Vampire Weekend

galo el 13 Febrero 2008, 22:43 - en discos

Este disco nos trae a la memoria las peripecias de Kitín Muñoz, ese aventurero indefinible que se dedica a atravesar el Océano Atlántico a bordo de embarcaciones de diseño precolombino, dos manojos de ramas atados con cuerdas y una chabola encima que según avanza la travesía se van despedazando por los dominios de Poseidón hasta que Kitín y su tripulación tienen que completar medio trayecto subidos a horcajadas en una tabla espantando a los tiburones con maldiciones y amenazas. Por supuesto, no faltan varias cámaras de La 2 grabando la aventura. Pues bien, en una de éstas las corrientes arrastran a Kitín con los despojos de la expedición hasta una playa africana donde es recibido por una tribu indígena que les tiene preparada una exuberante fiesta de recibimiento. Las muchachas les traen frutas en bandejas improvisadas con grandes hojas, los chavales danzan blandiendo cerbatanas y el comité directivo de ancianos contempla la escena con una sonrisa de oreja a oreja zampando raíces alucinógenas. También están los Strokes, que habían pasado en un semestre vacacional después de su último disco y fascinados por el folclore local dijeron oye, casi que nos quedamos una temporada. Se sometieron a rituales de madurez untándose varios apéndices corporales de miel para introducirlos en sacos de hormigas asesinas, aprendieron los bailes ceremoniales, enseñaron a los nativos a jugar al póker, trocaron sus instrumentos eléctricos por otros típicos de la cultura local y aprendieron los rudimentos de su tradición musical. Kitín no da crédito. Por un lado bien, el mestizaje, la ósmosis cultural, bien, pero con responsabilidad. Le preocupa porque él conoce muy bien a esta clase de turista, mucho buen rollo, mucha trenza y cuando se hartan vuelven a sus áticos de Park Avenue y ahí se quedan los negritos. La música es una mezcla curiosa, familiar, tiene la impresión que gustaría a unos conocidos que devoran revistas musicales de moda y visten pantalones de pitillo. De hecho les va a decir a los cámaras a ver si tienen cinta para grabar un trozo para llevárselo. Les va a encantar, está seguro. Sí. Luego les dirá que le recuerdan un poco a Sting o incluso UB40. Es probable que es tiren de la azotea.

Exprese su opinión insignificante sobre el disco con estas estúpidas estrellitas:
* * * * * * *      

¿Le ofende la superioridad de nuestro critero? pulse aquí