The White stripes / White blood cells
Parece que cuesta más hacer un artículo sobre un buen disco que sobre uno malo. Y lo cierto es que personalmente he gastado un muy pequeño tiempo en lo que llevamos de existencia a escribir sobre discos malos, no porque tenga una opinión muy marcada al respecto y piense que no debo malgastar el tiempo en discos de los que no voy a sacar ningún provecho, sino porque sinceramente, intento no escuchar discos malos. Y es cierto, los discos malos no me aportan ningún tipo de inspiración a la hora de escribir. Yo eso me lo tomo como un defecto, puesto que a otros “redactores” (entre comillas para que no salte ningún listo) del Common People se les da estupendamente, véase Galo. Y además disfruta con ello. Bien, pues tras unos días pensando al respecto, me he planteado una especie de reto personal, voy a hacer más críticas de discos malos. Quizá sí que sea divertido.
Pero tranquilos, no os asustéis, porque no voy a empezar con ‘White Blood Cells‘. Efectivamente, de nuevo me he vuelto a empalmar con otro álbum, ésta vez, con los White Stripes. Sí, lo sé, llego un poco tarde, pero la verdad es que todos hemos estado un poco dormidos desde los exámenes de Febrero, cosa que acaba de cambiar de forma absoluta sabiendo que Pepo tiene artículos en reserva, ¿cuántos eran? ¿cinco? ¿siete? ¿catorce artículos? Es igual, seguro que son muchos, conociendo su gran dedicación y fuerza de voluntad. O si no, ¿por qué os creéis que dirigió durante a�os a comanditas de Grupos de Vida Cristiana?
Bueno, coño, empecemos con el disco, que me parezco a mi madre en la peluquería. Decía que aunque ya dio a conocer hace unos cuantos meses, nunca es tarde para paladear de nuevo un disco como éste, que desde el primer corte, ‘Dead Leaves and the Dirty Ground‘, nos pone los pelos del pubis lisos. Empezamos advirtiendo un sonido bastante sucio que tan de moda se está poniendo en grupos como Preston School Of Industry o en los propios Strokes (ardo en deseos de que llegue el concierto). Sigue ‘Hotel Yorba‘, primer single que editó Everlasting Records en España y que será el que muchos de vosotros más habréis oído, con la inconfundible voz del varón de la pareja de hermanos White, Jack. Chico prolífico, por cierto, responsable tanto de la producción como del montaje final del álbum. ‘I`m finding harder to be a gentleman‘ es el tercer corte del disco, cuya melodía será reproducida en nuestra mente hasta ese estupendo verso (lo siento, tengo que decirlo):
“Have a doctor come and visit us!!”
Mi preferida no podía ser otra que ‘Fell in Love With a girl‘, una auténtica obra maestra del rock’n'roll más auténtico, y con esto estoy nombrando de forma indirecta a los inventores del sonido que reinó en los 60-70, principalmente The Who y Velvet Underground. Y no me reprimo cuando pongo a los White Stripes a la altura de esos grupos, desde luego que no, y si no, escuchad este corte y me diréis si no parece que estos hermanos han nacido en una época que no les corresponde. Apreciad la majestuosidad de la letra (no la leáis si no tenéis la canción, y si la tenéis, ponedla):
fell in love with a girl
fell in love once and almost completely
she’s in love with the world
but sometimes these feelings
can be so misleading
she turns and says “are you alright?”
i said “I must be fine
cause my heart’s still beating”
she says “come and kiss me
by the riverside, bobby says it’s fine
he don’t consider it cheating”
red hair with a curl
mellow rolls for the flavor
and the eyes for peeping
can’t keep away from the girl
these two side of my brain
need to have a meeting
can’t think of anything to do
my left brain knows that
all love is fleeting
she’s just looking for something new
and I said it once before
but it bares repeating
�?sta que viene ahora sí que parece sacada de un grandes éxitos de Bad Company, Love o Canned Heat, y se llama ‘Expecting‘. Dejando a parte la personal entonación que infunde Jack White en su voz, éste tema merece la pena sólo por el riff de guitarra que se repite continuamente durante los escasos dos minutos que dura. Seguimos con ‘Little Room‘, una canción (si se puede llamar así) bastante atípica, ya que el único instrumento que aparece es el sonido de la baqueta golpeando constantemente la batería y la voz de Jack tarareando una especia de melodía. Gracioso experimento.
