Wolfmother / Wolfmother
A los analfabetos funcionales en el mundo del hard rock paleolítico nos es complicado cazar a la primera si el sonido de grupos como Wolfmother es fruto de la inspiración o una copia infame. Algunos sin embargo tenemos la
fortuna de suplir el enciclopedismo con criterio. Así, cuando Wolfmother se lanzan a la conquista del estrellato con esa filosofía de que el jar ró también puede ser cool que ya fracasó en The Darkness desconfiamos mientras otros no tienen recelos para darlos coba e intentar declararlos nueva sensación de los escenarios, iniciativa en la que han fracasado, claro, pues el populacho sigue prefiriendo la anestesia cerebral de los Franferdinans, los Dirtipritizings, y los recién estrenados Kooks.
Volviendo al disco, a veces uno espera que estas cosas tengan cierta gracia, poca pero alguna, si se toman a coña las mallas y el aullido high pitched. Se encontraba en The Darkness, pero Wolfmother dejan el disfraz en el baúl, prescinden del folclore y se nos presentan en plan serio. A ratos satisfacen, Apple tree o Where the eagles have been, pero ninguna consigue nada que Jack White no haya bordado ya con muchos menos adornos, y es que si a los White Stripes la influencia de Led Zeppelin les ha servido a como punto de partida para el desarrollo de maravillas más complejas y efectivas, a Wolfmother se les atraganta como recurso único y limitador en un problema presente siempre que aparecen referencias de la misma índole (véase Black Sabbath). La balanza se desequilibra con algunos momentos detestables, el “She’ s a woman, you know what I mean”.. que da ganas de matarlos a palos por cretinos, el de flautista-Celtas Cortos en WitchCraft, el guiño a la audiencia de Vagabond, en plan somos jevis de la vieja escuela pero nos damos un aire a Devendra Banhart porque estamos a la última como vosotros, un gesto tan obvio, tan innecesario, tan qué hago yo escuchando esto.

The Velvet Underground
Russian Red
Iggy Pop
Ya en su distribuidor
Crónica de una profanación (o The Hidden Cameras, Londres 23-08-2008) 
Es una lástima haber oído todos los discos del mundo, sentirse tan superior, odiar el rock, y escribir sobre ello, Ánimo chicos.