Xoel Strikes Back

galo el 16 Diciembre 2006, 21:47 - en discos

Han sido muchas las veces que ha renacido en mi mente el recuerdo de los últimos discos de Xoel y Cycle durante los meses de tedio y apatía existencial que estamos sufriendo en 2006. Eran una mierda del catorce, no vamos a negarlo, pero parece que hacían olvidar la falta de buenos discos a fuerza de carcajadas. Por desgracia, estos discos memorables intimidaron a los músicos españoles y el producto nacional cayó desde su publicación en un letargo insufrible. Salvando a los dos o tres valores seguros (Nixon, Sr. Chinarro, ..) no es que como antes sólo publiquemos mierdas. Es que no publicamos nada que merezca siquiera las burlas.

Pero recocíjense queridos lectores, vemos luz al fondo de este valle de lágrimas:

EL AMOR VALIENTE

Antes de proseguir debo contarte algo
Algo que llevo dentro y llora a cada paso

¿Se cierne sobre nosotros un nuevo disco de la indescriptible Rosana? No amigos, es Xoel López, Deluxe, que vuelve (vítores, aplausos) de su retiro espiritual post-LosJóvenesMuerenAntesDeTiempo a lomos, cómo si no, de una de esas mamarrachadas que llaman blog para obsequiarnos en exclusiva con material de su nuevo trabajo, bautizado en una alucinación profética Tanto reir.

Muchos creimos oir en versos como “No soy el hombre maravilla ni una pata de tu silla” el golpe seco de Xoel estampándose de morros contra los confines de la Vergüenza Ajena. Sí, el tercer disco de Deluxe sonó como las trompetas de un apocalipsis lírico que señalaban la culminación final del bizarrismo ibérico, la última cima del esperpento en un país conocido ya en los más parajes más recónditos del globo por atrocidades como Macarena, Aserejé o El Baile del Gorila. La mamarrachada definitiva de Los jóvenes mueren antes de tiempo los pulverizó sin piedad y hoy sin embargo, aquellos récords que hace apenas un año se nos antojaron insuperables tiemblan ante una nueva colección de versos tejidos con escalofriantes figuras retóricas que nos hacen dudar si en verdad es posible hacer más el ridículo. Xoel dice sí.

De cada pequeño peldaño
De esta vida de escalera de tacón alto

“De-esta-vida-de-escalera-de-tacón-alto”. Vaya par de huevos Xoel, vaya par de huevos.

La noche que trajo al día

Atentos al alarde lírico: la-noche-que-trajo-al-día. Verán, es que hay una diferencia entre el pueblo llano y un Poeta. Usted, un ciudadano de tercera desprovisto del menor hálito de sensibilidad artística y envilecido por el abuso de telebasura se sofoca contra el velo de esparto de la realidad y sólo alcanzaría a decir que “se hizo de día” o “amaneció”. Pero el Poeta trasciende las orejeras de lo prosaico y no ve la mera sucesión de luz y no luz sino una transición mágica, ve a Selene guiando el dorado carro de su hermano Apolo a través de los cielos, a la noche trayendo al día ¿ven? Xoel crea metáforas con una sencillez alucinante y evocadora capaces de desafiar incluso al inmortal “Se le apagó la luz” de Alejandro Sanz.

Te divisé al final de la calle

Exacto. Porque un poeta no ve: divisa. “Amaneció y te vi al final de la calle” puede servir para un tema de Los Mojínos Escozíos, no para un héroe de la música independiente española cuya inspiración procede, está claro, de las profundidades abisales de un alma atormentada por tragedias en que el ciudadano de a pie ve lejanas, pero conmovedoras:

Yo quería salir corriendo
Pero no fue el amor tan cobarde
Sentía plomo los zapatos
Y cemento mis pies cansados

Desgarrador.

Estabas allí, en lo alto
Al final de una enorme cuesta
Con la mano tendida
Y colgando un pañuelo blanco

O sea, en son de paz. No crean, alcanzar esta conclusión me ha costado desayunar los corn flakes con tres cucharadas de LSD, pero me siento un poco más capaz de desentrañar los secretos inextricables de su poesía. “Ahora entiendo el sentido de las cosas / El equilibrio de la balanza / El polvo de las estrellas / Las rocas que ahora son arena“. Les dejo a ustedes el placer de la búsqueda, el éxtasis de la revelación.

El resto del temazo se lo ahorro pero vamos, sepan que hay francotiradores, balas, bombas, misiles, puñaladas, muy en la línea del trauma bélico que Xoel sufre desde aquel inolvidable “no-no-no, no quiero ir a la GUE-RRAAAAAAAAAAAAAA”.

Leo en su blog “Es curioso, este año he escrito miles de cosas entre letras, poesías, relatos, chascarrillos…”. Sí, ríanse, pero es capaz de publicarlos. Porque yo empiezo a sospechar que dejando patente el sendero dantesco que por el que está dirigiendo su carrera no le disuadimos sino que alimentamos el complejo de artista incomprendido en que se regodea tras conocer las reacciones a Los jóvenes mueren antes de tiempo, cuando resultó que no era él que escriba chorradas, sino que los demás no las comprendemos, y lo vamos convirtiendo poco a poco en un artista prolífico e ilimitado.

Que el Todopoderoso se apiade de nosotros.

Exprese su opinión insignificante sobre el disco con estas estúpidas estrellitas:
* * * * ½          

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