La mejor canción para muchos será ‘The Union Forever‘, quizá por el solo de voz que hace Jack a mitad, en un estribillo que se te quedará en la cabeza unos cuantos días. O quizá sea porque es el corte que más recuerda a The Doors. El caso es que el final suena demasiado a ‘The End‘ o incluso ‘The Unkown Soldier‘.
Otra de mis favoritas es ‘The Same Boy You’ve Always Known‘, canción bastante más tranquila que el resto, en la que demuestran que también saben hacer cosas parecidas a baladas, como en ‘We’re Going to be Friends‘, en la que cambian la eléctrica por la acústica y se disfrazan de boy-scouts para tocarte el corazoncito con unos versos que parecen sacados del abuelo, ese señor mayor vestido de marrón que está perenne sentado en el banco del jardín mirando al infinito. En serio, este corte, más que una canción parece un refrán, un cuento o yo que sé… pero el caso es que en el contexto del álbum,… mola.
‘Offend in Every Way‘ contiene uno de los “estribillos” de guitarra más trabajados del disco, y lo digo, más que por su ejecución (más que perfecta en el cambio de ritmo del final), por su originalidad. Está demostrado que los hermanos White saben componer melodías, para que nadie se pueda quejar de lo contrario.
Pero si hay una canción que se te va a pegar del disco, esa es indudablemente ‘I Think I Smell a Rat‘. Canción, como el resto, con una letra muy pero que muy abstracta (que no voy a transcribir, no os preocupéis) y que coño, para mí absurda de los pies a la cabeza, pero que tiene algo entre ese punteo y los golpes que siguen de eléctrica, que hacen que hasta sueñes con ella y con su estribillo, homónimo a su título.
A continuación, experimento de guitarras y sonidos garage al más puro estilo Graham Coxon en ‘Aluminium‘ para seguir con una canción convertida en reproche hacia, supongo, una ex o algo parecido en ‘I can`t wait‘. Dejadme destacar la fabulosa ejecución del estribillo:
“I thought you made up your mind !”
Tres canciones para el final y empezamos con ‘Now Mary‘, tema en el que me tengo que poner en plan Sánchez-Dragó y decir que “qué contraste, antes un reproche ahora una canción en la que pide perdón”. Por esto dirían en el RockdeLux que “White Blood Cells es un crisol de colores hype en que se pueden vislumbrar multitud de paisajes sonoros” . En realidad siempre es el mismo paisaje sonoro, ya que el ambiente no cambia en absoluto a lo largo del disco, pero claro, ¿y lo bien que queda decirlo?
Bueno, seguimos con ‘I Can Learn‘, una canción que pasará sin pena ni gloria pero que personalmente creo que es de las mejores del álbum. A estas alturas del disco, si hay algo obvio es que esta lista de canciones no serían lo mismo sin Jack White como vocalista. La fuerza y detalle con que culmina cada uno de sus versos podría pasar inadvertidos, pero que quede claro que en el Common People nos damos cuenta de todo, todo y todo. ¿Vale? Vale. Pues vamos a por la última, ‘This Protector‘, imprescindible. ¿Qué más? Perfecto final ¿Más comentarios? Un piano exquisitamente escogido para este momento. Tengo que decirlo, cómo me gustaría cantar delante de 1000 personas (soy modesto) ese fantástico final de fiesta:
300 people living out in West Virginia
Have no idea of all these thoughts that lie within you
But now…
Un diez para este disco (lo digo gratis). Más información en www.whitestripes.com.
Miguel

Gran Torneo 2008
Boquerones en Vinagre
Uh Huh Her + The Fashion, Nueva York 29-10-2008 
