda oportunidad escuchando ‘Instant Coffe Baby’. Me pegué 2 collejas y les empecé a seguir la pista.
    El problema es el ansía que muchos tenemos por bajarnos música a destajo, de llenarnos nuestros discos duros, y apuntarnos a todos los eventos en lastfm. Me incluyo en todo lo dicho.

    El caso es que ayer tuve la suerte de acudir a un concierto de ellos en Valencia para 100 personas en el auditorio del centro cultural Octubre y ahora me siento realmente un privilegiado.

    Y, sí que es verdad que existe gran diferencia entre las producciones de ‘Sophie’ y ‘Instant Coffee Baby’, por ello este último resulta un disco mucho más redondo, pero viéndolos en directo uno se da cuenta de que no hay color entre esos riffs de guitarra en directo y todos los arreglos/adornos del disco.

    Saludos de un ignorante.

  23. José,

    Hola a tod@s!

    No me incluyo exactamente entre aquellos a los que se refiere “jav”, en cuanto a lo de bajarme música a destajo, pero, quizá precisamente por eso, sí entre quienes tienen que darse unas collejas (me he dado 3!!) por no haberse parado a escuchar a los Wave Pictures como merecían.

    A pesar de ello, cuando me enteré que iban a estar de gira por aquí, dije: “es la mía; vamos a ver si es pa tanto como dicen”. Los ví ayer en Madrid y, desde luego, es pa tanto como se dice y más. Me encantaron, literalmente.

    Totalmente de acuerdo también con “jav” en que no hay color entre los riffs de guitarra en directo y los arreglos de los discos (que el nuevo también va en esa onda). En ese sentido, una pena.

    Galo, mil disculpas. Si no lo he dicho expresamnete, sí por pensar: “joder, el tío éste que todo lo critica, que puto coñazo con los Wave de las pe…” jjj Has hecho bien en darlo.

    PD: Pero el disco de Love of Lesbian sigue parciéndome bueno, jjj.

Ánimo, deslúmbrenos con su ingenio:

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